Sol de julio

Por encima de ellos, el techo se convirtió en un cielo profundo con un ardiente sol amarillo.
George Hadley notó que la frente le empezaba a sudar.
-Vamos a quitarnos del sol -dijo-. Resulta demasiado real. Pero no veo que pase nada extraño.
-Espera un momento y verás-dijo su mujer.

Sabana. Ray Bradbury
La bruja de abril y otros cuentos. SM, 2009



Couleurs du jour. Kveta Pacovska. París: Éditions des Grandes Personnes, 2010


Pues eso, vayan por la sombra, lean a Ray Bradbury, tuéstense con el sol de la Pacovska- más nocivo que éste de julio- y no olviden hidratarse. ¡La que está cayendo!


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