Feliz Cumpleaños, Gianni Rodari

Un día, en los fragmentos de Novalis, encontré aquel que dice: "Si tuviésemos una Fantástica, así como tenemos una Lógica, estaría descubierto el arte de inventar." 


Gramática de la Fantasía. Gianni Rodari
Booket, 2005



Misión: Feliz Cumpleaños Rodari
Protagonista: Gianni Rodari
Categoría: Bambini del Grandi
Objetivo: Conseguir que pequeños y grandes descubran la capacidad de las palabras para crear mundos.



¡¡¡ OBEJTIVO CONSEGUIDO!!!

Imagen del Catálogo de la Exposición: Grammatica delle Figure. Bolonia, 2010

Hace 91 años nacía en Omegna- el Piamonte italiano- el hombre que encontró y cultivó la Fantástica, Gianni Rodari. Años después su literatura se mantiene viva y con la misma energía que cuando empezó a crear cuentos infantiles, ¿Cómo es posible? ¿Cuál es la receta de su inmortalidad? pues ni más ni menos que una pócima elaborada con humor, imaginación y fantasía, a lo que hay que añadir una visión crítica e irónica del mundo actual. Gracias a esta receta artesanal, heredada de la narración oral -de la que tanto aprendió el autor en sus comienzos-, la obra de Rodari llega a nuestros días y se expande a lo largo y ancho del planeta, así que desde la Pequeña Ciudad deseamos a todos los que han crecido con sus cuentos, un ¡feliz o muy, muy feliz cumpleaños de Rodari!.

Para celebrarlo, uno de sus relatos, mi favorito:

¿Quién quiere comprar la ciudad de Estocolmo?**

En el mercado de Gavirate hay a veces unos hombrecillos que venden de todo, y son tan buenos vendedores que sería difícil encontrar otros mejores.

Un viernes llegó un hombrecillo que vendía cosas raras: el Montblanc, el océano Índico, los mares de la Luna, y era tan buen charlatán que al cabo de una hora sólo le quedaba la ciudad de Estocolmo.

La compró un barbero, a cambio de un corte de pelo con fricción. El barbero colgó entre dos espejos el certificado que decía: Propietario de la ciudad de Estocolmo, y lo mostraba orgulloso a los clientes, respondiendo a todas sus preguntas.

- Es una ciudad de Suecia; es más, es la capital.

- Tiene casi un millón de habitantes y, naturalmente, todos me pertenecen.

- También tiene mar, claro, pero no sé de quien es.

El barbero fue ahorrando poco a poco, y el año pasado marchó a Suecia a visitar su propiedad. La ciudad de Estocolmo le pareció maravillosa, y los suecos, amabilísimos. Éstos no entendían ni una palabra de lo que él decía, y él no entendía ni media palabra de lo que le respondían.

- Soy el dueño de la ciudad, ¿lo sabíais, o no? ¿Os lo han comunicado?

Los suecos sonreían y decían que sí, porque no lo entendían pero era amables, y el barbero se frotaba las manos muy contento:

¡Una ciudad tan grande por un corte de pelo y una fricción! Verdaderamente, la he comprado a buen precio.

Pero en cambio se equivocaba y le había costado demasiado cara. Porque el mundo es de todos los niños que llegan a él, y para tenerlo no hay que pagar ni un céntimo; sólo hay que arremangarse, alargar las manos y tomarlo.


Gianni Rodari

** dependiendo del editor, la traducción al español de este relato, puede encontrarse como: ¿Quién quiere comprar la ciudad de Estocolmo? (Juventud, Blackie Books), El hombre que compró la ciudad de Estocolmo (SM)


Fuentes de texto y de interés para conocer más al genio:

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