Secuelas

Antoine Marie Jean-Baptiste Roger de Saint-Exupéry, o lo que es lo mismo Saint Exupery, escribió el Principito en 1943, un tiempo después de vivir una experiencia reveladora tras un aterrizaje forzoso en el Sahara mientras iba en su avión rumbo a Saigón.

Desde entonces esta pequeña fábula no ha dejado de leerse, convirtiéndose en el Long-Seller por antonomasia, ha dado la vuelta al mundo traduciéndose a más de 180 lenguas y dialectos y ha cambiado de piel a lo largo de este tiempo de tal manera que hemos podido verlo como un pop-up, un libro carrusel o un pequeñísimo libro de encuadernación pulga.

Aquí os muestro una imagen del Principito en un soporte que es posible que no conozcáis, el numismático:







El caso es que en los últimos años diversas editoriales han echado mano del cariño popular hacia el personaje para convertirlo en su sub-producto editorial. Si echamos la vista atrás, vemos que por una extraña circunstancia el pobre Principito ha caído en las redes de la Autoayuda o de la Gestión de Empresas. ¿Creéis que Monsieur Exupéry hubiese deseado un futuro así para su pequeño e ingenuo vástago?.


Atentos a algunos de los títulos:

  • El Principito se pone corbata. Borja Vilaseca. Booket, 2011- Libro de Empresa y Talento
  • El libro de las virtudes del Principito. Ediciones B, 2010. Libro de Educación en Valores
  • La verdadera historia del Principito. Alain Vircondelet. Roca, 2009. Memorias
  • Lo esencial es invisible....Eugen Drewermann. Herder, 2008. Análisis psicoanalítico
  • El retorn del joven Príncep. A.G. Roemmers. Bromera, 2011. Espiritualidad

Como todos sabemos, El Principito no es un libro infantil al uso, sus enseñanzas morales, la búsqueda del sentido de la vida que Exupéry nos traslada por boca del pequeño rubiales, hacen del libro un auténtico Cross-Over, lo cual ofrece múltiples lecturas dependiendo de la edad y la experiencia lectora del que lo tenga en sus manos. Esas segundas lecturas son las que se han aprovechado y sacado de contexto para hacerlo llegar a la orilla de la autoyuda o la gestión de empresas, que según mi humilde opinión no son más que un burdo intento de atrapar a un público cautivo con el gancho del personaje literario.

Por suerte, la burbuja inmobiliaria ya ha finalizado dejando tras de sí un reguero de pólvora que algunos han apodado como CRISIS. Si esto no hubiese ocurrido, me temo que a día de hoy hubiésemos visto una promotora de ventas de pisos piloto en el Asteroide B 612, poniendo patas arriba todos los baobabs para convertirlos en campos de golf.

Espero que el bueno de Antoine no se entere de todo ésto; mientras tanto, sus herederos se estarán frotando las manos.


Sobre la imagen: El Banco de Francia acuñó y puso en circulación entre 1992-1997 un billete de 50 francos dedicado a Antoine de Saint Exupéry. Tanto en el anverso/ reverso del billete podremos ver al principito y el avión en el que su autor forzó su aterrizaje en Libia, además de otros iconos propios de la obra como el elefante dentro de la boa o los mapas de aviación entre Europa y África.

**Gracias Pedro Abeja, tú y el billete poseéis un valor incalculable.

Comentarios

  1. El Principito es que queda bonito lo pongas donde lo pongas, el jodío! Tú sí que no tienes precio. Evidentemente, te retuiteo. ;)

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  2. Y yo =, tengo uno de esos billetes en mi poder, me gustó mucho ver éste post!

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  3. Tres eran tres, las hijas de Elena
    Tres eran tres y ninguna era buena...
    jajajajjaaja, van tres billetes, 3 llaves de algo...
    ¿Vamos con eso al banco y le pedimos un crédito?
    jaja

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