¡Feliz Sant Jordi a tothom!!

Hola a todos y ¡Feliz día del Libro!.

Recién llegada de las vacaciones playeras, aterrizo en la city llena de festejos y puestos de libros por todas partes, ¿pero ésto qué es? pues ni más ni menos que 23 de abril, Día Internacional del Libro en el resto del planeta y Sant Jordi en tierras de Cataluña. He visto el pan de Sant Jordi, las rosas, los dragones y por supuesto los libros, libros por acá, por allá, libros por todas partes, y en mi casa, al abrigo de la vuelta al hogar, regalazo de fiesta: ¡¡¡ un Tomi Ungerer!!!.

Además de compartir mi alegría, espero que me tengáis una envidia infinita por tener entre los tesoros de mi biblioteca este libro, Adelaide: the fliying kangaroo.



Adelaide. Tomi Ungerer. Phaidon, 2011
Un día, Adelaide decide abandonar su rutinaria vida kanguril e irse a ver mundo, pero no de cualquier manera, sino volando, ¿por qué? porque desde pequeña vio como dos cosas con plumas, se hacía más y más grandes en su espalda; Adelaide tenía alas.

Adelaide tuvo tiempo de visitar buena parte del mundo entre viaje y viaje, vivió como una auténtica canguro intrépida las más curiosas peripecias, pero después de mucho ver y experimentar, decidió que París era el lugar en el que quería vivir.


Adelaide. Tomi Ungerer. Phaidon, 2011

Adelaide. Tomi Ungerer. Phaidon, 2011

Adelaide. Tomi Ungerer. Phaidon, 2011

Adelaide. Tomi Ungerer. Phaidon, 2011

Una vez allí, Adelaide consiguió fama, fortuna y amor, todo el amor del mundo que el canguro León, una fiera de los canguros, podía dar a una dama de la aviación como Adelaide. Y fueron felices y...aguas mil en abril- que dice el refrán.

Adelaide. Tomi Ungerer. Phaidon, 2011

Adelaide fue el primero de una serie de libros de animales que Ungerer empezó a ilustrar en 1959. A éste le siguieron otros títulos como Crichtor, Rufus u Orlando. La edición del 59 era de Harper, pero la mayor parte de la obra de Ungerer está desde siempre en manos de los alemanes Diogenes. La edición que yo tengo es de Phaidon, de este mismo año. Es muy dulce, las tapas son del azul del cielo con una estampación de la valiente Adelaide en negro, con un trazo muy fino que si cabe, remarca más aún su fragilidad. La camisa no es menos importante, aporta toda la masa de color al álbum- puesto que en el interior funcionan a la perfección las dos tintas-.

Me fascina Ungerer, por su color, sus trazos, sus historias, el dominio del dibujo- para muestra la reinterpretación arquitectónica que nos regala de Notre Dame-, su sentido del humor. Ungerer es el Alcalde de la pequeña ciudad.

Espero que os vuelva igual de locos que a mí.

**Gracias siempre, Little Mema

Comentarios