La Pequeña ciudad de P.

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sábado, 15 de octubre de 2016

Aprender a mirar con Joel Meyerowitz

Fotografía e ilustración han caminado de la mano durante siglos, de hecho, ¿qué es la fotografía sino dibujar con luz? Desde el punto de vista actual y tomando como punto de partida una sociedad que vive en su mayoría de cara a la red, el manejo de las cámaras y la práctica fotográfica se ha convertido en algo tan rutinario como el café de la mañana. Poco importa ya la técnica, menos aún el enfoque, lo importante parece ser el aquí, el ahora y por supuesto, la difusión del instante. Pero ¿dónde queda el componente artístico de la foto? es más, ¿dónde se queda el recuerdo fotografiado? La posibilidad de capturarlo todo con inmediatez hace en ocasiones que estemos más preocupados de captar el momento que de vivirlo (y por ello los hay que hasta han perdido la vida en un macrointento de conseguir la mejor instantánea).

Con esta perspectiva es obvio que aquello de lo "artístico" queda relegado; tampoco es necesario ni lo ha sido nunca, que todas las fotos lo sean. La fotografía ha de ser una herramienta informacional, es un transmisor de la realidad, pero esta puede verse modificada gracias a las emociones o sentimientos de quien está tras la lente, en definitiva, del que dispara. Es pues la intencionalidad con la que se hace, lo que la convierte en fotografía artística.

Si a ustedes que leen les interesa el universo fotográfico, serán conscientes de que el legado o ejemplo que estamos dando a los más pequeños sobre tan noble arte es bastante pobre. Esa actitud de "apunta, dispara y nada más" que tan bien han sabido explotar marcas como LOMO, está claro que democratizan y abren a un público más amplio la fotografía, y más aún que hacen de un oficio una diversión, pero transmiten de manera errónea a los pequeños usuarios un montón de valores intrínsecos a la foto. En la fotografía como en el diseño, aquello que parece más sencillo es lo más difícil de conseguir, y esto implica: tiempo, paciencia, observación, conocimiento...

Eso es lo que nos gustaría transmitir a lo más pequeños, el amor por las cosas bien hechas y la necesidad de contar buenas historias (de mediocres están las estanterías llenas) y eso es lo que el fotógrafo neoyorkino Joel Meyerowitz ha querido darnos a conocer en Seeing things, una guía de fotografía para niños con la que simplemente pretende enseñarles a mirar a través de otra mirada, la de grandes fotógrafos de los dos últimos siglos.

Limpien su lente y abran su diafragma. En breves oirán el obturador


Joel Meyerowitz. Seeing things: A kid's guide to looking at photographs. 
Nueva York: Aperture Foundation, 2016

Joel Meyerowitz. Seeing things: A kid's guide to looking at photographs. 
Nueva York: Aperture Foundation, 2016


Merkowitz aglutina en este álbum (no es un libro-compendio de fotografía de autor al uso, como ven tiene el formato de un ilustrado, algo que a priori resulta mucho más atractivo tanto para niños como para adultos) fotografías míticas de autores como Henri Cartier-Bresson, Richard Avedon, Martin Parr o Sebastião Salgado. En cada una de ellas, disecciona la fotografía, nos cuenta su porqué, pero lo que es más importante, nos da la clave de cada una de ellas como consejo para conseguir una buena imagen. Así, nos adentra en la obra de Cartier-Bresson y remarca la importancia de la elección del momento oportuno; del binomio hombre-animal a través de las fotos en blanco y negro de Avedon o de la diversión y felicidad desbordante que Martin Parr consigue al hacer una foto de "la típica foto" dándole la vuelta al tiesto y haciéndonos ver la escena es una clase de taichi en lugar de una pose institucionalizada para cualquier viajero que se precie de haber estado en ese monumento.

Todas estas cosas no se consiguen por azar ni de manera instantánea y eso es lo que Merkowitz nos va contando en la guía, a la par que nos descubre obra y autores imprescindibles del universo fotográfico.

 
Elliott Erwitt, New York City, 2000
Joel Meyerowitz. Seeing things: A kid's guide to looking at photographs. Nueva York: Aperture Foundation, 2016

Henri Cartier-Bresson, Behind the Gare Saint-Lazare, 1932.
Joel Meyerowitz. Seeing things: A kid's guide to looking at photographs. 
Nueva York: Aperture Foundation, 2016

Sebastiao Salgado, Chinstrop penguins on Saunders Island in South Sandwich Islands, 2008
Joel Meyerowitz. Seeing things: A kid's guide to looking at photographs. Nueva York: Aperture Foundation, 2016

Sin perder de vista la imagen, la edición de Seeing things va más allá de lo que se puede esperar de una guía para niños. El tratamiento tipográfico, la maquetación, el diseño de cubierta y contra con sus troquelados (ese ojo de Paul Rand o de la AIGA), los créditos y menciones- otro dato importante a enseñar a los que trabajan con imágenes: aprender a referenciar. En definitiva, un álbum espectacular de principio a fin.

Martin Parr. The Leaning Tower of Pisa, 1990
Joel Meyerowitz. Seeing things: A kid's guide to looking at photographs. Nueva York: Aperture Foundation, 2016


A continuación un detalle de la parte textual, que a lo largo de las casi 70 páginas de libro aparece maquetado en vertical/ horizontal dependiendo de la foto a la que acompañen. El que ven a continuación hace referencia a una fotografía de Mary Ellen Mark tomada en India a un elefante y a un hombre del circo con el formaba dúo musical. Tomen nota del comentario: ... she knew to wait. I'm sure she took a lot of pictures of the elephant and trainer in this pose. Pero de todas, solo una fue la elegida, lo que significa que habrán de disparar miles de veces hasta poder encontrar aquella que tiene todo lo que sus personajes estaban transmitiendo al fotógrafo en ese momento "the right moment"

 
Joel Meyerowitz. Seeing things: A kid's guide to looking at photographs. 
Nueva York: Aperture Foundation, 2016


Joel Meyerowitz es una leyenda viva de la fotografía urbana. Con sus más de 70, ha documentado la vida americana recorriendo y radiografiando sus calles con una Leica- primero en blanco y negro y después en color, algo que le fascinó y convirtió en su expresión artística- con película de 35 mm. Si aún no son conscientes de quién les hablo, probablemente se den cuenta de que ya han visto sus fotos cuando les diga que fue una especie "fotógrafo oficial" del 11 de septiembre ¿Recuerdan aquellas imagen del WTC completamente destruido en medio de humo y la ceniza? Pues si no las han visto, echen un ojo al libro Aftermath que Phaidon publicó hace unos años recopilando su archivo fotográfico del 11S.

Esto es solo un pequeño aperitivo de lo que encontrarán en Seeing things, un fabuloso libro sobre fotografía que aunque concebido para niños, debería ser de obligada lectura para todos aquellos adultos dispuestos a revolucionar el mundo de la creatividad fotográfica a través de sus perfiles de Instagram. No sean tan LOMO y lean a gente como Meyerowitz antes de disparar, les aseguro que sus recuerdos serán aún mejores.



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