La Pequeña ciudad de P.

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lunes, 4 de abril de 2016

La mesa de Stefan Themerson



Corren tiempos de héroes y heroínas de capa rota. Por ello, si alguien me pregunta acerca de qué superpoderes me gustaría tener o qué me gustaría ser, yo siempre digo: la mesa de Stefan Themerson. No se escandalicen, ser mesa no está tan mal, y menos aún si eres la mesa de los Themerson, la que se escapó al bosque.

Y es que esta mesa se cansó de la vida urbana, principalmente de los humanos, y emprendió una huida hacia los bosques, su hogar, allí donde finalmente fijó sus raíces en la tierra que la había visto nacer.

Así que figúrense, he tenido que ir hasta el bosque para buscar a la mesa y traérsela al blog. Aquí la tienen.


Stefan Themerson. The table that ran away to the woods. London: Tate Publishing, 2012

Stefan Themerson. The table that ran away to the woods. London: Tate Publishing, 2012

Érase una vez un artista polaco llamado Stefan Themerson. Stefan era el esposo de nuestra admirada Franziska- la ilustradora de aquella fantástica Alicia a través del espejo de Media Vaca de la que hablamos hace un par de años- y ambos, dispuestos a que sus hijos conocieran desde pequeños el valor del arte y la ilustración, se embarcaron en la aventura de crear libros infantiles. El proyecto les entusiasmó tanto, que su producción bibliográfica asciende a más de 20 libros infantiles, desarrollados a lo largo de sus diferentes etapas en Polonia, París y Londres.

En la década de los 30 la pareja Themerson fue una de las más importantes referencias en el ámbito de la vanguardia cinematográfica y Stefan, además del cine y libros infantiles que después ilustraba Franziska, dedicaba su tiempo a escribir narrativa- no pierdan de vista La isla de Hobson que publicó en 2012 la editorial madrileña La Automática-.

A pesar de la guerra, de la separación a la que ésta forzó a la pareja y los sinsabores que traía consigo el conflicto que azotaba Europa, las palabras de Stefan y los dibujos de Franziska brillaban con luz propia, y aparecieron en 1940 dentro de la sección infantil de un periódico de expatriados polacos que se publicaba en París y se llamaba Moja Gazeta. Se trataba de una pequeña fábula, aparentemente la rocambolesca historia de una mesa, que escondía una alegoría de la independencia y hablaba a sus lectores sobre la libertad del individuo para poder elegir.



Stefan Themerson. The table that ran away to the woods. London: Tate Publishing, 2012

Stefan Themerson. The table that ran away to the woods. London: Tate Publishing, 2012

Stefan Themerson. The table that ran away to the woods. London: Tate Publishing, 2012

Poco después, y formando parte de un pequeños libro de poemas, Stefan incluyó un linóleo de la fábula; el último es de 1942- probablemente de la época en la que el matrimonio se reencontró en París y que no fue publicado-.

Y ahí se quedó la historia, que, aunque concebida en los años 30, no fue hasta 1963 que se publicó como libro en polaco y hasta 2012 que se tradujo al inglés por la Tate Publishing. El libro cuyas imágenes verán a continuación, es el que corresponde a esta última edición y contiene la fábula aderezada con unos fantásticos collages, así como una excelente nota a la edición firmada por el historiador de arte y amigo personal del matrimonio, Nick Wadley.

Prepárense, nos vamos al monte siguiendo a la mesa. No se despisten, les advierto que tiene un ritmo trepidante.


Stefan Themerson. The table that ran away to the woods. London: Tate Publishing, 2012

Stefan Themerson. The table that ran away to the woods. London: Tate Publishing, 2012

Stefan Themerson. The table that ran away to the woods. London: Tate Publishing, 2012

Stefan Themerson. The table that ran away to the woods. London: Tate Publishing, 2012

Stefan Themerson. The table that ran away to the woods. London: Tate Publishing, 2012

Stefan Themerson. The table that ran away to the woods. London: Tate Publishing, 2012

Stefan Themerson. The table that ran away to the woods. London: Tate Publishing, 2012

La fuga de la mesa comienza con un par de zapatos que le sirven para alejarse del aburrimiento de vida a la que ha sido condenada en una casa, en una ciudad ¡Pies para que os quiero! que diría Frida, huye enloquecida atravesando una carretera, adelantando coches y perdiendo de vista a los edificios hasta que al fin siente la tierra bajos sus pies. Una vez en el bosque, se esconde entre ramas y permanece quieta hasta que se da cuenta de que de sus tablas comienzan a surgir brotes ¡La mesa ha echado raíces! en su tierra, en su entorno, en definitiva, al fin de vuelta en casa.

La tipografía, también corre libre, acompaña a la mesa en todas estas peripecias dando vida a las dobles páginas, añadiendo color y dando más ritmo a las sencillas rimas del texto de Stefan.

The table that ran away to the woods es un canto a la libertad y a la naturaleza, una fábula que no ha perdido significado y que tiene absoluta relevancia en momentos de éxodo como el actual, porque quien dice mesa, dice hombres-mujeres-niños que huyen del horror de la guerra con el único fin de ser libres.

Los Themerson han dejado un legado LIJ de incalculable valor artístico y pedagógico, y su mesa, es solo una pequeña muestra de ello. Así que, a partir de ahora, cuando paseen por la sección de mesas de IKEA, recuerden a Stefan y sonrían. Harán que estas estén un poco más cerca de alcanzar la libertad.

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