La Pequeña ciudad de P.

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martes, 25 de agosto de 2015

Karlien de Villiers: sacando pecho

Cuando uno se dispone a hablar de tetas, ha de tener en cuenta la entradilla del programa de Pedro Erquicia dedicado a estos atributos en la que el pope de la comunicación enumeraba en una larga lista los diferentes nombres que se le pueden dar en castellano a tan ilustres miembros: busto, seno, mama, teta, delanteras, pechugas, peras, etc, etc ¿lo recuerdan? si no es así, dense un paseo por Youtube en su busca; créanme si les digo que no tiene desperdicio.

El caso es que eso de mostrar el cuerpo sin tapujos en el mundo de la ilustración es algo difícil de ver, más si se trata de libros infantiles, un terreno en que el eufemismo y los tabúes siguen vigentes- una mala orientación pedagógica, sin duda-. El arte ha mostrado el cuerpo desnudo y despojado de vestimenta a lo largo de todos sus períodos, todo hay que decirlo: unos más descocados, otros más regios o castitos, pero en general podemos hablar del desnudo a lo largo de toda la historia del arte, rizando el rizo con algunos artistas que han hecho precisamente del cuerpo desnudo el lienzo de sus obras.

Personalmente hecho de menos este tipo de temas en la ilustración actual y es poco habitual toparse con artistas e ilustradores de las últimas décadas que muestren sin pudor y sin ropa interior a sus creaciones. No hace muchas semanas hablábamos de Eleanor Davis, también lo hicimos de Franziska Schaum y hace algo más de Angela Dalinger, las 3 mujeres y las 3 artistas sin miedo a ponerse delante del lienzo al igual que lo hacen delante de un espejo; con todo lujo de detalles, sin miramientos, personajes al natural con los que contar sus historias gráficas. Hoy hablaremos de una cuarta, otra mujer- hagan el favor de hacerme llegar sugerencias de caballeros que también gusten de estas costumbres, puesto a que si no se los estoy mostrando es porque los desconozco- Karlien de Villiers, diseñadora gráfica-ilustradora de Ciudad del Cabo (Sudáfrica) con la que nuestro post volverá a llenarse de senos, turgentes y no tan turgentes, desnudos integrales o a medio gas, pero en definitiva arte honesto, natural y sin tapujos.

Aquí no ha de mantenerse ningún tipo de restricción por cuestiones horarias, es más me hago responsable de mostrar un material gráfico apto para la lectura de público infantil y adulto... por todo ello y sin más preámbulos, pasemos a descubrir el mundo "en porretas" de la artista sudafricana.


Karlien de Villiers

Karlien de Villiers

Karlien de Villiers

Karlien de Villiers estudió Diseño Gráfico e Ilustración en la Universidad de Stellenbosch y trabajó como diseñadora para una agencia de publicidad nada más graduarse ¿y que pasó? pues lo que tantas veces ocurre, que no se veía haciendo logos, banners y demás manufacturas gráficas. Ella quería experimentar con la imagen, pintar y obtener referencias para que sus trabajos fuesen suyos. Así que se echó la mochila a la espalda y durante dos años recorrió diferentes países de Estados Unidos y Europa mientras iba llenando de dibujos sus libretas. De vuelta a Sudáfrica, allá por el 2000, se embarcó en un máster en Diseño de la Información que cursó en la Univ. de Pretoria.

Y de su gran viaje y sus múltiples vistas a museos o librerías, su cabeza se fue llenando de personajes. A continuación algunos de los pertenecientes a su serie de trabajos en papel (a la que también pertenecen las tres primeras acuarelas).

Karlien de Villiers

Karlien de Villiers

Karlien de Villiers

Karlien de Villiers

Durante su última etapa formativa, Karlien comenzó a juguetear con las tiras cómico-satíricas y no mucho tiempo después se embarcó en un proyecto de novela gráfica por el que su carrera ha pegado un salto al resto del mundo; se trata del cómic My mother was a beautiful woman (Mi madre era una mujer hermosa en la edición en castellano publicada por Glenat), donde además de debutar en el mundo de la novela gráfica, la joven Villiers cuenta en primera persona lo que supuso la desintegración del Apartheid a la par que su familia también se desmembraba. La obra está traducida al alemán, al italiano, al francés y al castellano sin embargo su autora no ha podido disfrutar de un escaparate en su tierra natal en el que colocaran su libro, ya que allí ni siquiera se ha publicado. Las cosas siguen siendo lo que siguen siendo.

Además de apasionarme sus acuarelas y sus series de trabajo sobre papel, Karlien me deja enmudecida con sus esculturas. Su estilo va más allá del soporte y de los materiales, caras y cuerpos que sin decir nada llenan la imagen de fuerza. Disfruten de ellas, de sus carne y de sus rojos.


Karlien de Villiers, 2011

Karlien de Villiers, 2011

Karlien de Villiers

Karlien de Villiers

Han pasado casi diez años desde que aquel cómic la dio a conocer. En la actualidad es profesor de ilustración y diseño gráfico en el Departamento de Artes Visuales de la Universidad de Stellenbosch y además continua haciendo cosas interesantísimas como sus Reverse glass paintings, nuevas novelas gráficas y exposiciones como la que este año pudo disfrutarse en Suiza.

No dejen de visitar su web y perderse entre sus trazos honestos y sus pigmentos, porque Karlien de Villiers no se deja nada en el tintero. Es lo que ven, como la vida misma.

Más tetas y menos pudor en:

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