La Pequeña ciudad de P.

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domingo, 29 de marzo de 2015

Sin imágenes

Hace algo más de 15 años que empezaron a publicarse en nuestro país los primeros álbumes ilustrados. Hasta ese momento hablábamos de libros ilustrados para niños y de ediciones ilustradas para adultos, algo similar pero no exactamente un álbum debido a que la secuencia de narración visual se alternaba con la textual, y no permitía seguir la historia únicamente a través de las imágenes. El álbum supuso un cambio en la manera de hacer libros infantiles, la imagen lo era todo y no siempre los libros de imágenes eran álbumes ilustrados. En ocasiones incluso, la ilustración era tan abrumadora que embotaba al lector perdiéndolo en millones de detalles transversales que lo único que hacían era distraerle de la lectura: hablamos de libros "sobreilustrados" (si no sólo tienen que echar un ojo a los primeros álbumes de Dautremer).

En cualquier caso, el género creció y creció hasta inundar las baldas de las librerías; estanterías repletas de títulos en miles de formatos diferentes que daban la posibilidad al lector de sumergirse en un mundo de tintas, trazos, dobles páginas, etc. De manera paralela empezaron a surgir otros subgéneros como los álbumes sin palabras: libros que únicamente incluyen una historia en imágenes.

Pues bien, después de todos estos años y en cierta medida, fruto de la "saturación" editorial en lo que a ilustrados se refiere, una tiene la intuición de que la publicación de ilustrados vivirá su propia burbuja, como la construcción, ya que se ha convertido en una especie de parada obligada para todos aquellos editores que pretenden obtener beneficios con esta vía que no es la suya; editores de otros nichos, desconocedores de la LIJ que se ponen a publicar ilustrados para buscar una rentabilidad que no son capaces de obtener con sus propios catálogos.

Pero ¿y los lectores? ¿qué piensan acerca de esto? ¿son conscientes de este abarrotamiento? y lo que es más importante, ¿tienen suficientemente desarrollado su espíritu crítico como para diferenciar el grano de la paja? A falta de un sondeo de Demoscopia, podemos tirar de las impresiones que B.J. Novak, actor, escritor y analista del tema, ha plasmado en el libro The book with no pictures, un libro diferente, fresco como una lechuga y sobre todo un azote para todos aquellos que piensan que los niños deben leer libros ilustrados porque todo aquello que no tenga dibujo es aburrido o simplemente no es infantil.


Atención, a continuación, y para todos ustedes: un libro sin imágenes. Si no se encuentran bien o esto les parece excesivamente transgresor, salgan del blog, llamen al 112 o al ex-ministro Pimentel, experto en la resolución de todo tipo de conflictos. Procedamos.

Novak, B.J. The book with no pictures. New York: Dial Books, 2014

Novak, B.J. The book with no pictures. New York: Dial Books, 2014

¿Quién dice que las palabras no evocan sentimientos y agudizan nuestra imaginación? ¿quién ha sido tan mezquino como para hacer creer a los pequeños lectores que la única manera de divertirse leyendo es mediante libros de imágenes? ¿quién? díganme, no tengan miedo de confesarlo... sea quien sea ¡esa persona está equivocada! y para muestra un botón, o lo que es lo mismo The book with no pictures, un relato lleno de palabras cargadas de humor, ritmo y la pizca justa de absurdo como para hacer de él uno de esos libros que sus hijos les pedirán que les lea una y otra vez.

Pero perdámosnos entre las palabras que Novak ha metido en medio de estos pliegos de papel blanco.


Novak, B.J. The book with no pictures. New York: Dial Books, 2014

Novak, B.J. The book with no pictures. New York: Dial Books, 2014

Novak, B.J. The book with no pictures. New York: Dial Books, 2014

Novak, B.J. The book with no pictures. New York: Dial Books, 2014

Novak, B.J. The book with no pictures. New York: Dial Books, 2014

Novak, B.J. The book with no pictures. New York: Dial Books, 2014

Novak, B.J. The book with no pictures. New York: Dial Books, 2014

Simple, ingenioso, lleno de imaginación, hilarante, teatral y ¡blanco! -eso de dejar tanta página sin tinta, en blanco, algo que pone los pelos como escarpias a muchos editores- el libro de imágenes sin imágenes es una fuente natural de risas, un fantástico ejercicio de narración oral y sobre todo un libro para compartir- tal vez un poco bochornoso en las primeras lecturas para padres excesivamente circunspectos-.

El tratamiento tipográfico (con las familias Sentinel, Gotham y Visitor BRK Ten Pro) y de lay-out, a pesar de no ser una novedad en sí mismos, hacen de este libro un álbum distinto, un soplo de aire fresco en la concepción de libros infantiles.

Puede que haya dado demasiado peso a la palabra, así que pasemos a la imagen para ayudarles a hacerse una idea de lo que tienen entre manos- o delante de sus pantallas-. Con todos ustedes el mismísimo Novak.






The book with no pictures es el primer libro infantil de B. J. Novak, actor, guionista y productor al que seguro conocerán por series como The Office o por libros como One More Thing: Stories and Other Stories, unos relatos que supusieron el debut de Novak como nueva voz del panorama narrativo americano.

Y hasta aquí el álbum ilustrado sin ilustraciones o lo que es lo mismo, The book with no pictures, un ejemplar salvaje de esos complicados de "cazar" entre el aluvión de novedades que inunda las mesas de las librerías. No lo pierdan de vista, ni dejen de leerlo.

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