La Pequeña ciudad de P.

La Pequeña ciudad de P.

sábado, 10 de enero de 2015

Bifocal: Intersecciones

En todos los rincones del planeta hay una intersección mítica, un cruce de caminos que cualquier humano con inquietud viajera ha visitado y es capaz de reconocer al instante porque probablemente se haya sacado una foto en esa "esquina emblemática" recomendada en todas las guías de viajes.

Y así, a bote pronto llegan tres imágenes a mi cabeza: Times Square en NY, el cruce de Shibuya de Tokyo y cómo no, Piccadilly Circus en Londres. Nosotros nos vamos hasta la rotonda más retratada del planeta, la londinense, para recoger dos miradas distintas de un mismo lugar: una de día, otra de noche y ambas creadas con apenas un año de diferencia.

Pónganse los cinturones y conduzcan por la izquierda, ¡que estamos en Londres!. Dirección Piccadilly ¡sigan a ese taxi!.


L.S. Lowry. Piccadilly Circus, 1960

Miroslaw Sasek. Night lights of Piccadilly. This is London, 1959

L.S. Lowry y Sasek debieron sentarse en el mismo lugar para dibujar el ajetreo de la archiconocida y archivisitada "plaza de la luz" londinense (el apelativo le viene de los paneles luminosos que envuelven sus edificios). Sus fachadas cubiertas de reclamos publicitarios (antaño neón, actualmente leds), su fuente de Eros (que desde hace años tiene una ubicación más tranquila) o los ineludibles autobuses rojos hacen de este cruce una de las localizaciones más codiciadas por ilustradores, pintores, fotógrafos, etc.

El pintor británico y el ilustrador checo tomaron esta instantánea de la intersección en la misma época, es más, la de Sasek, que parece mucho más moderna está hecha un año antes que la de Lowry, quien nos da una visión menos futurista, más sosegada y "peatonal" del trasiego habitual de Piccadilly.

Los trabajos de ambos artistas tienen un común denominador: las multitudes. Los dos suelen abarrotar de gente los pasajes que recrean con sus lápices y pinturas; el primero, Lowry, fue retratista de la sociedad posindustrial y llevó a sus lienzos las viejas fábricas de ladrillo, los apeaderos de tren o los mercados, en definitiva, sitios donde siempre hay mucha gente. Por su parte Sasek, que puso en marcha estas ilustraciones para su afamada serie de guías de viaje ilustradas This is... también es aficionado a llenar sus escenas de personajes (en este caso podríamos decir que hay más coches que personas), y aunque de manera más brillante, sonora y vivaz que Lowry, los escenarios de Sasek son espacios públicos, abiertos, a los que se va de visita ¿no?

El caso es que todavía me sigue asombrando como en la misma época y con tantos rasgos en común, pintor e ilustrador parecen estar narrando dos mundos distintos, sino fíjense en sus estaciones, apeaderos, mercados, etc


Miroslav Sasek. This is London, 1959

L.S. Lowry. The railway platform, 1953

Sin duda parece que asistamos a dos siglos distintos, pues no señor, son dos visiones de un mismo lugar, dos miradas: una lánguida, cargada de personajes provincianos, sin pretensiones, con el peso de la conciencia de clase sobre sus hombros, etc. Frente a la melancolía del pintor británico están las ilustraciones de Sasek, que transpiran progreso, son más cosmopolitas, sofisticadas... son imágenes de futuro (fíjense en lo adelantado que iba Sasek en temas de interculturalidad) totalmente alejadas del costumbrismo de Lowry.

Miroslav Sasek. Piccadilly Circus Underground Station originally for This is London, 1959

Miroslav Sasek. This is London, 1959

L.S. Lowry. Market scene in a Northern Town, 1939
Miroslav Sasek. Drugstore for This is New York, 1961

L.S. Lowry. Fun Fair at Daisy Nook, 1953

En cualquier caso, el trabajo de L.S. Lowry tardó años en mostrarse al público, puesto que en su tiempo fue poco aclamado por la crítica y los galeristas- estos pensaban que era un simple aficionado con cierto talento para el paisajismo urbano; incluso un periodista/cretino del The Times comparó sus pinturas con las de Dónde está Wally-. Ya en el XXI y gracias al empuje de diversas personalidades del mundo de las artes y la cultura, Lowry fue encumbrado al olimpo de los grandes de la pintura británica y la Tate le dedicó una retrospectiva con la que pretendía hacerse justicia.

Miroslav Sasek. This is Cape Canaveral, 1963

L. S. Lowry llenó sus cuadros de matchstick men u "hombres-palillo" y este recurso fue usado también por Miroslav Sasek. En ambos artistas, los personajes tienen una carga social bien distinta, al igual que los escenarios y las atmósferas. En cualquier caso, dos maneras de ver una ciudad, una práctica ilustrada que ya vimos en un post anterior acerca de la Barcelona de Zabala vs Arnal Ballester y que ahora disfrutamos con Sasek y el pintor de la bruma industrial Laurence Stephen Lowry.

A esta lente que nos permite ver la misma cosa de dos maneras distintas vamos a llamarle BIFOCAL, una nueva sección de la Pequeña ciudad en la que los lectores podréis disfrutar de las diferentes visiones de artistas sobre un punto común.

Y hasta aquí la visita al Londres de L.S. Lowry y de Miroslav Sasek. ¿Dónde volveremos a encontrarnos? No lo sé. Mientras tanto, disfruten de la estancia.


Más de ambos en:

5 comentarios:

  1. Naïf y expresivo. Extraordinarios.
    Salud
    Francesc Cornadó

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, ambos son fantásticos. Dos visiones bien distintas para una misma época, no?

      Salud Francesc!

      Eliminar
  2. Aunque las miradas de los dos artistas son muy distintas, es curioso ver que los anuncios de Coca-cola, Guiness, Gordon, etc. etc. son los mismos y están en el mismo sitio en Picadilly en el año 59 y en el 60 (¿ahora sería posible?). Me encanta ver estos trabajos de ilustración en los que hay una parte artística y una parte documental / periodística. ¡Queremos más posts bifocales!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Efectivamente, muy distintas. Los anuncios ya no están así, primero se cambió el neón por Led y después se trató de evitar tanta contaminación lumínica, por lo que el aspecto ya no es el mismo- la fuente tampoco está-

      Sí, me encantaría hacer más bifocales, me encantaría tener tiempo ilimitado para dedicar mi vida a investigar estas pequeñas cosas que parecen importar poco al mundo pero que a mi me fascinan... también necesitaría un salario para poder llevar a cabo esta aventura...en fin, que no sale a cuenta

      Disfruta mientras puedas de las Bifocales!!

      Es un placer compartir.

      Eliminar
  3. ¿Por qué nos gusta tanto -y casi de forma única- lo que no da dinero? Es un tema de estudio. Arggg :(

    A mi este post, que leí con el café de la mañana, me alegró el día. Eso el dinero no lo consigue así como así.

    ¡Siga escribiendo Piu!

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...