La Pequeña ciudad de P.

La Pequeña ciudad de P.

domingo, 20 de octubre de 2013

Tres eran tres

Tres eran tres las hijas de Elena; ¿las metió en tres vasijas y las tapó con pez?. Tres bandidos, tres cerditos y tres deseos los que la lámpara concede a Aladino. El 3, uno de los números mágicos que revolotea entre los cuentos de la tradición oral, es el número de libros que vamos a ver esta tarde. Toma asiento, será una tarde de cuentos.

Nos acompañarán viejos amigos de las migas de pan y por supuesto no faltarán los clásicos padres aterradores y la chica a la que le hizo un zapato Christian Louboutin, en fin, un elenco de hoy y de siempre que entretiene tanto a menudos como a longevos. Los que estamos leyendo esto, conocemos las historias y con los años de experiencia lectora hemos visto la evolución de los mismos personajes en su paso por plumas como las de Perrault, los hermanos Grimm o H.C Andersen. En esta ocasión, disfrutaremos al ver una manera distinta de representar los elementos del cuento, será una narración visual, donde las imágenes son quienes nos cuenten la historia.

Es hora de emprender camino. Encended las linternas, se hace de noche.



Pulgarcito, un cuento de Charles Perrault ilustrado por Giovanna Ranaldi

Pulgarcito. Charles Perrault; il. Giovanna Ranaldi. Valencia: Milimbo 2013

El Pulgarcito de Charles Perrault es un tipo atemporal, así, tanto en el XVII como en pleno XXI la sociedad nos sigue mostrando imágenes tan crueles o más que la del minúsculo personaje y sus 6 hermanos abandonados a su suerte. La lección moral que Perrault pretendía imprimir a los niños de la época a través de sus cuentos, tiene cierta semejanza con el uso del color en esta edición, así, el álbum se llena de negro (con las manchas de ramas y troncos del bosque) en representación del miedo, el blanco llena las últimas páginas en las que lo mágico actúa como resolución del conflicto, el gris de las tapas es un escenario neutro en el que aparece la silueta de un individuo de color rojo, un rojo de furia y peligro que estremece. Sigamos las imágenes y veremos un fiel reflejo de las claves de este cuento popular.


Pulgarcito. Charles Perrault; il. Giovanna Ranaldi. Valencia: Milimbo 2013

Pulgarcito. Charles Perrault; il. Giovanna Ranaldi. Valencia: Milimbo 2013 

Pulgarcito. Charles Perrault; il. Giovanna Ranaldi. Valencia: Milimbo 2013

Pulgarcito. Charles Perrault; il. Giovanna Ranaldi. Valencia: Milimbo 2013

La italiana Giovana Ranaldi, formada entre Roma y Nueva York, trabajó como restauradora de arte antes de dedicarse a la ilustración. Su editorial la define como "una excelente dibujante de linea y mancha", y para crear las ilustraciones de este Pulgarcito ha utilizado el "esgrafiado", una técnica que se practica haciendo incisiones o rascando con una herramienta punzante, llamada grafio. Pero también ha dibujado utilizando lápiz, grafito, incluso tinta y acrílico. 

Antonio Rodríguez Almodóvar nos habla del abandono forzado por la falta de necesidad, un tema de absoluta vigencia, que llevado a imágenes por Giovanna Ranaldi provoca fuertes sensaciones al lector, como el abatimiento, la ira o el miedo. Las palabras de Rodríguez Almodóvar, junto con unas pequeñas bios de Perrault y Giovanna Ranaldi, son la única narración textual de esta sutil reinterpretación del clásico.


Pulgarcito. Charles Perrault; il. Giovanna Ranaldi. Valencia: Milimbo 2013

Pulgarcito. Charles Perrault; il. Giovanna Ranaldi. Valencia: Milimbo 2013


Pulgarcito. Charles Perrault; il. Giovanna Ranaldi. Valencia: Milimbo 2013

Pulgarcito. Charles Perrault; il. Giovanna Ranaldi. Valencia: Milimbo 2013

Pero es obvio que Pulgarcito no se queda ahí. Tras las guardas de la contra nos espera una aventura: el laberinto, ese que encerró al Minotauro y nos dejó escenas insólitas como la de Bowie convertido en Rey de los Goblins (en la peli Dentro del laberinto); frente al laberinto encontrarás un Pulgarcito con el que debes seguir la ruta señalada para poder encontrar el camino. Debes estar atento y sólo así encontrarás el camino correcto, el mismo que siguió el pequeño Pulgarcito.

La idea de incluir este tablero de juego- laberinto con forma de silueta humana (es un big Pulgarcito) surgió de las conversaciones entre ilustradora y editor, ambos hallaron una referencia, uno diseñado por el arquitecto italiano del XVI Francesco Segale, a quien le fascinaban los laberintos.

Un libro, un juego, un Pulgarcito distinto a los demás, donde no hay miedo a contar lo que nos da miedo y porque las imágenes nos obligan a sentir, a pensar y a recordar.



Cinderella, un cuento de los Grimm ilustrado por Claudia Polizzi &Michele Galluzo


Cinderella. Jacob y Wilhelm Grimm; il. Claudia Polizzi, Michele Galluzzo. Valencia: Milimbo 2012

Un álbum sin palabras, otro clásico de los Grimm: Cinderella, la Cenicienta, la chica que perdió su zapato mientras huía; la que habla con los pájaros y cuida su árbol. Cenicienta, la que bailó con el príncipe y se casó y fueron felices y no se qué de las perdices. Todo está aquí, no se ha escapado ni un detalle: la tumba de la madre, los animales fantásticos en torno al árbol o las locuras que hicieron con sus pies las aspirantes a conseguir príncipe.

Cindarella, Cenicienta, es de nuevo un cuento en el que el 3 adquiere absoluta relevancia. Según nos cuenta Teresa Durán en el texto que aparece al final del libro, 3 son los días que propone el rey que dure el baile; tres son los platos que debe lavar Cenicienta para poder ir al baile, tres son los vestidos, tres las veces que Cenicienta se escabulle del baile... así hasta el infinito.



Cinderella. Jacob y Wilhelm Grimm; il. Claudia Polizzi, Michele Galluzzo. Valencia: Milimbo 2012

Cinderella. Jacob y Wilhelm Grimm; il. Claudia Polizzi, Michele Galluzzo. Valencia: Milimbo 2012

Cinderella. Jacob y Wilhelm Grimm; il. Claudia Polizzi, Michele Galluzzo. Valencia: Milimbo 2012

De nuevo nos sorprende la capacidad de adaptación de los cuentos de tradición oral a los tiempos que corren, ya que esta historia, según palabras de la Durán, podría ser cualquiera de  los dramones familiares del papel couché: imaginaos, niña rica con madrastra ambiciosa y hermanastras más de lo mismo y un padre que no ve lo que ocurre, es igual a: chica desdichada que conoce a príncipe heredero y photocall & celebrities ¿podría ser, no?.

Uno de los símbolos más reconocidos de la historia del cuento popular, el zapato, tiene una exquisita representación gráfica en esta edición del cuento. En la versión de los Grimm, el zapato de cenicienta no es de cristal; éste es más propio de una chica trabajadora, humilde y con una vida triste y desdichada: es de cuero. Así de sencillos, mates y sobre todo bellos son los zapatos de la Cenicienta de Claudia Polizzi y Michele Galluzo.


Cinderella. Jacob y Wilhelm Grimm; il. Claudia Polizzi, Michele Galluzzo. Valencia: Milimbo 2012

Cinderella. Jacob y Wilhelm Grimm; il. Claudia Polizzi, Michele Galluzzo. Valencia: Milimbo 2012

Claudia Polizzi y Michele Galluzzo son los ilustradores, ambos italianos y formados en el ámbito del diseño gráfico. Con 3 tintas, Cinderella luce espectacular: azul, marrón y negro son las tres tintas planas usadas en la ilustración, que recuerdan al tratamiento del color de los libros de Katrin Stangl (como en The musicians of Bremen, de Corraini), cuyos resultados son muy similares al de una serigrafía.


Hansel y Gretel, un cuento de los Grimm, ilustrado por Juanjo G. Oller.

Hansel y Gretel. Jacob y Wilhelm Grimm; il. Juanjo G. Oller. Valencia: Milimbo, 2012

Hansel, Gretel, el padre leñador, la madrastra perversa que ideó "la pérdida" de los dos angelitos, las migas, la bruja mala malísima, el horno de la cocina y el tesoro. Esta todo, y de qué manera: el rictus de la madrastra, la oscuridad de la cabaña y el reloj evocan un simbolismo tétrico, al igual que la oscuridad del bosque y la jaula. Este miedo provoca además cierta ternura, el lector se compadece de los dos pequeños protagonistas durante el nudo y se siente aliviado con el vuelo que éstos emprenden para salir del bosque; en definitiva, protagonistas y lectores se alejan del miedo, cambiando así sus emociones.

Juanjo G. Oller, es además de editor, el ilustrador de este y otro de los primeros libros de Milimbo, La luna sabe a pescao. Ambos álbumes son trabajos muy gráficos, con un dibujo esquemático en el que intercala formas básicas y juega con el contraste del color. Uno de los elementos del cuento, la casita hecha de pan de jengibre, pastel y azúcar moreno ¿o de chocolate? en cualquier caso, donde vivía la malvada bruja, está resuelta gráficamente de una manera similar a la que Séverin Millet usa en Les rêves de Milo o Taro Miura en El pequeño rey; en las tres nos muestran una pieza de arquitectura colosal compuesta de formas geométricas básicas.

Hansel y Gretel. Jacob y Wilhelm Grimm; il. Juanjo G. Oller. Valencia: Milimbo, 2012

Hansel y Gretel. Jacob y Wilhelm Grimm; il. Juanjo G. Oller. Valencia: Milimbo, 2012

Hansel y Gretel. Jacob y Wilhelm Grimm; il. Juanjo G. Oller. Valencia: Milimbo, 2012
Hansel y Gretel. Jacob y Wilhelm Grimm; il. Juanjo G. Oller. Valencia: Milimbo, 2012

Bruaá, SPR/MSH o los cordobeses del estudio Nariz, son como Milimbo algunos de los ejemplos de estudios y diseñadores que producen entre sus proyectos álbumes o libros para niños. El mundo del diseño ha dado infinidad de títulos a la LIJ (podéis leer el artículo Del diseño de la pieza a la pieza de diseño en Revista Étapes, 17. GG, 2012) y son cada día más los álbumes o libros ilustrados cuyos autores proceden del sector gráfico: Emilie Vast autora de Korokoro, el diseñador canadiense Frank viva con Along a long road, o Martí Guixé el de los libros para dibujar tatoos, comida en el plato, etc que publica Corraini.

Milimbo es un estudio, un laboratorio en el que se cocinan libros y juegos a fuego lento. Tras seis años de camino, la pequeña editora de cartón se ha convertido en una de las editoriales independientes de referencia en ilustrados, sus libros y proyectos de cardboard son reconocibles al instante por su formato y su gráfica, son "libros para leer con los ojos bien abiertos". Las narraciones gráficas de Milimbo son degustadas por pequeños lectores de media Europa, desde Valencia, este taller-estudio tiene como objetivo :"contar con imágenes, utilizando un código sencillo, gráfico, que nos acercará a la lectura simbólica, como en los cuentos tradicionales. Esto facilitará su lectura e interpretación."

Estos "clásicos sin palabras", posibles gracias al esmero y buen hacer editorial de los valencianos Milimbo, son una manera fantástica de invitar a conocer los cuentos populares a primeros lectores y a la vez, un excelente ejercicio visual para ejercitar la memoria de los lectores adultos.

¿Qué tal para finalizar un "Y comieron perdices"?


Todo ésto y mucho más por aquí y por allí:


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