La Pequeña ciudad de P.

La Pequeña ciudad de P.

jueves, 27 de junio de 2013

¡Fuego! ¡Fuego! que alguien llame a los bomberos

Decía una canción de la banda australiana Midnight oil, How do we sleep while our beds are burning? pues lo cierto es que no muy tranquilos, y menos sabiendo que los recortes han afectado también al parque de bomberos, si no echen un ojo a los diarios del último año. En fin, que la crisis afecta a todos, aquí no se libra nadie, y para muestra un botón, vean si no cómo ha quedado este parque de bomberos.

Aux fous les pompiers!. PEF. París: Gallimard Jeunesse, 2013


Aux fous les pompiers!. PEF. París: Gallimard Jeunesse, 2013


Aux fous les pompiers!. PEF. París: Gallimard Jeunesse, 2013

En este parque comarcal de bomberos, la cosa está fatal. Hace tiempo ya que los fondos no alcanzan y han tenido que suprimirse servicios, entre ellos el de atención telefónica; sí, por insólito que parezca, no hay teléfono, así que si quieres avisarles de que hay fuego, solo puedes comunicárselo por carta, ¿qué pobreza, no?. La falta de medios les ha obligado además a intensificar esfuerzos en materia de prevención, así que si observan durante sus guardias cualquier atisbo de humo ¡Zasca! lo neutralizan a base de pistolas de agua- obviamente, incautadas a sus hijos pequeños, -. Extraña manera de actuar la de estos bomberos

Aux fous les pompiers!. PEF. París: Gallimard Jeunesse, 2013

Aux fous les pompiers!. PEF. París: Gallimard Jeunesse, 2013

Si no hay dinero para teléfono, menos aún para gasolina, seguros de camión de bomberos, mapas de la zona, escaleras, mangueras.... la situación es terrible y la buena voluntad junto con la vocación, son lo único que mantienen al retén de bomberos unido. La decadencia del equipo de lucha contra el fuego es patente, aunque como dice el refrán: donde hubo fuego siempre quedan rescoldos, tras todo ese servicio deficitario se esconde un equipo valeroso, una brigada de voces celestiales capaz de apagar los fuegos más violentos a golpe de canto. 

Aux fous les pompiers!. PEF. París: Gallimard Jeunesse, 2013

Los bomberos Les Pompiers, sus señoras Les Pompières y los pequeños y angelicales Pompioux- antiguos propietarios de las pistolas de agua- dan el "do de pecho" en el concurso de coros cada año, y tras un intenso entrenamiento, la recompensa no se hace esperar y llega con forma de medalla. La de planes que se pueden hacer con tan preciado galardón, o como dirían en los concursos de la tele, la de agujeros que se pueden tapar ¿se refieren acaso a los de las mangueras? ¿o tal vez a los de los mapas? 

Aux fous les pompiers!. PEF. París: Gallimard Jeunesse, 2013

No se emocionen lectores, la cuadrilla ha decidido que el dinero de la venta de la medalla se destinará a otros fines: ¡Un banquetazo! porque con la panza llena, el corazón está más contento y los fuegos se pueden apagar a soplidos ¿no?. Puede que la historia les resulte rocambolesca, pero si tienen dudas al respecto, aquí les dejo una prueba fehaciente de que ocurrió así.

Aux fous les pompiers!. PEF. París: Gallimard Jeunesse, 2013

Este relato esperpéntico es obra del autor e ilustrador francés Pierre Elie Ferrier - aka Pef-. La primera edición de este cuento es de los 80, que publicó en su momento la editora La Farandole. Pef es el encargado de la gráfica de este cuento, recurriendo a las tintas roja y negra como exaltación del fuego, ese gigante maléfico capaz de destruirlo todo.

Pef es uno de los autores de LIJ más reconocidos de Francia, aunque sus principios no fueron en el campo de la literatura, sino del periodismo, colaborando en medios escritos como Arts, Francs Jeux (uno de sus compañeros de plantilla, el joven Topor), o Virgule- donde se convirtió en editor-. Regularmente hacía también trabajos de ilustración editorial y llegó tener en antena una serie de dibujos Le Pastagums, de gran popularidad en tierras galas.

Pef se interesó por la literatura infantil como una herramienta de lucha contra el analfabetismo, mostrando especial sensibilidad por la lectura, que le sirvió para emprender una cruzada de acciones paralelas a la educación reglada. Su bibliografía asciende a un par de centenas de libros, no solo infantiles, sino ensayos sobre la palabra, biografías o letras de canciones.

Como los bomberos de Pef nos muestran, los recursos materiales son importantes, pero poco valor tienen si no hay un equipo con vocación que sepa gestionarlos. Tomen nota señores de la administración pública, y compartan sus sacas con el resto de los mortales (los banquetes van incluidos en el apartado "dietas").


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