La Pequeña ciudad de P.

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martes, 2 de abril de 2013

Ala Rota XII

Hoy es 2 de abril, Día Internacional del Libro Infantil 2013. Coincidiendo con la fecha de nacimiento de H.C. Andersen y desde 1967, el IBBY promueve la celebración del día LIJ con el objetivo de difundir y fomentar el libro infantil y juvenil. Cada año se elige el país de la sección del IBBY que se encargará de elaborar el material de difusión del evento y en esta ocasión le ha tocado turno a EEUU. Bibliotecas, librerías y otras entidades culturales ofrecen en esta fecha variedad de actividades de celebración: exposiciones, encuentros con escritores e ilustradores, presentaciones de libros, sesiones de libro-forum y actividades de animación a la lectura.

Hasta aquí todo bien: disfruten del día, lean mucho y compren un libro infantil si su economía se lo permite (si no es así, vayan a su biblioteca más cercana y disfruten del placer de sacar libros en préstamo). A partir de este momento, y en condiciones normales, cuando un evento o efeméride de estas características tiene lugar en la Pequeña ciudad, la redactora que les escribe suele colocar el cartel seleccionado por la organización, para la difusión del acto; he dicho en condiciones normales. Pues me temo que no voy a hacer lo previsto, lo habitual, lo normal en estos casos, que sería colocar el cartel del IBBY para este año. Lo siento pero no. ¿No se preguntan por qué? Si no lo hacen, no se preocupen, yo se lo explicaré de igual modo.

Desde hace 3 años vengo enfrentándome a este problema cada 2 de abril: ¿Qué hago? ¿lo pongo?¿no lo pongo? ¡Oh Dios, pero qué es esto!?, u ¡Otra vez!! y así mil pensamientos en voz alta que evitaré transcribirles. Van 3 años, tres seguidos, tres años en los que veo el cartel y pienso, repienso y no dejo de pensar qué ha pasado por la cabeza de los delegados del país encargado al haber elegido esa gráfica con la que no comulgo, una gráfica más propia del Día del Domund que del Día de la LIJ, una gráfica que "digievoluciona" mientras el mundo del libro infantil y juvenil progresa adecuadamente, ganando cada día más lectores gracias a los temas que aborda y a las artes plásticas que acompañan a esos textos. ¿Alguien puede explicarme el por qué de estas gráficas?

El arte de la cartelería es uno de los soportes más tradicionales del diseño gráfico, es una manera de captar la atención de los lectores y motivarles a actuar; en el caso de los carteles del día del libro, estos deberían ser un acicate para los lectores LIJ, un estímulo que les empuje hacia una balda portadora de una y mil lecturas enriquecedoras con las que ampliarán su experiencia, su imaginación y espíritu crítico. Pues acerca de estos temas, he de decirles que las premisas de fomento, difusión y motivación no se cumplen con carteles como estos.

Discúlpenme si estoy mal acostumbrada, pero todavía guardo en una pared de mi casa el fantástico cartel de Noemí Villamuza y Eliacer Cansino de 2010, año encargado a la sección española, supongo que lo recordarán, yo no quiero olvidarlo. Desde entonces ha tocado el turno a México, Estonia y EEUU y los 3 han sido una especie de "fenómeno paranormal" que imaginaba que no se repetiría, pero no ha sido así. El ilustrador de EEUU encargado del cartel de este año es Ashley Bryan, un autor e ilustrador de libros infantiles afroamericano, con el que no comparto absolutamente nada, empezando por la "espiritualidad de sus textos" y siguiendo por su estilo de ilustración. El caso es que pienso en ilustradores americanos y la cabeza se me llena de dibujos como los de Jon Klassen, Ed Emberley, Bob Staake... y me parece increíble que se trate de captar la atención de niños y jóvenes con carteles como este. No quiero ser mal pensada, de verdad les digo que no quiero serlo, pero me huele a que estos carteles son aportaciones voluntariosas, o lo que es lo mismo, que las respectivas organizaciones no pagan euro alguno por la elaboración del cartel, por lo que la calidad y actualización de la gráfica no está entre sus prioridades.

No es nada personal con los ilustradores de estos carteles, sino más bien con los organismos convocantes y los maquetadores de estos trabajos. Ya que estamos, ¿podrían explicarme cual es el criterio de selección de estas obras? ¿llega el ilustrador y se ofrece?, ¿se señala a un ilustrador viejo conocido y se le convence diciéndole que su obra dará la vuelta al mundo?, ¿pagan por este trabajo? tal vez, en las respuestas a estas preguntas encontraremos la solución al enigma de la "Serie de carteles del Domund".

Como no hay fiesta sin música ni evento sin cartel, les dejo una sugerencia de cartel para este año. Es algo más aséptico que los elegidos en estas últimas convocatorias, pero a mi me gusta más, me parece más sugerente, correcto- gráficamente hablando- y por supuesto mucho más representativo de un país que se preocupa por su imagen ante el mundo. 


Propuesta de cartel Día Libro Infantil 2013

La lectura en positivo que extraigo de todo este extraño suceso, se resume en que deberíamos estar muy orgullosos de nuestra aportación a los carteles, gracias a Noemí y Eliacer. El resto, una sensación similar a la que vivimos con aquel glorioso "equipamiento deportivo" que los rusos regalaron a España para las Olimpiadas de 2012. 

Por todo esto y mucho más: Ala Rota para el IBBY, por no velar por los intereses de la ilustración y su labor imprescindible dentro del mundo de la LIJ y por desvelar a los niños y jóvenes, que pensarán estar despertando de una pesadilla, cada vez que vean el cartel.

Si quieren ver el cartel seleccionado de este año y anteriores, no dejen de visitar estas páginas, puesto que en este humilde blog no van a encontrarlos:

1 comentario:

  1. Vengo de verlo ¡ay!...Muy acertado lo del Domund.
    Me voy a ver a George Giusti, entrada más reciente, sabrosa y crujiente...

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