La Pequeña ciudad de P.

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domingo, 13 de enero de 2013

Lo que más me gusta es rascarme los sobacos

Sin duda, una sentencia definitiva ésta de Hank Chinaski- o lo que es lo mismo, Henry Charles Bukowski Jr-. Él era así. Pasen y lean:

"Linda va a llamarle y al cabo de un rato aparece Bukowski, de pie en la puerta, con los ojos entornados y aspecto inequívoco de quien preferiría encontrarse en otro lugar: viste sandalias y bermudas californianos que le dejan al descubierto unas piernas de las que está decididamente orgulloso ("Son la única cosa bonita que tengo", dice sin falta modestia) y una camisa de mangas cortas."


Charles Bukowski selfportrait. Self portrait of inner-man, 1962.

Hank nunca ha disimulado sus filias y fobias, no perdía el tiempo parapetándose tras petunias como hacía la Dorothy de Tenesse Williams; al pan, pan y a Bukowski ¡Pum!:

"Siempre he admirado al malo, al forajido, al hijo de puta. No me gustan los buenos chicos de pelo corto, corbata y un buen empleo. Me gustan los hombres desesperados, los hombres con los dientes rotos y el cerebro roto...No me gustan las leyes, la moral, las religiones, las reglas. No me gusta dejarme moldear por la sociedad."

"A mí me gusta meterme con todo y con todos. Alimento un odio sincero tanto por las instrucciones como por las autopistas"

Es obvio que Charles no estaba dispuesto a participar de la cultura actual, imagínenselo ustedes con un manual de montaje de Ikea o pagando el peaje de la T4 para su viejo Volkswagen: No Way!. Aún así, es un tipo al que cuanto más lees, más adoras y más te sorprende, si no, vean sus ilustraciones


Charles Bukowski selfportrait. Self portrait of inner-man, 1962


Charles Bukowski selfportrait. Self portrait of inner-man, 1962

Además de ser el number one de los Barfly (o cliente de bar que sujeta la barra con su codo desde que abre sus puertas hasta que lo echan borracho), poeta y máximo exponente del Realismo Sucio, Hank Chinaski dibujaba. Sorprendentes ilustraciones a caballo entre el naif y la caricatura, nos dejan entrar en la intimidad del universo Bukowski. En ellas se autoretrata como un tipo afable, con sencillos trazos curvos (muy lejos de lo angulosa que resultaba su imagen pública), rodeado de pequeños detalles- como los gatitos con los que vivía-, detalles que aparentemente poco parecían importarle pero que eran parte fundamental de su vida, como la botella.

Lo que más me gusta es rascarme los sobacos es la entrevista que la periodista y crítica italiana Fernanda Pivano, hizo a Bukowski en los 80. En ella encontraréis pedazos de sinceridad del calibre de los que habéis visto a lo largo del post, un aporte de honestidad y verdades a borbotones, necesarios para los tiempos que corren.


Charles Bukowski selfportrait. Self portrait of inner-man, 1962

Así que si eres de los que "te gusta rascarte los sobacos", no dejes de leer a Hank Chinaski, el autor maldito al que seguro acabarás amando (según sus propias palabras, solo hay una manera de que eso ocurra):

"Por supuesto que es posible amar a un ser humano, si no lo conoces demasiado"

Feliz lectura y ¡salud! para el trago.

Fuentes :



Bibliografía

Bukowski, Charles. Lo que más me gusta es rascarme los sobacos: Fernanda Pivano entrevista a Bukowski; trad. Joaquín Jordá. Barcelona: Anagrama, 1983

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