La Pequeña ciudad de P.

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martes, 24 de julio de 2012

La prisa mata

¿Alguna vez has sentido la presión de trabajar contrarreloj? Probablemente sí; la presión es tal, que tus movimientos son cual espasmos, haces las cosas sin pensar, lo importante es correr para acabar en el tiempo estimado y corre que te corre, corre y corre más. A eso se le llama prisa, uno de los males endémicos de los humanos del XX y el XXI... o mejor dicho, mal endémico de toda la galaxia, que afecta a todo ser vivo, especialmente a las hormigas.

Ellas, trabajadoras incansables y sumisas, viven ajetreadas, casi estresadas, con un no parar que las mantiene activas casi todo el día (salvo cuando se echan la siesta, o mejor dicho las microsiestas- pueden echarse hasta 250 y duermen alrededor de 5 horas-). ¿Y por qué están tan estresadas? ¿Por qué tienen siempre tanta prisa?. Pues aunque la ciencia no ha dado por concluidas las investigaciones a este respecto, la LIJ si lo ha hecho y aquí tenemos pruebas de ello.

A continuación, el porqué de la prisa de las hormigas.



Pas le temps. Anne Crausaz. Nantes: Memo, 2011

Pas le temps. Anne Crausaz. Nantes: Memo, 2011

Pas le temps. Anne Crausaz. Nantes: Memo, 2011

Pas le temps. Anne Crausaz. Nantes: Memo, 2011

Pas le temps. Anne Crausaz. Nantes: Memo, 2011

Las hormigas van y vienen cargadas de semillitas, que con mucha destreza trasladan hasta los confines de sus hormigueros. Van muy rápido, apenas si cogen aire para respirar, carretan semillas incansablemente y sus amigos: el saltamontes, la cigarra, la oruga, el cascudo y hasta la mariquita intentan desviarles el rumbo para jugar un rato, pero no hay manera. Las hormigas trabajan sin cesar al ritmo de "no hay tiempo", "no hay tiempo".

¿Pero por qué tienen todas tanta prisa? se pregunta el resto de animales.


Pas le temps. Anne Crausaz. Nantes: Memo, 2011

Porque cuando Ernestina y Roberta, las gallinas del corral, vuelvan a casa, el trabajo habrá acabado y con él las prisas y el jaleo de corre que te corre hormiga arriba, hormiga abajo.

Pas le temps es una linda y divertida historia para primeros lectores que nos habla de la pillería, la naturaleza o el trabajo de los animales. Es además un libro con agujeros, que te permitirá entrar en las galerías más profundas de los hormigueros, para ver cómo las hacendosas hormiguitas han ido almacenando grano, fruto del tesón y la prisa; los agujeritos estratégicamente colocados, te permitirán pasar de la la luz del día a la oscuridad del hormiguero con solo mover un dedo.

Su autora Anne Crausaz se mueve como pez en el agua con este tipo de historias en torno a la naturaleza. Diplomada en Diseño Gráfico por la Escuela de Arte y Diseño de Lausana en 1997, gana una de las becas de Ateliers pour illustrateurs de de la Culture en el 99, que la lleva a Cracovia a trabajar. Pocos años después vuelve a ser galardonada con el premio de diseño de l’Office Fédéral en 2002.

Pues eso, tened cuidado queridas hormigas, porque cualquier día os matará la prisa, si no lo hace antes una gallina.


**La culpa de todo este lio de hormigas, semillas y hormigas es de una Abeja y su Inseparable. Merçi petites.

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