La Pequeña ciudad de P.

La Pequeña ciudad de P.

sábado, 26 de mayo de 2012

Prohibido prohibir, mejor sugerir

Hola a todos. Dice la RAE:

prohibir
.
(Del lat. prohibēre).
1. tr. Vedar o impedir el uso o ejecución de algo. 


Las prohibiciones me resultan un tanto hostiles, particularmente aquellas que rozan o sobrepasan la ridiculez- generalmente estas puedes encontrarlas en lugares como bibliotecas, playas y por qué no, en plazas públicas.

Recuerdo una excursión por Cap Creus hace unos años en la que me encontré una señal a la entrada de Cala Montjoi- enclave del mítico restaurante El Bulli- que decía algo como: "Prohibida la entrada a perros. Sus micciones y heces pueden provocar infecciones a nuestros hijos"; cuando digo decía algo así, es porque un papá aprovechaba la intimidad de los juncos que rodeaban la señal para hacer pipí. En fin, seguro que podríais contarme mil y un ejemplos de señales de prohibición que superan a esta, pero si realmente queréis ver una que da prueba de lo estresada que está la humanidad, atended a la que os voy a mostrar.


Església de Sant Pere de les Puel·les. Barcelona.


¿Cómo os quedáis? Llevo tiempo viéndola y agitando mi cabeza cada vez que paso por al lado de ella. Hoy no he podido resistir guardarla en mi memoria virtual para compartirla con todos vosotros. A veces la gente comenta que es una lástima no ver a niños jugando en la calle como antaño, lo cual no es extraño: inseguridad ciudadana, tráfico, blablablá. Esta señal lleva años puesta en la cara lateral de esta iglesia del barrio- el tipo de cartel nos da una buena pista de ello-, probablemente tantos que para entonces los niños aún disfrutaban de juegos tradicionales como la peonza, la goma, las chapas o la pelota.

¿Quién puede ser tan descabelladamente cretino como para prohibir a la infancia jugar, o lo que es lo mismo desarrollar su imaginación, divertirse... vivir la vida de un niño? Pues si amigos, en ocasiones la protección del patrimonio es más importante que la educación infantil, que cada día se ve más denostada por cuestiones inanes como la política, la economía global o qué se yo.

Por experiencia en el sector, hay una máxima que siempre he compartido con mis alumnos en las clases de gestión de bibliotecas escolares, porque funciona:

Prohibido prohibir, mejor sugerir

2 comentarios:

  1. Pues SUGIERO lo siguiente:
    Que no intentemos fijar carteles mientras jugamos a la pelota. Tendremos que decidirnos ¡por fin! y optar por una u otra actividad.
    Debe ser para evitar accidentes, quizá porque el propietario sabe muy bien que no se puede estar en misa y repicando ;-)

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    Respuestas
    1. ¡Bravo! ¡Bravo! y ¡Bravo!. La medida me parece sublime, y evitará esas incómodas pelotas pegadas a las manos de nuestros niños.

      En cualquier caso lo del "propietario" te hace candidato a Ministro de Asuntos Extramuros de la Pequeña ciudad desde ahora mismo. Bravo Bocetólogo!

      [hemos estado un rato si parar de jajarear antes y después de la cena y todo gracias a tu comentario !Que grande!]. Gracias por el aperitivo y postre de risas!!

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