La Pequeña ciudad de P.

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viernes, 25 de mayo de 2012

Abner Graboff, rey de las cosas sencillas

Hace tiempo que quiero escribir un post para completar la galaxia de bestias del diseño e ilustración americanos. Hace tiempo que vengo recopilando información sobre el personaje que veremos a continuación, puesto que además de ser discreto en su trabajo, su memoria sigue siendo un discreto y misterioso susurro. Hace tiempo, un amigo me trajo de la Feria del Libro de Nueva York una edición del clásico There was an old lady...Ahí empezó todo.

Con todos vosotros, el rey de los trazos más sencillos y divertidos de mitad de siglo: Abner Graboff

Abner Graboff en su estudio, 1951

Nació en 1919, en el seno de una pareja de inmigrantes rusos, propietarios de una lavandería en Nueva Jersey. Cuando todavía era un niño, sufrió las consecuencias de la Gran Depresión y poco después la perdida del cabeza de familia. Abner, un chico decidido, se puso pronto las pilas y sin motivo aparente, tras finalizar la secundaria solicitó una beca para la Parson School of Design de Nueva York - según el propio Graboff, esta "no era una muy buena escuela", así que se trasladó, de nuevo becado a otras escuela de diseño-.

Llegada la Segunda Guerra Mundial, y habiendo retrasado lo máximo posible su incorporación a filas, finalmente Abner Graboff se fue al ejército, en el que tras conocer sus conocimientos artísticos se le destinó a la escuela formativa dónde se encargaba de redactar guiones para la radio. ¡Ahh sí! y también fue el encargado de pintar estrellas blancas de cinco puntas a los jeeps que usaban los soldados... lo cual le parecía aburridisimo y no tardó nada en olvidar el patrón para hacerlo.

Salió del ejército y en 1951, conoció y contrajo matrimonio con Vivian, con la que tuvo 3 hijos- dos de ellos gemelos-. Mirad que tarjeta de felicitación tan chula envió la pareja a sus allegados con motivo del nacimiento de los gemelos:


Tarjeta de Felicitación para la llegada de los gemelos Graboff, 1954.

Abner comenzó a trabajar de diseñador freelance, era muy independiente y las grandes compañías le recordaban al ejército, al cual detestaba. Poco a poco fue encontrando sus sitio y llegó a hacer cientos de gráficas y créditos para la televisión más temprana. En uno de sus proyectos, creó el logotipo de la cadena CBS, pero al parecer, la directora de arte de aquel momento se adjudicó la autoría y a él no se le reconoció su trabajo.

Un tanto desengañado con el star system, el diseñador se pasó a la creación de covers para libros, con lo que se hizo muy popular y reconocido- entrabas en una librería un % elevadísimo de cubiertas eran suyas-. Tal fue su éxito que en muy pocos años muchos diseñadores se dedicaron a seguir su estela y las imitaciones que le salían hacían complicado reconocer un cover de Graboff entre los de sus imitadores.

Y como no podía parar y tenía una familia con 3 bocas a las que alimentar, poco a poco comenzó a estar más presente en su trabajo la ilustración infantil. ¡Graboff ilustró más de 30 álbumes en veinte años! pero nunca llegó a hacerse famoso y sacar dinero de ello puesto que su agente literario era bastante apático y no ayudó al ilustrador con la promoción de los mismos, cosa que por otro lado, él detestaba.

El primero de todos ellos, vio la luz en 1954 y su título fue The sun looks down

The Sun Looks Down. Miriam Schlein; il. Abner Graboff.  NY: Abelard-Schuman, 1954

The Sun Looks Down. Miriam Schlein; il. Abner Graboff.  NY: Abelard-Schuman, 1954

 The Sun Looks Down. Miriam Schlein; il. Abner Graboff.  NY: Abelard-Schuman, 1954

A Graboff no le gustaban las composiciones complicadas. Se sentía atraído por artistas como Picasso (del que elogiaba su sentido del humor), Braque, Miró o Rothko.

Tras The sun... no dejaron de llegar libros y libros hasta el 76, veamos algunos de ellos


I Know An Old Lady, 1961

I Know An Old Lady. Alan Mills; il. Abner Graboff. NY: Scholastic, 1961

I Know An Old Lady. Alan Mills; il. Abner Graboff. NY: Scholastic, 1961

I Know An Old Lady. Alan Mills; il. Abner Graboff. NY: Scholastic, 1961


Mrs. McGarrity’s Peppermint Sweater, 1966

Mrs. McGarrity’s Peppermint Sweater. Adelaide Holl; il. Abner Graboff. [sl]: Lothrop, Lee & Shepard Co, 1966

Mrs. McGarrity’s Peppermint Sweater. Adelaide Holl; il. Abner Graboff. [sl]: Lothrop, Lee & Shepard Co, 1966

Mrs. McGarrity’s Peppermint Sweater. Adelaide Holl; il. Abner Graboff. [sl]: Lothrop, Lee & Shepard Co, 1966


Abelard Folk Song Book, 1958

Abelard Folk Song Book. Norman Cazden; il. Abner Graboff. [sl]: Abelard-Schuman, 1958

Abelard Folk Song Book. Norman Cazden; il. Abner Graboff. [sl]: Abelard-Schuman, 1958

Abelard Folk Song Book. Norman Cazden; il. Abner Graboff. [sl]: Abelard-Schuman, 1958


Graboff fue un ilustrador, diseñador y director de arte que además de la pasión que derrochaba en su trabajo, enloquecía con los niños, los amaba profundamente. Sus hijos dicen de él que cuando estaban aprendiendo a leer y les daban libros en la escuela primaria, les aburrían; todos les parecían jauja al lado de los monigotes e historietas que sus padre les dibujaba, ¿por qué? porque los libros de Abner Graboff eran los más divertidos.

Sus hijos no conocían a Beatrix Potter, a Maurice Sendak y resto de ilustrados que los niños de su escuela leían, porque con lo que hacía su padre en casa estaban encantados. En cierta ocasión posterior a la muerte de Abner en 1986, uno de sus hijos y su colega ilustrador hablaron sobre un encuentro que este último tuvo con Sendak. Maurice al oírle hablar al joven ilustrador de un tal Jon Graboff, un amigo músico le dijo: " Graboff...¿ese Graboff tiene relación con Abner Graboff? a lo que este le respondió que sí y Sendak replicó diciendo: ¿Qué le ha pasado a Abner Graboff?...era tan bueno.

Todo esto se dio a conocer hace pocos años gracias a una fantástica entrevista que el bloguero e ilustrador Ward Jenkins de Ward-O-Matic, hizo al hijo de Abner, Jon Graboff. Podéis leer la entrevista entera en su blog, dónde además encontraréis fotos de su álbum familiar, sus trabajos en animación, etc...un gran trabajo de documentación que ha dado a conocer un poco más de la vida de este genio de trazo divertido y susurrante.

Espero que os haya gustado tanto como a mí, y que como bien dice Jenkins, algún día estos libros sean rescatados del olvido por un editor que consiga darles su sitio en el olimpo de las bestias ilustradas - como Rizzoli hizo con Sasek-. Larga vida al rey de las cosas sencillas.

Fuentes:

2 comentarios:

  1. Enhorabuena y gracias por descubrirnos a Graboff que maravilla.
    Marta.

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  2. Gracias. Ha sido un placer escribirlo y veros de paseo por la Pequeña Ciudad. Hasta pronto.

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