La Pequeña ciudad de P.

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miércoles, 28 de marzo de 2012

Ala Rota X

A ver, ¿por dónde empezar la historia?, si, voy a empezar hablándoos de un libro que ya había pasado en otra ocasión por el blog, en el post La boa constrictor ¿recordais ya a Shel Siverstein y su Giving tree?. Un buen día decidí romper mi hucha de calderillas y pedir éste libro a una librería de la red; pedido correcto, en dos semanas en tu casa, tapa dura con camisa...blá. Pasaron dos semanas, ni rastro del álbum. Una semana más tarde, fui a recogerlo a la oficina de correos; entrega correcta, paquete en buen estado...blá.

Me senté en un banco de proporciones desmesuradas a abrir con una ansiedad contenida el dichoso y esperado paquete. ¡Ohhhhh OOhhh!! Superchulo! que color de cover, la tripa en blanco y negro, la historia. Llegué al final y obviamente, procedí a darle la vuelta al álbum, quería ver la contra. Con una leve contorsión de muñeca lo giré.

AHHhhHHHhHHHhhhHHHHhhh
Horrorrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr

Con un halo de esperanza que acababa de llegarme, me hice la lista y me dije: Bajo la camisa, corre, en la tapa no va la foto, seguro... Todavía trato de sobreponerme (y ha pasado casi un mes). Mientras tanto, juzguen ustedes mismos.


Cover. The giving tree. Shel Silverstein. USA:Harper Collins Books, 1992

Contra. The giving tree. Shel Silverstein. USA:Harper Collins Books, 1992

Frontal y Lomo de la Sobrecubierta. The giving tree. Shel Silverstein. USA:Harper Collins Books, 1992

Trasera de la sobrecubierta. The giving tree. Shel Silverstein. USA:Harper Collins Books, 1992

Shel Silverstein, puedo asegurarles, es un tipo atractivo por todo lo que era capaz de hacer, para empezar, y para seguir debemos recordar que era amigo de Johny (Cash, por supuesto), es el autor de grandes clásicos LIJ como La parte que falta y hasta el mismísimo Andrew Bird le compuso una canción...¿Como pueden condenarlo así? A mí me hace pensar en los lectores "menores" que van a girar el libro tarde o temprano: ¡Les aterrorizará!. ¡Oh no! ¿cómo han podido editar esa contra con una foto a lo Ken Follet? estamos hablando de un libro infantil, señores editores, de acuerdo que es un bestseller, pero no puede tener el mismo trato que una novela de adultos, puesto que hablamos de un libro infantil. [Léase acompañado de un ¡Por los clavos de Cristo!, como fondo ambiental].

Probablemente habrá muchas explicaciones, o simplemente disculpas posibles para estas malas prácticas, no dudo que no las haya, pero para el que está del otro lado, el gesto denota desinterés en el nicho que publica- ¿cuántas contras de álbumes habéis visto así?-, desconocimiento del público lector al que se dirige su producto y por supuesto, un mal gusto de trofeo en la elección del diseño editorial- si, si, que la tripa y el cover están bien, pero el remate es "un castigo divino", por decirlo de manera civilizada.

Ya me contáis que os parece la última entrega del Ala Rota, que aunque ha tardado desde la última vez, como veis viene reclamando su propio espacio.

Pues eso, a quedarse con el texto y bloquear en vuestros cerebros la imagen del envoltorio.

10 comentarios:

  1. Pero miedo, miedito del de verdad...te lo he dicho, para cogerle manía al pobre Silverstein!!

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  2. La expresión "el nicho que publica" sacada de tu texto y su contexto, resulta de lo más apropiada. ¡Qué bestias!

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  3. Respuestas
    1. Lo de Clamstein es en respuesta al "Que miedo" de Johnny Tumblepop: Y yo que traté de asustarte la primera vez que te leí los 3 Bandidos.... y tú muerto de risa. Si lo sé, te enseño el cover del Giving Tree

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  4. Sin duda son unos bestias, unos genios del diseño editorial y de la animación lectora. Si yo he pasao miedo, con los años y experiencia que tengo, imagina cuando caiga en manos de un lector. Creo que Harper Collins debería regalar unas zapatillas con el libro, así podrás salir corriendo.

    ***perdón por la jerga editorial, tienes razón, "el nicho" sacado de contexto...es otra genialidad de Burton, Gorey... : )

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  5. Hace días que no entraba en tu blog, Piu, no sabes como me he llegado a reír, Hacía tiempo que no me reía tanto. Me imaginaba la cara de estupor e incredulidad que se me hubiera puesto a mi al ver semejante foto, es que casi parece sacado de una película de miedo. No una foto pequeñita sino ¡hala! bien grande para que se vea, no sea que el autor pase desapercibido.
    Hay que darles un premio de horror a la editorial por semejante idea.

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  6. Querida Maria Luisa, dicen que en ocasiones el ser humano sufre ataques controlados de risa ante una situación de miedo o stress...Ea!! ahí lo llevas, la risa que te ha dao es consecuencia directa del pánico que te ha hecho sentir la foto, y es que no es para menos.

    En realidad deberíamos formalizar esos "Premios Horror", institucionalizarlos como los Goncourt, los Aguja de oro o algo similar, sería divertidísimo : )

    petonets

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  7. Querido Anónimo:

    Buenísimo... pero el susto se lo llevaron estas pupilas y este cuerpo al ver la contra!!!. Yo diría MIEDÍsimo!

    Salud y gracias por la visita.

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