La Pequeña ciudad de P.

La Pequeña ciudad de P.

lunes, 28 de febrero de 2011

La boa constrictor

Siempre pensé que Faemino y Cansado eran de otra galaxia, pero recientemente he decubierto que en esa misma galaxia que ellos viven hay otros habitantes de excepción, entre los cuales está el gran Johnny Cash y el gran hombre ilustrado y renacentista Shel Silverstein. Todos y cada uno de ellos, en su estilo, cantaron y recitaron una canción llamada: La boa constrictor, sí esa de: la boa constrictor amarilla es, se come a tu cuñao, tener cuidao cuñao...

Si hablamos de Silverstein hablamos de un hombre polifacético que tocó todos los palos: escribió canciones para Cash o Kris Kristofferson, fue guionista de obras de teatro de David Mamet o diseñó portadas para Playboy, pero lo que más nos importa en Pequeña Ciudad de P: ilustró y creó piezas únicas de la literatura infantil.

Increíble pero cierto, Ediciones B nos las empezó a traer en los 80 y algunas de las más conocidas son La parte que falta, El árbol generoso- uno de los libros infantiles de más ventas de todos los tiempos, cuya primera edición salió en 1964, que todavía se publica actualmente y ha sido traducido a más de 30 idiomas- o Batacazos: poemas para morirse de risa, del que paso a invitaros a uno de sus poemas, el favorito y que cualquiera que tenga perro habrá vivido en carnes propias tantos días al sacarlo de paseo. Va por tí, Lolo.

PRINGUE

Una cosa pegajosa pisé 
que al zapato se me adhirió,

con un palo quitarlo intenté,
 pero el pringue no se desprendió.


Traté de apartarlo del palo,
pero se me pegó a la mano.

Traté de lavarme la mano: 
el pringue se pegó al lavabo.


Le pedí ayuda a mi perro: 
el pringue se le pegó al pelo.

El perro se restregó contra el gato: 
él también quedó pegado.


Mis amigos vinieron a ayudar
 pero sólo se consiguieron pegar.

Ya veis lo peligroso que es 
tener algo pegajoso en los pies.


Definitivamente y por decisión única e irrevocable declaro a Silverstein Hijo Predilecto de la Ciudad, a él le doy las llaves de mi corazón, para que se venga cuando quiera.

Hace unos días y no se cómo- las cosas de navegar sin título de patrón de embarcaciones- pasé por un blog en el que ví un video de mi otro querido genio Andrew Bird, del año 2010 y ¡qué bien suena!, me puse a averiguar de dónde venía tal bella pieza y descubro que pertenece a un disco de Homenaje a Silverstein, llamado Twistable Turnable Man- pincha y escucha el disco-.


The giving tree. Shel Silverston. Harper & Row. 1964.
vía cowbirdsinlove.com


Sigue descubriendo a Silverstein:



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