La Pequeña ciudad de P.

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domingo, 21 de agosto de 2016

Vacaciones a lo Garmann

El final del verano. Stian Hole. Madrid: Kókinos, 2007


Hablar de verano y no mencionar a Garmann es una especie de conjura no apta para lijeros. Garmann es al verano lo que el vino a la sangría: una combinación perfecta, dulce y refrescante y en esas de refrescarse, hemos pensado que era el momento adecuado para nuestro tan ansiado paréntesis estival.

Esperamos ver a Garmann en la playa- no sufran, le daremos recuerdos de todos- y volver con la cabeza despejada, la pila cargada y la ilusión del primer día. Mientras tanto, disfruten de lo que queda de verano a la sombra de las páginas de un buen libro.

¡Salud y felices lecturas! ¡Nos vemos en septiembre!



Más Garmann & Stian:

http://editorialkokinos.com/
https://www.eerdmans.com/Pages/Item/8992/Author-Interview-Stian-Hole.aspx
http://blog.picturebookmakers.com/post/109292849841/stian-hole


domingo, 14 de agosto de 2016

Remy - ruleta de la fortuna - Charlip

Hace cuatro años y sin la más mínima pretensión, escribí un post que con el tiempo se convertiría en uno de los más visitados del blog. Se trataba de una breve nota en la que hablaba sobre la llegada al cine de la novela de Brian Selznick, La invención de Hugo Cabret, pieza LIJ que mister Scorsese se leyó de una atacada y se enamoró al instante.

Para los que no lo recuerden o no lo hayan leído o visto, Hugo Cabret es una historia que nos nos traslada al cine de principios del XX y la magia con la que impregnó su primera película Georges Meliés. Pero apelando a su buena memoria, ¿recuerdan al Meliès de Hugo Cabret? por si no es el caso, ahí va el retrato.


Retrato de Meliès inspirado en Remy Charlip por Brian Selznick

Y todos pensando que era Georges Meliès... pues no, estimados lectores, el hombre que inspiró el carboncillo de Selznick para recrear el personaje del cineasta fue ni más no menos que Remy Charlip, otro de los grandes de la Lij que además de escribir e ilustrar libros infantiles, diseñaba escenarios para teatro, creaba y dirigía sus propias obras, montaba coreografías, daba clases... en fin, otro renacentista imprescindible en la historia de la literatura infantil de la segunda mitad del XX.

Remy Charlip

Al parecer, Brian Selznick se dio cuenta del parecido de ambos y pidió a Charlip que posara para él para configurar el esbozo del que sería el Meliès de Cabret. ¡Y tan parecidos! ¿No lo creen?

Nosotros vamos a dejar otro retrato de Remy Charlip, uno más cercano a la vida ilustrada. Con todos ustedes mister Remy Charlip, un genio que dedicó medio siglo y una treintena de libros 
a la LIJ.

Remy Charlip

Charlip era un personaje la mar de particular. Nació en 1929, el año del crack, miren ustedes por donde. Estudió diseño textil y después se graduó en bellas artes en NY, llegando los 50. Sus primeros trabajos fueron para el teatro, creando vestuario y diseñando los escenarios para unas composiciones de John Cage.

Estaba como una regadera y la danza era una de sus grandes pasiones. En 1960, trató de revolucionar el mundo de la danza con sus "air mail dances", un sistema de coreografía único en el planeta, que se basaba en la ilustración y el "do it yourself" o dicho de otro modo, el fenómeno de Charlip enviaba a los bailarines de la compañía que dirigía unas cuantas ilustraciones con las poses asignadas y ellos, tras recibir estos dibujos, debían combinar los movimientos, asignar los papeles, blablablá... proceso en el que el director no intervenía en absoluto ¿genial? no sé, como poco, complicado, pero él era el artista y sabía lo que se hacía.

Además de esta vida intensa tras las bambalinas, Charlip sacaba tiempo para los libros infantiles. Es el responsable de 29 piezas de LIJ (unas más afortunadas que otras) que han ayudado a crecer amando los libros a niños de varias generaciones. Entre todos sus álbumes, hay dos que me fascinan: Where is Everybody? de 1957 con una gráfica muy sencilla y un manejo del color muy contenido y por supuesto Fortunately de 1964, un libro que tal vez piensen que no conozcan pero cuando les muestre la cubierta volverá inmediatamente a sus memorias. Los primeros en publicarlo fueron Parents' Magazine Enterprises, en 1964 y los londinenses de Simon &Schuster lo reeditaron en 1993. Miren, miren.


Fortunately. Texto e ilustraciones de Remy Charlip. Londres: Simon & Schuster, 1993

Fortunately, Ned was invited to a surprise party.
Unfortunately, the party was a thousand miles away. 
Fortunately, a friend loaned Ned an airplane.
Unfortunately, the motor exploded. 
Fortunately, there was a parachute in the airplane.
Unfortunately, ...

Y sí, pongo puntos suspensivos porque no quiero revelarles el final ni nada que se le parezca, pero como habrán podido ver a través de estas pocas líneas, Charlip nos habla en Fortunely de la lucha de contrarios y de la vida misma. Cada minuto que pasa vivimos situaciones como las de Ned (el protagonista), frente a las que hemos de tomar decisiones, debemos elegir y estas decisiones son las que van a hacernos singulares, las que modelaran nuestro propio yo. Fortunately es un libro espectacular, no solo por su gráfica, sino por el uso del color. Charlip transcribe la atmósfera del cuento a través de un sencillo juego de color: cada vez que lo que sucede a Ned es bueno, aparece la palabra fortunately y la escena es coloreada; por el contrario, cada vez que aparece la palabra unfortunately es porque Ned está en peligro o se le presenta una situación complicada con la que lidiar, para la que Charlip usa la ilustración en blanco y negro.


Fortunately. Texto e ilustraciones de Remy Charlip. Londres: Simon & Schuster, 1993

Fortunately. Texto e ilustraciones de Remy Charlip. Londres: Simon & Schuster, 1993

Fortunately. Texto e ilustraciones de Remy Charlip. Londres: Simon & Schuster, 1993

Fortunately. Texto e ilustraciones de Remy Charlip. Londres: Simon & Schuster, 1993

Fortunately. Texto e ilustraciones de Remy Charlip. Londres: Simon & Schuster, 1993

Fortunately. Texto e ilustraciones de Remy Charlip. Londres: Simon & Schuster, 1993

Así de sencillo y ya se lo advierto, sin andarse por las ramas, Ned no es uno de esos protagonistas que pase por la vida subido a una nube, sin saber "buscarse las habichuelas". No. Ned es un niño que ha de enfrentarse a problemas y ver como las cosas no siempre salen como uno cree. Ned es un niño normal, espontáneo, valiente, atrevido o como ustedes quieran llamarle, pero responsable, y autosuficiente... ahora díganme cuantos ejemplos de esta temática conocen que tengan el brillo, la agilidad de ilustración y el encanto de Fortunately.

Fortunately. Texto e ilustraciones de Remy Charlip. Londres: Simon & Schuster, 1993

Fortunately. Texto e ilustraciones de Remy Charlip. Londres: Simon & Schuster, 1993

Fortunately. Texto e ilustraciones de Remy Charlip. Londres: Simon & Schuster, 1993

Ned es un personaje entrañable, una suerte de Macaulay Culkin y Henri de Saul Bass con el que los primeros lectores descubrirán un mundo lleno de "cosas que pasan", unas buenas, otras malas, pero al fin y al cabo, un sinfín de pequeñas cosas que hacen que nos hagamos grandes.

Los libros infantiles y la danza, compartían según Charlip un mismo lenguaje visual. Para él, el proceso de lectura con un niño, implicaba que el adulto interactuara con el libro para generar en el niño la sensación de una secuencia cinematográfica. En una entrevista que le hicieron en 1997 decía lo siguiente:

“I love sequence, how one thing follows another [...] When you’re reading to a child, he can’t wait to get to the next page. ‘Turn the page, turn the page!’ That’s because each new page is a door to another, different world.”

Los libros de Remy formaron parte de una época dorada de la lij americana, destacando junto a otras glorias como Margaret Wise Brown, Emberley, Shell Silverstein, etc. Falleció en 2012 a la edad de 83 años dejando una treintena de libros tan particulares como lo fue él. 

Como es domingo, verano y vacaciones - para los más afortunados-, les dejo unos pasos de baile muy sencillos. ¡Bendita danza! cortesía del gran Remy Charlip, así que ya saben: ¡Bailen malditos!

Remy Charlip


Por suerte o por desgracia, más Remy Charlip:

        lunes, 8 de agosto de 2016

        Los covers de Vladimir Fuka

        ¿No les parece que hace mucho tiempo ya que no nos damos un homenaje de covers? y otra cosa importante, ¿saben ustedes quién fue Vladimir Fuka? sí Fuka: F U K A, Fuka, Fuka, ¿no?

        Vladimir Fuka (1926-1977) fue, además de checoslovaco, grafista, ilustrador, pintor, escultor y así unas cuantas comas más hasta perder la respiración, lo que lo convirtió en uno de los iconos del diseño editorial del XX. Fue sobre todo, un tipo sensible al que no le importó mostrar esta delicadeza en sus trabajos.


        Vladimir Fuka

        La situación política del momento turbaba al diseñador, cada día rellenaba incansablemente un diario en el que escenas lúgubres y arduas demostraban la presión que Fuka sufría al trabajar bajo un régimen opresor. Su obra fue censurada por el régimen comunista, lo que obligó a Vladimir Fuka y su familia a desertar y emigrar en 1967, consiguiendo la nacionalidad estadounidense seis años más tarde.

        En los 50 se unió a un colectivo de artistas y escritores disidentes que mantenía reuniones secretas en el mítico Café Slavia de Praga y en los 60, cuando comenzó su periodo de creación de libros infantiles, colaboró en varias ocasiones con el poeta y artista del collage Jiri Kolar. De esta unión salió El séptimo cielo, un libro de humor, adivinanzas, jeroglíficos y juegos para todo tipo de lectores. El fue traducido a varios idiomas y galardonado con la medalla Torchio d'Oro en Bolonia en el año 1965.

        Pero en esta ocasión no vamos a pararnos en la faceta LIJ del diseñador sino en la de diseño editorial. Fuka era a la cubierta de los libros lo que Alex Steinweiss a la de los discos: pura sensibilidad. Veamos algunas de sus más aclamadas cubiertas.


        Vladimir Fuka

        Vladimir Fuka

        Vladimir Fuka

        Vladimir Fuka

        Vladimir Fuka

        Vladimir Fuka

        Vladimir Fuka

        Cubierta, contra, guardas, hojas de cortesía y es que Fuka no dejaba nada al azar en el diseño de cada uno de sus trabajos. Fíjense sino en las guardas de la imagen anterior.

        No sería justo hablar de Fuka y sus múltiples virtudes y no nombrar su faceta de cartelista. Su figura como grafista apareció estrechamente ligada a la del actor Buster Keaton, ya que fue el encargado de realizar un buen número de los carteles promocionales de sus películas.


        Vladimir Fuka

        Fuka, al igual que su compatriota Miroslav Sasek, dejó constancia de su paso por Nueva York con una guía ilustrada que quita el hipo. Similares, sí, pero tratadas por la historia de forma bien distinta. En 1964 Vladimir Fuka terminó junto a Z. Mahler la guía ilustrada mientras estaban en Checoslovaquia, pero no fue hasta el 68, ya en Estados Unidos, cuando se publica el libro... libro que inmediatamente fue víctima de la Guerra Fría y todas las páginas que formaban aquel viaje ilustrado por el Nueva York más moderno acabaron siendo destruidos. Cincuenta años después, el nieto de Mahler encontró el manuscrito original en el fondo de un armario y en 2014 el libro vio de nuevo la luz. Algunas adaptaciones ¿por supuesto? imagínense como han cambiado las ciudades en 50 años, pero las justas para que el lector sepa dónde está y disfrute de los fabulosos textos de Mahler y las espectaculares ilustraciones del checoslovaco.

        New York. Zdenek Mahler; il. Vladimir Fuka. NY: Universe, 2014 

        New York. Zdenek Mahler; il. Vladimir Fuka. NY: Universe, 2014 

        New York. Zdenek Mahler; il. Vladimir Fuka. NY: Universe, 2014 

        Sus dibujos, cargados de sarcasmo, humor y sentimientos, nos evocan un remolino de imágenes de autores como Sempé, Steinberg o el propio Cesc, gente en definitiva, de línea e ironía; maestros de la simplicidad y amigos del buen humor.

        Así era Fuka, o al menos, así pretendió que se le conociera a través de sus trabajos.


        Más Fuka y más covers:


        martes, 2 de agosto de 2016

        La tele de Nicholas Stevenson

        Estoy muy ajetreada, ahora mismo no puedo ocuparme de ustedes. Les dejo la tele puesta. Dicen que hace compañía.





        Esto es una animación del ilustrador británico sir Nicholas Stevenson para la banda Mr Dupret Factory que ya cuenta con unos años. Se llama Do it (not to me) y es una oda al color. Las ilustraciones de Stevenson pueden encontrarse en publicaciones tan distantes como The New York Times o Anorak Magazine, su color y modo de ver las cosas encandila a todo el mundo. Ha hecho campañas para clientes como Urban Outfitters, Blue Note Records o Warner Music.

        Lo dicho, un poco de música y unas imágenes frescas y poco sesudas a falta de repos de Los vigilantes o Verano azul. Disfruten del verano, y mejor aún si lo hacen lejos de una pantalla.

        Nicholas Stevenson

        Nicholas Stevenson

        Nicholas Stevenson

        Nicholas Stevenson



        Más ilustración, animación y Stevenson en:

        http://www.nicholasstevenson.com/
        https://vimeo.com/52229656


        domingo, 17 de julio de 2016

        El paseo de Sándor Bortnyik y Albert Sixtus

        Además del famoso crac con la devastadora caída del mercado y el descubrimiento de la penicilina por Fleming, 1929 fue un año glorioso para la LIJ. Poco sabemos de Die Wunderfahrt (algo así como el paseo milagroso) un curioso y sorprendente álbum ilustrado, o lo que es lo mismo, una inflexión en la obra del artista y grafista húngaro Sándor Bortnyik.

        Nada que les diga les dará una idea aproximada del libro que traigo en esta entrega. Un auténtico tesoro del grafismo del primer cuarto del XX.

        Die Wunderfahrt. Albert Sixtus; il. Sándor Bortnyik. Leipzig: Alfred Hans Verlag & Dietrich and Sell, 1929

        Un libro para niños con ilustraciones originales e inusuales del pintor húngaro. De las dos tintas propias de la cartelería Bauhaus, Bortnyik rompe su paleta habitual para dejarnos boquiabiertos con un libro infantil en el que el color y la forma lo son todo: tonos luminosos, brillantes, personajes geométricos aparentemente sencillos pero con infinidad de detalles y por supuesto un apego a la filosofía de la Bauhaus que es inconfundible. Un libro de 48 páginas, veinte de ellas ilustradas y ¡cómo!. Vean:

        Die Wunderfahrt. Albert Sixtus; il. Sándor Bortnyik. Leipzig: Alfred Hans Verlag & Dietrich and Sell, 1929

        Die Wunderfahrt. Albert Sixtus; il. Sándor Bortnyik. Leipzig: Alfred Hans Verlag & Dietrich and Sell, 1929

        Die Wunderfahrt. Albert Sixtus; il. Sándor Bortnyik. Leipzig: Alfred Hans Verlag & Dietrich and Sell, 1929

        Bortnyik(1893-1976) fue miembro de la Bauhaus, aunque mostró cierta reticencia a ser identificado con el colectivo artístico, y dejó una extensa huella gráfica en el mundo de la cartelería, los anuncios publicitarios (fue el grafista responsable de la imagen del antiguo papel de liar Modiano) y por supuesto en la pintura.

        Die Wunderfahrt. Albert Sixtus; il. Sándor Bortnyik. Leipzig: Alfred Hans Verlag & Dietrich and Sell, 1929

        Die Wunderfahrt. Albert Sixtus; il. Sándor Bortnyik. Leipzig: Alfred Hans Verlag & Dietrich and Sell, 1929

        Por otra parte, los sencillos versos que daban musicalidad a las imágenes de Bortnyick fueron obra de Albert Sixtus (1892-1960), un archiconocido autor de literatura infantil y juvenil alemán que obtuvo gran fama con su libro Häschenschule, un clásico de la LIJ alemana (1924) que ha sido traducido a múltiples idiomas (a nuestro país no llegó, no busquen en el ISBN) y que estaba muy en la línea de su colega británica y amante de los conejos, la señora Potter.

        El ilustrador del libro, Sándor Bortnyik fue un punto fundamental para el desarrollo de la vanguardia húngara. En 1913 comenzó sus estudios de arte en Budapest, atraído por el estilo pictórico de los fauves.

        Sus relación con la Bauhaus y los movimientos constructivistas dieron como fruto obras no figurativas con un fuerte predominio de la arquitectura. A partir de 1924 comenzó a interesarse por la representación de escenas satíricas y solo un año después, de vuelta a Hungría, montó un taller y volvió a dedicarse al diseño de carteles. A mediados de los años treinta, Bortnyik volvió a retomar la pintura influido por un grupo de artistas socialistas formado en Budapest. Durante los años siguientes, como profesor y director de la Academia de Bellas Artes de Budapest, publicó diversos libros y revistas.

        Y hasta aquí el maravilloso paseo, pero maravilloso, sin duda; lo de milagroso...habría que verlo.

        martes, 5 de julio de 2016

        El vestuario de Oskar Schlemmer

        En 1922 El Lissitzky, máximo exponente de la corriente suprematista rusa del primer tercio del siglo XX, creó un libro para explicar a los niños que la tierra estaba compuesta por dos cuadrados, y estos podían y debían moverse y reubicarse con el fin de construir un mundo mejor. La tierra con dos cuadrados...

        Mientras tanto, en la orilla alemana, otro visionario como Lissitzky recurría de nuevo a las formas geométricas básicas para desarrollar un proyecto visual único e irrepetible: el vestuario del Ballet Triádico. El artífice de este dispendio creativo fue Oskar Schlemmer, pintor-escultor-diseñador y escenógrafo de la Bauhaus.


        Oskar Schlemmer. Autorretrato con máscara, 1930.

        La Bauhaus fue y continúa siendo una institución de vital trascendencia en la historia del arte de los últimos siglos, dejando una especial impronta en campos como la arquitectura, las arte gráficas o las artes decorativas. Esto fue posible gracias a la participación de auténticos talentos como formadores de sus talleres: Kandinsky era el profe de pintura, Klee el de vidrio y Oskar Schlemmer el de escenografía. Así cualquiera sale inspirado de clase.

        Schlemmer fue profe de pintura mural, escultura y escenografía en la Bauhaus hasta el año 29 (recordemos que los nazis acabaron con sus planes en el 33, tildando su obra de "degenerada"). Desde los inicios de la escuela y como ideólogo del movimiento, prestó especial atención a la danza y el teatro, el cual dirigió desde 1922, año de la primera representación del ya mítico Teatro Triádico, o lo que es lo mismo, una combinación medio bizarra de danza, vestuario, pantomima y música en la que los protagonistas aparecían en el escenario ataviados como maniquíes geométricos.


        Fue además uno de los impulsores de las famosas "fiestas de los sábados" que organizaba la Bauhaus, en las que no faltaban los disfraces, el jazz, las excursiones y por supuesto el baile.

        Oskar Schlemmer. Vestuario Teatro Triádico, ca. 1922

        Oskar Schlemmer. Vestuario Teatro Triádico, ca. 1922

        Oskar Schlemmer. Vestuario Teatro Triádico, ca. 1922

        Oskar Schlemmer. Vestuario Teatro Triádico, ca. 1922

        El ballet y teatro de Schlemmer tenía un protagonista indiscutible: el traje-disfraz. Y con enorme tesón, el maestro enredaba a sus alumnos a que formaran parte de estas danzas y representaciones... pero no siempre lo conseguía, aunque nunca salía con las manos vacías ya que aquellos aprendices que no querían permanecer en un escenario delante del público, se sumergían en el taller a crear títeres, nuevos trajes y decorados, algo que sin duda enriquecía al maestro.

        Estos atuendos a modo de coraza geométrica, procedían de una automatización del diseño, de una manera de hacer que rompía la norma y se adelantaba a los tiempos. El cuerpo había dejado de ser la fuente principal de la expresión, y el traje le había tomado el relevo, pero ¡qué trajes! vestiduras de patrones imposibles formados a base de rectángulos, cuadrados, esferas, trapecios... El color y los materiales también tenían una enorme relevancia, habían vuelto al uso de colores primarios, pero lo más llamativo era sin duda el refinamiento de las líneas y las formas. Lo básico pasa a ser lo más sofisticado.

        A continuación, algunos de los bocetos que el artista alemán desarrolló en los años 20 para el vestuario del Teatro Triádico.


        Oskar Schlemmer. Bocetos

        Oskar Schlemmer. Bocetos

        Oskar Schlemmer. Bocetos

        Oskar Schlemmer. Bocetos

        Oskar Schlemmer. Bocetos

        A Schlemmer le pasaba lo que a Francisco Vasquez Garcia (protagonista de la canción de los Pogues): Oskar adoraba las fiestas y se daba en cuerpo y alma a ellas, no solo en lo que a diseño de vestuario o escenografía se refiere, porque la música también le fascinaba. Él fue el inventor del "Payaso Musical", una especie de hombre orquesta con todos los instrumentos posibles pegados a su cuerpo de tal modo que el más mínimo movimiento del inocente clown tenía como respuesta una melodía inmediata, una música que lo acompañaba de manera natural en cada uno de sus movimientos. Recuerden lo que Schlemmer decía de sí mismo: «Soy demasiado moderno para pintar cuadros». En fin, esta y muchas otras más genialidades como el "constructivismo coreográfico", que de ser enumeradas no permitirían poner fin a este modesto acercamiento a la figura del artista alemán.

        En 1968 Margarete Hasting, Franz Schömbs y Georg Verden, recuperaron la documentación del Teatro Triádico: dibujos, coreografías, escenarios, etc y a partir de la reconstrucción con los originales (sacados del archivo del MoMA que en 1938 había acogido una expo de Schlemmer) crearon una pieza de treinta minutos para la televisión alemana.

        Dibujos originales de Oskar Schlemmer para la escenografía del Teatro de la Bauhaus

        Reconstrucción del Teatro Triádico para la TV Alemana, 1968

        La plástica de Schlemmer es, ha sido y será fuente de inspiración para cualquier humano con cierta sensibilidad artística. Su particular manera de "vestir personajes" cautivó miradas como la de David Bowie, que en 1974 coincidiendo con la aparición del mítico Ziggy Stardust, lució varias prendas diseñadas por Kansai Yamamoto, inspiradas en el popular teatro de la Bauhaus.

        En definitiva, vístanse como les parezca, pero por favor, háganlo con buen gusto.



        Más trajes-disfraz y otras glorias de la Bauhaus en:

        lunes, 27 de junio de 2016

        A la sombra de Adrienne Adams

        sombra
        2. f. Imagen oscura que sobre una superficie cualquiera proyecta un cuerpo opaco, interceptando los rayos directos de la luz.

        Miren, así se las gasta la RAE cuando le preguntamos qué es eso de la sombra. Si para nosotros resulta un tanto farragoso de explicar y comprender ¿qué cara va a quedárseles a los pequeños lectores cuando descubran esta acepción para definir algo tan complejo? El caso es que a lo largo de la historia ha habido muchas mujeres preocupadas por enseñar al mundo cosas importantes, cosas como la ciencia, conceptos que aparentemente son muy sencillos pero que necesitan una explicación para poder llegar a todos. Les hablo de personajes de nuestro país como Doña Angelita (precursora de los dispositivos móviles allá por los 40) o Margarita Salas (imprescindible en el panorama científico del siglo pasado con su descubrimiento de ADN Polimerasa). 

        Mientras en España evolucionamos a ritmo muy lento, en lo que a ciencia se refiere, en países como EE. UU. no solo se fomenta más la investigación, sino que además se divulga ¿y cómo? pues de una manera sencilla y pedagógica para que llegue al mayor número de usuarios posible. Si hemos de hablar de LIJ y libros de divulgación científica hemos de pasar obligatoriamente por las manos de la autora Helen Borten, quien junto al astrónomo Franklyn Mansfield Branley, creó la archilaureada colección de libros infantiles-juveniles Let's-Read-and-Find-Out Science con la que han aprendido las claves básicas de la ciencia millones de niños americanos y que recientemente ha comenzado a reeditar Flying Eye Books. Por otra parte y si cabe, más desconocida aún que la Borten por las tierras del jamón ibérico es Adrienne Adams, una autora e ilustradora americana de principios del XX que ilustró libros infantiles desde los años 40 y dejó tras de sí una fabulosa bibliografía que incluye entre otros galardones, dos premios Caldecott.

        Pero entre todos sus libros, hay uno que en esta casa ilustrada nos vuelve locos, y ese es What Makes a shadow? un libro infantil de los 60 que fue concebido y ejecutado a cuatro manos: texto de Clyde Robert Bulla e ilustraciones suyas. ¿Quieren conocer la sombra de Adrienne Adams? Pues pasen y vayan con cuidado, siempre por la sombra.


        What Makes a shadow? Clyde Robert Bulla; il. Adrienne Adams. NY: Crowell, 1962

        Aunque el bagaje lijero de Adrienne Adams tocó más palos que el flamenco: adaptaciones de clásicos de los Grimm, de H.C. Andersen o libros ñoños para aspirantes a princesas, Adams incluyó entre sus libros un ejemplar en el que se explicaba a los pequeños lectores de dónde procedían las sombras ¿Qué es la sombra? ¿Cómo funciona? en el que la ilustradora americana trabajó con una línea de ilustración poco habitual para los libros infantiles que acostumbraba a hacer. Ha de tenerse en cuenta que la autora procedía y se había formado en el mundo del diseño gráfico (estudió en la escuela de Nueva York en los años 20 y de allí salieron ilustradores como Tomi Ungerer o Ivan Chermayeff) algo que sin duda marcó su línea de ilustración y que en este libro la hizo destacar por su sensatez gráfica y su manejo del color, un auténtico ejercicio de equilibrio y buen gusto en la elección de su paleta gráfica. Si más, pasemos a la tripa.

        What Makes a shadow? Clyde Robert Bulla; il. Adrienne Adams. NY: Crowell, 1962

        What Makes a shadow? Clyde Robert Bulla; il. Adrienne Adams. NY: Crowell, 1962

        What Makes a shadow? Clyde Robert Bulla; il. Adrienne Adams. NY: Crowell, 1962

        What Makes a shadow? Clyde Robert Bulla; il. Adrienne Adams. NY: Crowell, 1962

        Dean es el mote por el que Adrienne era conocida entre sus amigos y su circulo de trabajo. Fue una artista- ilustradora-grafista igual de longeva que de prolífica, ya que vivió 96 años en los que tuvo tiempo de hacer más de 30 libros infantiles (6 de ellos escritos e ilustrados íntegramente por ella). Adrienne después de formarse en la American School of design trabajó como freelance con diferentes empresas para las que hacía patrones de textil, pintaba murales o diseñaba tarjetas de felicitación. En los 40 conoció al que sería su marido y que casualmente era autor de libros infantiles. A partir de la llegada de su primer hijo, el romance de la artista con los libros infantiles ya fue eterno, y de ese amor por los libros, la ilustración y los niños salió este tesoro que hoy comparto con ustedes.

        Espero que no haya quedado duda alguna acerca de la formación de las sombras, porque les aseguro que no hay un libro mejor que el que están viendo para explicárselo. Un descubrimiento científico donde los haya y una mujer ilustrada de esas que hicieron historia.

        Y recuerden.... vayan por la sombra.


        Más sombras, ciencia, científicas y blablablá:



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