martes, 11 de noviembre de 2014

Oriol Miró, un tipo de letras


Oriol es calígrafo, un artista de la escritura y un profundo conocedor de los detalles que la caracterizan. Es un hombre de trazo y letra, un artesano de la escritura para el que su trabajo consiste en analizar cada letra, explorar su contexto y a partir de ahí reproducirlas y hacerlas evolucionar.

Hace unas semanas tuve la fortuna de asistir a un taller de la Vostok en el que Oriol Miró presentaba a los participantes una clase poco habitual, una clase de esas que no suele dar. Iba a hablarnos de unas letras especiales: las tenebrosas señoras Góticas. Pasen y vean lo que salió de esas fantásticas plumillas handmade con las que el ponente nos incitó a mancharnos de tinta y escribir


Vostok Vinazo Caligráfico con Oriol Miró. Barcelona, oct. 2014

Vostok Vinazo Caligráfico con Oriol Miró. Barcelona, oct. 2014

Vostok Vinazo Caligráfico con Oriol Miró. Barcelona, oct. 2014

Vostok Vinazo Caligráfico con Oriol Miró. Barcelona, oct. 2014

Estas son algunas de las letras que resultaron de la tarde con Oriol, todas sacadas del entusiasmo que provoca verle escribir: como ven, había góticas francamente buenas- fíjense sino en la composición alucinante de Thalia Lavaill- última imagen-.

Antes de ponernos manos a la obra, tuvimos el privilegio de ver de cerca los cuadernos de trabajo del calígrafo. Tomando éstos como escenario, Oriol nos habló de algunas de las letras que más aparecen en su vida, como el trío MLK, M L K como las de Martin Luther King entre otras referencias; la S, la "fiesta" de los calígrafos: sinuosa, fenomenal y sexy ¡lo tiene todo!

Aquí dejo muestra de algunos de los trabajos que pudimos ver durante este taller de la Vostok.


Vostok Vinazo Caligráfico con Oriol Miró. Barcelona, oct. 2014

Vostok Vinazo Caligráfico con Oriol Miró. Barcelona, oct. 2014

Vostok Vinazo Caligráfico con Oriol Miró. Barcelona, oct. 2014

Vostok Vinazo Caligráfico con Oriol Miró. Barcelona, oct. 2014

Vostok Vinazo Caligráfico con Oriol Miró. Barcelona, oct. 2014

Estas fantásticas letras, abecedarios, fachadas y demás pueden verse en su web, la que recomiendo visiten inmediatamente si es que por sus venas corre algo de tinta. Gracias Oriol por tu buen hacer y gracias a la Vostok por brindarnos la oportunidad (que ahora son Vinazos, que no Vermuts) de volar en vuestra nave a otros planetas como el de Oriol (para mí, un auténtico extraterrestre; he evitado poner imágenes de mis churro-ticas/ churro de góticas por no herir la vista al lector ni la sensibilidad de Oriol si algún día llega hasta aquí).

Deberían asistir, es una oportunidad única ¿o no? pues no, no-no, habrá doble oportunidad. Piénsenselo, pueden ustedes asistir hasta en 2 ocasiones sin necesidad de clonarse, sólo se requiere tener ganas de pasar unas horas exquisitas viendo a un calígrafo ejercer su oficio, con eso es suficiente (ah claro, e inscribirse).

Así que ya saben, despacito y buena letra.



Más letras, más Oriol y más Vostok por aquí abajo:

lunes, 10 de noviembre de 2014

Issun Bôshi: El mundo es de los pequeños

Antes de empezar este recorrido por el mundo de los valientes pero diminutos héroes de la LIJ, hagamos un repaso al tallaje de sus más ilustres representantes. Tenemos pues a Garbancito, que tenía el tamaño de un chícharo, Pulgarcito, que no era más alto que un dedo pulgar y ¿Kirikú? claro, el pequeño más pequeño de todas las tribus africanas. Hasta aquí nada nuevo, todos ellos proceden de cuentos de la tradición oral de diferentes países y tienen además en común algo terrorífico: que siempre van a caer donde no deben.

Pues bien, recientemente hemos tenido noticia de un nuevo "niño coraje" de proporciones minúsculas: Issun Bôshi, un pequeño japonés al que la palma de una mano le da para construirse un barrio residencial, otro niño tan pequeño como Pulgarcito pero con los ojos rasgados. Le llaman Issun Bôshi que significa algo así como "aquel que no es más alto que un pulgar"

¿Quieren conocer al microscópico héroe japonés al que un cuenco de arroz le sirve de balsa? ese es Issun Bôshi

Issun Bôshi. ICINORI. Barcelona: Ekaré, 2014

Poco que contar que los lectores no sepan ya: el niño que siempre es pequeñito pero my majo y habilidoso, abandona el hogar familiar para emprender su viaje iniciático. En esta ocasión la aventura no es como la de Henri, que se empeñó en ir a París, en el cuento de Issun el destino es la ciudad, cualquier lugar fuera del campo en el que encontrar un sitio a su medida.

Avatares mil, morriña y peligros por doquier, sin olvidar un sitio para el amor, así de intensa resulta la travesía del pequeño japonés. No debemos olvidar que ha de enfrentarse al mayor de sus temores para crecer radicalmente y...

Issun Bôshi. ICINORI. Barcelona: Ekaré, 2014

Issun Bôshi. ICINORI. Barcelona: Ekaré, 2014

Issun Bôshi. ICINORI. Barcelona: Ekaré, 2014

Issun Bôshi. ICINORI. Barcelona: Ekaré, 2014

La atmósfera que crea el color durante toda la narración es completamente absorbente. Los ocres y los naranjas son el fuego en torno al que nos reunimos para escuchar el cuento, los bloques de color sólido de las páginas que sólo llevan caja de texto nos dejan respirar tras el dibujo al detalle de algunas de sus dobles páginas. Un formato exquisito, a la altura de las circunstancias (20x33 cm), una maquetación cuidadosa y un trabajo gráfico espectacular, con dibujo de trazo grueso, aproximándose al grabado.

Los responsables de esta fantástica edición del cuento popular japonés son Mayumi Otero y Raphael Urwiller, las dos cabezas visibles de ICINORI, una pequeña casa editorial que publica libros y estampas por el puro placer de diseñar e imprimir sus propios trabajos. Además de hacer unos libros increíbles, diseñan cubiertas, portadas para revistas como Hors Cadres y también dedican su tiempo a la animación. Es una especie de proyecto de autogestión, no me he enterado muy bien, pero dicen que son como una asociación sin ánimo de lucro que se financia con cada libro que venden a las editoras; con lo que obtienen emprenden un nuevo proyecto. Todo esto lo hacen con una Riso de 8 colores (sistema de impresión digital), una prensa de huecograbado y una grapadora Stapler (son mis héroes desde ya).

El álbum Issun Bôshi fue Mención en la categoría Ficción en la pasada edición de los premios de Bolonia, y el jurado dijo de él cosas como: "presenta una antigua estética japonesa muy teatral" "bellamente diseñado", blabla... porque sobraban los motivos para elogiarlo. Los primeros en publicarlo fueron los franceses de Actes Sud y después la edición en inglés de Little Gestalten, la italiana de Orecchio Acerbo o la recién publicada edición en castellano/ catalán de la editorial Ekaré (traducido por la incombustible Teresa Durán).

Hace mucho tiempo que no tenía entre manos un álbum tan bien hecho, de principio a fin. Es un placer encontrarse libros como éste. Les invito a añadirlo a las baldas de su biblioteca. Dense el placer.



Sigan el viaje de Issun Bôshi por aquí:

jueves, 6 de noviembre de 2014

1 cadáver, 5 ilustradores


1 Cadáver, 5 Ilustradores. BNE, 2014

Este es el título de una serie de talleres de ilustración que se están celebrando en la Biblioteca Nacional desde el pasado mes de septiembre. Todavía estáis a tiempo del último, así que ¡a correr!





La técnica del Cadáver Exquisito (el juego de los surrealistas) es la referencia para el desarrollo de estos talleres. 5 ilustradores: Sergio Mora, Pep Brocal, Blanca Hernández, Ana Bustelo y Coqué Azcona crean una imagen a partir de una serie de valores (los talleres llevan el patrocinio de una megaempresa energética que trata de mostrar su responsabilidad social con eventos como éste ). Todos crearon su imagen a partir de la última frase y fragmento de imagen del ilustrador que les antecedía.

A partir de ahí los asistentes podrán escuchar de boca del ilustrador el proceso creativo, las técnicas, etc y llevar a cabo sus propios bocetos por medio de la propuesta de ejercicios prácticos de ilustración.

No se lo pierdan, pinta muy pero que muy bien.



Toda la info en:

martes, 4 de noviembre de 2014

Cosas que los nietos deberían tener

Tener, que no saber, porque no vamos a hablar del Mr. E, ni de los Blackie ni de los Eels. Vamos a hablar de cosas que los nietos deberían heredar sí o sí, objetos de sus antepasados que molan a muerte en la actualidad y que además son motivo de orgullo para el heredero.

Pongamos por caso que alguno de ustedes tuvo la suerte de disfrutar de una abuela punki (sólo para lectores menores de 15 o no salen las cuentas porque el movimiento surgió a mediados de los 70), algo un tanto inusual e incluso bizarro pero no imposible ¿no? pues bien, si esto fuera así, ¿cuánto no daría usted como nieto por los pitillos de la abuela Ramone? ¡esos pantalones son una alhaja! de valor incalculable, añadiría.

El caso es que en la vida ilustrada todo es posible y es allí donde conocí a alguien que le ocurrió lo de los pitillos. ¿Desconcertante? quizás, pero tan real como la vida misma. Miren, miren


Granny's punk-ass pants. David Goldin

Este mozalbete rebuscaba entre las reliquias que sus abuelos dejaron atrás al mudarse al siempre soleado Miami cuando se encontró por sorpresa unos pantalones la mar de punketillas. Estupefacto por el estilazo de la abuela, corrió como un rayo a probárselos et voilá, súper pantalones pitillo para empezar a lo grande en la escuela de arte.

Granny's punk-ass pants. David Goldin

Granny's punk-ass pants. David Goldin

Feliz como una perdiz con los "pantalones de la abuela", le quedaban perfectos, no le faltaba nada, no le sobraba nada ¿o sí?

Granny's punk-ass pants. David Goldin

Granny's punk-ass pants. David Goldin

Lo mismo faltaba un poco de tela en el "tiro" o un poco más de cabeza para no cargarse los súper-pantalones de la herencia en el minuto uno, quién sabe, el caso es que el individuo observó el panorama con el ánimo de botella medio llena y pensó que ahora ya eran más suyos, que con su toque de desgaste sus pantalones serían lo más de lo más de la escuela. Y poco más, tampoco nos va a contar su vida a propósito de unos pantalones pitillo.

¿Ven como todo es posible? en este caso el mago que ha hecho realidad el sueño de cualquier punki-quinceañero, además de contar una estupenda historia a partir de un trozo de tela es David Goldin, un ilustrador que vive cerca de Woodstock y que hace unos años fue ayudante de Tomi Ungerer ¿cómo se quedan? Goldin se graduó en la Rhode Island School of Design, poco después trabajó con el ilustrador y animador R.O. Blechman en el estudio Ink Tank y para Steven Heller en el New York Times Book Review. A partir de aquí se convirtió en ayudante de Tomi Ungerer y tras la experiencia comenzó a ilustrar sus propios libros infantiles.

Y hasta aquí la batallita ilustrada de la tarde. Miren a sus abuelas y echen cuentas; si salen los números, pregúntenles dónde guardan sus viejos pantalones.



La verdadera historia y otras más en:


lunes, 3 de noviembre de 2014

¡Rayos!

¡Rayos y centellas! bueno, en realidad sólo rayos, y rayos para dar y regalar: tormenta de rayos para arrancar el otoño, a los políticos ¡que los parta un rayo! o los electromagnéticos, los rayos X, esos que te atraviesan el cuerpo para hacerte una foto la mar de borrosa ¿estamos, no?. El caso es que cuando un humano visita la consulta de radiología, todo transcurre con cierta calma y tranquilidad: te desnudas, te enfundas un diseño horroroso de papel, te hacen la foto, te sacas el papelote-modelazo, te vistes, esperas fuera... y si todo ha ido bien, te vas a tu casa.

Dándole vueltas al tema llegué a la conclusión de que las radiografías son una especie de "pesadilla ilustrada" en las que nunca reconoces qué es cada cosa, todo te parece que está fatal, negro, muy negro. A partir de ahí pensé en lo interesante que sería la impresión en varias tintas de estas radiografías ¿impresionante?. No fui la primera que lo pensó, es más, hay alguien que lo ha hecho, pero aún hay más, no lo ha hecho con simples y manejables humanos ¡no!, lo han hecho ¡con un elefante!

Los artífices de esta radiología para mastodontes a todo color son Valerio Vidali y Violeta Lópiz. ¿Queréis ver los resultados? vamos pues, preparad vuestras pantallas para descubrir el futuro de las placas.


Valerio Vidali & Violeta Lópiz. Elephant RX. Serie de serigrafías

Valerio Vidali & Violeta Lópiz. Elephant RX. Serie de serigrafías

Valerio Vidali & Violeta Lópiz. Elephant RX. Serie de serigrafías

Esto es Elephant RX, un mano a mano de los ilustradores Valerio Vidali y Violeta Lópiz que dio como resultado una espectacular serie de serigrafías en las que se muestra al paquidermo pasado por rayos. Línea y color formidables, apabullantes.

Valerio Vidali & Violeta Lópiz. Elephant RX. Serie de serigrafías

Valerio Vidali & Violeta Lópiz. Elephant RX. Serie de serigrafías

Valerio Vidali & Violeta Lópiz. Elephant RX. Serie de serigrafías

Son unas radiografías fabulosas, se entiende todo y además los ojos disfrutan a lo loco con esa inmensidad de líneas, y colores brillantes para destacar el esqueleto, el aparato digestivo, el sistema circulatorio...

Si estas imágenes te parecen enormes, espera a ver al Elephante RX en la biblioteca, sí, sí, un elefante radiado talla súper grande que te acompañará en la sala de lectura y te sorprenderá mientras subes la escalera. 

Biblioteca Pública de Melzo (Italia)

Biblioteca Pública de Melzo (Italia)


¡Que afortunados los lectores de la biblioteca de Melzo! Sentarse a leer allí, bueno, mejor aún, sentarse a mirar, debe ser una billete para viajar entre libros y elefantes. Debería ir todo el mundo, no el mismo día ¡claro!.

Valerio Vidali, ilustrador italiano, es un tipo sencillo, apasionado por la botánica y las cometas. En 2012 consiguió el premio de la Bienal Ilustrarte y un Cj Picture Book Award. Por su parte Violeta, ganadora del premio coreano en 2011, va de acá para allá con sus lápices y sus cuadernos en los que el collage le permite guardar un poco de todo lo que vive entre sus dibujos.

Así que ya saben, la próxima radiografía que se hagan, hablen con su radiólogo o médico de familia y díganle que si le ponen un poco de color, estarán poniendo un poco más de vida.


De elefantes y rayos:

lunes, 27 de octubre de 2014

Stendhal, siempre Stendhal

"Había llegado a ese punto de emoción en el que se encuentran las sensaciones celestes dadas por las Bellas Artes y los sentimientos apasionados. Saliendo de Santa Croce, me latía el corazón, la vida estaba agotada en mí, andaba con miedo a caerme".

Stendhal


Y aquí la pequeña aportación de Pequeña Ciudad a  Stendhal, un estupendo proyecto de fotografía & bibliotecas de Librosfera. Es sin duda un secreto a voces que muero por los libros ¿no? pues aquí un disparo certero en el corazón de la Biblioteca Merçe Rodoreda (BCN). 

Muerta pues a lo Anatomy of a murder de Saul Bass, acabo de darme cuenta de que sin querer, esa foto ha sido tomada en el sitio adecuado: la sección de cine, sí, la de los créditos de Saul Bass y otras figuras como Clint Estwood, Robert Zemeckis o el mismísimo Hitchcock que me vigilan desde las baldas.

No pierdan detalle del proyecto, ¡difúndanlo! ¡es fantástico! y de paso den la enhorabuena a Librosfera por inocularnos su pasión por los libros&bibliotecas ¡Gracias!

Todo y más en:

domingo, 26 de octubre de 2014

Con la punta-Ta de un zapato-To

No sé si Tomi vive en la popular Calle 24, lo que sí sé con seguridad es que Ungerer es un niño grande, un hombre que parece haber bebido del elixir de la eterna juventud y no se hace mayor con el pasar de los años. A Tomi le gusta jugar...

Tomi Ungerer (vía Instagram)

Supongo que su sentido del humor y sus ganas de jugar le ayudan a mantenerse tan jovial y divertido como hace 50 años, fecha en la que veía la luz este fabuloso libro de acertijos visuales: One, Two, Where's my shoe?. Este particular libro-juego que fue publicado por primera vez en Estados Unidos en 1964 (por la editorial neoyorkina Harper&Row) se reedita medio siglo después con nuevos colores y layout dando un aspecto de un libro "totalmente diferente" en palabras del propio Ungerer. A continuación, la cubierta de la primera edición y el resultado de la reedición con su correspondiente lavado de cara.

One, Two, Where's my shoe?. Tomi Ungerer. NY: Harper & Row, 1964

¿Dónde está mi zapato? Tomi Ungerer. Sevilla: Kalandraka Andalucía, 2014

Realmente parece más vintage la nueva que la original ¿no les parece? en cualquier caso, la cubierta original nos desvela que Tomi era ya un ilustrador valiente hace 50 años, si no díganme ustedes quién tendría el arrojo de hacer un álbum sin palabras para niños con una cubierta negra ¿eh? sólo Tomi, siempre Tomi.

En ¿Dónde está mi zapato? el alsaciano nos invita a participar en una aventura delirante en la que el objetivo es encontrar los zapatos ocultos en las imágenes; diferentes atmósferas, múltiples y variados personajes y todos con un denominador común: el zapato, un objeto que el lector buscará a través de la narración visual. Algunos ejemplos de la zapatería ilustrada de Tomi. ¡Tiembla Laboutin!


¿Dónde está mi zapato? Tomi Ungerer. Sevilla: Kalandraka Andalucía, 2014

¿Dónde está mi zapato? Tomi Ungerer. Sevilla: Kalandraka Andalucía, 2014

¿Dónde está mi zapato? Tomi Ungerer. Sevilla: Kalandraka Andalucía, 2014

¿Dónde está mi zapato? Tomi Ungerer. Sevilla: Kalandraka Andalucía, 2014

¿Dónde está mi zapato? Tomi Ungerer. Sevilla: Kalandraka Andalucía, 2014

Morro de cerdo al rico zapato de tacón de aguja, mostachos-babucha para el faquir o botas con galones para los altos cargos militares ¿con cuál se quedan? a mí me encanta el "Pezmocasín", sin olvidar el "Botanic", el afamado trasatlántico-bota hundido en 1912, probablemente, por causa de un agujero en la suela.

Así es la zapatería ilustrada de Tomi Ungerer, un catálogo de calzado único e insólito por lo que a fisonomía de los modelos se refiere. A partir de la lectura de este post, recuerden tener bajo control sus zapatos ya que nunca se sabe dónde pueden ir a parar.

Lo dicho: Zapatero...


Sigue zapateando con Tomi en:


*Por cierto, en la página de créditos nos encontramos:
Título original: One, Two, Three, Where's my shoe

Queridos editores, creo que han contado uno de más, con One, Two, que rima con Shoe, hubiese quedado estupendo. En próximas reediciones...

martes, 14 de octubre de 2014

Big Draw 2014 ¡A dibujar!

Big Draw Barcelona, 2014

Otro año más y con este van 5 que tenemos que tener las herramientas listas para un domingo de pinta y colorea. El domingo 19, en los barrios de Sant Pere-Santa Caterina y el Born se impartirán (gratis) un montón de talleres en los que la ilustración es la reina de la fiesta.

Este año podrás crear tu propio jardín, hacer postales, ilustrar cosiendo, dibujar con tableta o hacer un libro de recetas ilustradas y ¡comestibles!- degustación incluida-. Entre los ilustradores que imparten los 24 talleres de la quinta edición encontrarás a Carme Solé Vendrell o Philip Stanton o los Hun Deok Lee, con los que podrás dar una nueva vida a tu vieja tabla de skate ¿Qué? ¿A cuál te apuntas?

Recuerda, si estás en Barcelona o vas a venir a mancharte las manos al Big Draw, pásate por aquí

Mapa Big Draw Barcelona, 2014

Recuerda, el domingo 19 de 11 de la mañana a 7 de la tarde ¡Big Draw! un evento para ilustres e ilustrados que no te puedes perder. Hasta entonces.


Más info:

jueves, 9 de octubre de 2014

¿Qué hay de comer? guisantes con zanahorias

Salvo para veganos y vegetarianos, la respuesta de arriba podría sonar a ¡Plaf! para el resto de los mortales. Si los guisantes están estigmatizados en la dieta diaria por ser pequeñitos y tendentes a producir ahogos, ¿qué te voy a contar de las zanahorias? y peor me lo pones si juntas a los dos en el mismo plato. Soso. Insulso o lo que es lo mismo, ¡qué tristeza de comida!

Supongo que tras el drama en la cocina del párrafo anterior llega el pliego de descargo "por defecto de forma" de la defensa de una dieta sana y variada. Lo cierto es que el plato puede ser exquisito si se le aplican los mimos que tan pequeños y dulces ingredientes necesitan: que si un poquito de vino, que si un manojito de hiervas, los carnacas con lo suyo... La cosa va tomando color y los guisantes ya casi parecen flotar en el plato, ¿a que ya pinta mejor?

En esas de pintarlo mejor, hay alguien en el planeta que ha sabido hacer de la "extraña pareja" un dúo delicioso para comidas y cenas, ese es George Tscherny: la cara amable de las menestras de lata


Diseño de George Tscherny. Collection Box 12. 
Publicidad de Westvaco en el catálogo Packaging Design de mayo/junio de 1968

Diseño de George Tscherny. Collection Box 12.
Publicidad de Westvaco en el catálogo Packaging Design de mayo/junio de 1968

Diseño de George Tscherny. Collection Box 12. 
Publicidad de Westvaco en el catálogo Packaging Design de mayo/junio de 1968

Tscherny se valió de un patrón muy sencillo para elaborar la etiquetas de envasado de esta suerte de menestra de hortalizas y legumbres. La diseñó en 1968 para la compañía Westvaco- una empresa de referencia en el packaging que cada año publicaba un catálogo, el Westvaco Inspirational donde se presentaban todo tipo de papeles, etiquetas, envases y otras piezas -creadas en ocasiones por relevantes figuras del diseño- y diferentes sistemas de impresión.

El diseñador de Budapest fue una de las figuras más brillantes del diseño del XX en América, otro ilustre de la escuela neoyorkina. Siempre sencillos y elegantes, sus diseños fueron la cara visible de grandes clientes como Miller, la PanAm (las cubiertas de sus Guías ¡son un clásico!), Ford o Johnson & Johnson. Como herramientas de solucionar problemas a golpe de gráfica Tscherny emplea collage, caligrafía, fotografía o tipografía; todas estas técnicas las pone a merced de un símbolo gráfico, de una forma básica obtenida a partir de la reducción del contenido.

Y así, sí dan ganas de abrir una latita de ¿menestra? ¿no?; en cualquier caso, estas latas quedarían estupendas en cualquier balda porque su gráfica sigue siendo megafantástica casi 50 años después. 
¡Buen provecho gráfico! disfruten a su gusto, pero disfruten de un buen diseño, que es lo importante.


Dónde dar la lata:


domingo, 5 de octubre de 2014

¿Un café tipográfico?

Lo han vuelto a hacer, sí, lo han conseguido de nuevo. Los gurús tipográficos de House Industries han vuelto a dejarnos boquiabiertos con su nueva colección de cerámicas. Tazas, vasos y botes de acabado rústico con un único detalle ornamental: números y glifos.

¿Les apetece un café con números? ¿con azúcar o sacarina?

House Industries Salt Glazed Pottery


Esta colección de útiles de cocina luce en su diseño Worthe Numerals, una evolución de la Didot que a base de llevar las formas clásicas hasta e límite de sus posibilidades da como resultado una tipo nacida para llamar la atención, para ser empleada en cosas importantes. Según sus creadores, la Worthe tiene vocación de ser la alegría de la huerta, la que sacará de tu vida la tristeza implícita a los números del día a día.


House Industries Salt Glazed Pottery

House Industries Salt Glazed Pottery

House Industries Salt Glazed Pottery

House Industries Salt Glazed Pottery

Son piezas de gres esmaltado a la sal y hechas a mano por Eldreth Pottery, una pequeña fábrica de cerámicas cercana a Pensilvania basada en la recuperación del patrimonio artesano americano. A la par de bellos, estos utensilios son además funcionales, ya que a pesar de tener acabados artesanales resisten el embate de los nuevos aparatos de cocina y te permiten calentarte una taza de café en el microondas o gratinar alguna exquisitez en el horno sobre uno de sus platos.

House Industries siempre nos da lecciones de diseño: que si los Eames Blocks, que si el Belén de Alexander Girard, que si fuentes y lettering, etc. Un ejemplo de buen hacer y buen gusto, sin duda.

¡El café les espera!



El menaje tipográfico:

sábado, 4 de octubre de 2014

Wolf Erlbruch: a la sombra del topo

Y así han pasado 25 años, un cuarto de siglo de topo preocupado por "aquello que había aparecido en su cabeza", algo que también ha tenido rondando su cabeza el ilustrador de Wuppertal.

Wolf Erlbruch

En 1989 veía la luz el libro Vom kleinen Maulwurf, der wissen wollte, wer ihm auf den Kopf gemacht hat (El topo que quería saber quién se había hecho aquello en su cabeza) un álbum con texto de Werner Holzwarth e ilustraciones de Wolf Erlbruch, un joven publicista que había hecho ya su primera tentativa LIJ sólo 4 años antes con el libro El águila que no quería volar junto al autor James Aggrey.

Sus dibujos eran frescos, desprendían crítica y humor a partes iguales, narraban cosas aparentemente normales, pero que habitualmente no aparecían en los libros infantiles. Sus personajes eran afables, inteligentes, un poco miopes (siempre llevan gafas de pasta redonda a lo papá Erlbruch) y explicaban a los niños cosas complejas de manera muy sencilla, como la muerte, una constante en la obra del ilustrador.

A principios de los 90 Erlbruch se decantó por la ilustración de libros infantiles, dejando atrás su carrera en el mundo del diseño gráfico y la publi. A partir de ahí los galardones fueron llegando: Bolonia, el Hans Christian Andersen (El jurado determinó en 2006 que Wolf Erlbruch era un autor "siempre juguetón, jovial y filosófico"), o el Premio Alemán de Literatura Juvenil a toda su carrera.

Y a lo largo de esa carrera nos ha regalado joyas como El pato y la muerte, La gran pregunta, Leonardo (un álbum sobre y para su hijo), Les cinq affreux o La señora Meier y el mirlo, libros que a pesar de tratar temas complejos como el duelo, la discriminación, la soledad, etc son recibidos por los lectores con una sonrisa en el rostro. Erlbruch es un gran discípulo de Sendak en lo que a la creación de "libros salvajes" se refiere.


Pero tras esta pequeña semblanza del ilustrador, pasemos al libro que nos ocupa, el que este finalizado septiembre cumplió ¡ni más ni menos que 25 años!, un cuarto de siglo en el que el protagonista "el topo..." ha recorrido el planeta y ha hecho las delicias de los más pequeños gracias a su trasfondo escatológico (a quién no le hace gracia hablar del tándem caca-culo-pedo-pis?). El topo se ha publicado en 25 países y ha sido traducido a más de 21 idiomas ¿Quieres saber cómo lo ven los lectores de otros países? algunas de las cubiertas en otras lenguas


Edición en Alemán de Hammer Verlag

Edición en árabe

Edición en catalán

Edición coreana

Edición francesa

Edición inglesa del 25 aniversario

Edición americana

Edición en italiano

Edición portugués

Edición turca

Edición en gallego

El topo... sigue siendo 25 años después una historia sencilla de personajes simples y tranquilos, nada de heroicidades y superhéroes, sino más bien de pequeños detalles, de humor y acciones que conmueven al lector. Da igual que le pongan música, que lo animen con ingeniería de papel o que el formato sea vertical/ horizontal, El topo que .... será siempre el mismo, el favorito de niños y padres para leer, reír y disfrutar. ¡Por otros 25!


Más topos que no saben:

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