martes, 14 de octubre de 2014

Big Draw 2014 ¡A dibujar!

Big Draw Barcelona, 2014

Otro año más y con este van 5 que tenemos que tener las herramientas listas para un domingo de pinta y colorea. El domingo 19, en los barrios de Sant Pere-Santa Caterina y el Born se impartirán (gratis) un montón de talleres en los que la ilustración es la reina de la fiesta.

Este año podrás crear tu propio jardín, hacer postales, ilustrar cosiendo, dibujar con tableta o hacer un libro de recetas ilustradas y ¡comestibles!- degustación incluida-. Entre los ilustradores que imparten los 24 talleres de la quinta edición encontrarás a Carme Solé Vendrell o Philip Stanton o los Hun Deok Lee, con los que podrás dar una nueva vida a tu vieja tabla de skate ¿Qué? ¿A cuál te apuntas?

Recuerda, si estás en Barcelona o vas a venir a mancharte las manos al Big Draw, pásate por aquí

Mapa Big Draw Barcelona, 2014

Recuerda, el domingo 19 de 11 de la mañana a 7 de la tarde ¡Big Draw! un evento para ilustres e ilustrados que no te puedes perder. Hasta entonces.


Más info:

jueves, 9 de octubre de 2014

¿Qué hay de comer? guisantes con zanahorias

Salvo para veganos y vegetarianos, la respuesta de arriba podría sonar a ¡Plaf! para el resto de los mortales. Si los guisantes están estigmatizados en la dieta diaria por ser pequeñitos y tendentes a producir ahogos, ¿qué te voy a contar de las zanahorias? y peor me lo pones si juntas a los dos en el mismo plato. Soso. Insulso o lo que es lo mismo, ¡qué tristeza de comida!

Supongo que tras el drama en la cocina del párrafo anterior llega el pliego de descargo "por defecto de forma" de la defensa de una dieta sana y variada. Lo cierto es que el plato puede ser exquisito si se le aplican los mimos que tan pequeños y dulces ingredientes necesitan: que si un poquito de vino, que si un manojito de hiervas, los carnacas con lo suyo... La cosa va tomando color y los guisantes ya casi parecen flotar en el plato, ¿a que ya pinta mejor?

En esas de pintarlo mejor, hay alguien en el planeta que ha sabido hacer de la "extraña pareja" un dúo delicioso para comidas y cenas, ese es George Tscherny: la cara amable de las menestras de lata


Diseño de George Tscherny. Collection Box 12. 
Publicidad de Westvaco en el catálogo Packaging Design de mayo/junio de 1968

Diseño de George Tscherny. Collection Box 12.
Publicidad de Westvaco en el catálogo Packaging Design de mayo/junio de 1968

Diseño de George Tscherny. Collection Box 12. 
Publicidad de Westvaco en el catálogo Packaging Design de mayo/junio de 1968

Tscherny se valió de un patrón muy sencillo para elaborar la etiquetas de envasado de esta suerte de menestra de hortalizas y legumbres. La diseñó en 1968 para la compañía Westvaco- una empresa de referencia en el packaging que cada año publicaba un catálogo, el Westvaco Inspirational donde se presentaban todo tipo de papeles, etiquetas, envases y otras piezas -creadas en ocasiones por relevantes figuras del diseño- y diferentes sistemas de impresión.

El diseñador de Budapest fue una de las figuras más brillantes del diseño del XX en América, otro ilustre de la escuela neoyorkina. Siempre sencillos y elegantes, sus diseños fueron la cara visible de grandes clientes como Miller, la PanAm (las cubiertas de sus Guías ¡son un clásico!), Ford o Johnson & Johnson. Como herramientas de solucionar problemas a golpe de gráfica Tscherny emplea collage, caligrafía, fotografía o tipografía; todas estas técnicas las pone a merced de un símbolo gráfico, de una forma básica obtenida a partir de la reducción del contenido.

Y así, sí dan ganas de abrir una latita de ¿menestra? ¿no?; en cualquier caso, estas latas quedarían estupendas en cualquier balda porque su gráfica sigue siendo megafantástica casi 50 años después. 
¡Buen provecho gráfico! disfruten a su gusto, pero disfruten de un buen diseño, que es lo importante.


Dónde dar la lata:


domingo, 5 de octubre de 2014

¿Un café tipográfico?

Lo han vuelto a hacer, sí, lo han conseguido de nuevo. Los gurús tipográficos de House Industries han vuelto a dejarnos boquiabiertos con su nueva colección de cerámicas. Tazas, vasos y botes de acabado rústico con un único detalle ornamental: números y glifos.

¿Les apetece un café con números? ¿con azúcar o sacarina?

House Industries Salt Glazed Pottery


Esta colección de útiles de cocina luce en su diseño Worthe Numerals, una evolución de la Didot que a base de llevar las formas clásicas hasta e límite de sus posibilidades da como resultado una tipo nacida para llamar la atención, para ser empleada en cosas importantes. Según sus creadores, la Worthe tiene vocación de ser la alegría de la huerta, la que sacará de tu vida la tristeza implícita a los números del día a día.


House Industries Salt Glazed Pottery

House Industries Salt Glazed Pottery

House Industries Salt Glazed Pottery

House Industries Salt Glazed Pottery

Son piezas de gres esmaltado a la sal y hechas a mano por Eldreth Pottery, una pequeña fábrica de cerámicas cercana a Pensilvania basada en la recuperación del patrimonio artesano americano. A la par de bellos, estos utensilios son además funcionales, ya que a pesar de tener acabados artesanales resisten el embate de los nuevos aparatos de cocina y te permiten calentarte una taza de café en el microondas o gratinar alguna exquisitez en el horno sobre uno de sus platos.

House Industries siempre nos da lecciones de diseño: que si los Eames Blocks, que si el Belén de Alexander Girard, que si fuentes y lettering, etc. Un ejemplo de buen hacer y buen gusto, sin duda.

¡El café les espera!



El menaje tipográfico:

sábado, 4 de octubre de 2014

Wolf Erlbruch: a la sombra del topo

Y así han pasado 25 años, un cuarto de siglo de topo preocupado por "aquello que había aparecido en su cabeza", algo que también ha tenido rondando su cabeza el ilustrador de Wuppertal.

Wolf Erlbruch

En 1989 veía la luz el libro Vom kleinen Maulwurf, der wissen wollte, wer ihm auf den Kopf gemacht hat (El topo que quería saber quién se había hecho aquello en su cabeza) un álbum con texto de Werner Holzwarth e ilustraciones de Wolf Erlbruch, un joven publicista que había hecho ya su primera tentativa LIJ sólo 4 años antes con el libro El águila que no quería volar junto al autor James Aggrey.

Sus dibujos eran frescos, desprendían crítica y humor a partes iguales, narraban cosas aparentemente normales, pero que habitualmente no aparecían en los libros infantiles. Sus personajes eran afables, inteligentes, un poco miopes (siempre llevan gafas de pasta redonda a lo papá Erlbruch) y explicaban a los niños cosas complejas de manera muy sencilla, como la muerte, una constante en la obra del ilustrador.

A principios de los 90 Erlbruch se decantó por la ilustración de libros infantiles, dejando atrás su carrera en el mundo del diseño gráfico y la publi. A partir de ahí los galardones fueron llegando: Bolonia, el Hans Christian Andersen (El jurado determinó en 2006 que Wolf Erlbruch era un autor "siempre juguetón, jovial y filosófico"), o el Premio Alemán de Literatura Juvenil a toda su carrera.

Y a lo largo de esa carrera nos ha regalado joyas como El pato y la muerte, La gran pregunta, Leonardo (un álbum sobre y para su hijo), Les cinq affreux o La señora Meier y el mirlo, libros que a pesar de tratar temas complejos como el duelo, la discriminación, la soledad, etc son recibidos por los lectores con una sonrisa en el rostro. Erlbruch es un gran discípulo de Sendak en lo que a la creación de "libros salvajes" se refiere.


Pero tras esta pequeña semblanza del ilustrador, pasemos al libro que nos ocupa, el que este finalizado septiembre cumplió ¡ni más ni menos que 25 años!, un cuarto de siglo en el que el protagonista "el topo..." ha recorrido el planeta y ha hecho las delicias de los más pequeños gracias a su trasfondo escatológico (a quién no le hace gracia hablar del tándem caca-culo-pedo-pis?). El topo se ha publicado en 25 países y ha sido traducido a más de 21 idiomas ¿Quieres saber cómo lo ven los lectores de otros países? algunas de las cubiertas en otras lenguas


Edición en Alemán de Hammer Verlag

Edición en árabe

Edición en catalán

Edición coreana

Edición francesa

Edición inglesa del 25 aniversario

Edición americana

Edición en italiano

Edición portugués

Edición turca

Edición en gallego

El topo... sigue siendo 25 años después una historia sencilla de personajes simples y tranquilos, nada de heroicidades y superhéroes, sino más bien de pequeños detalles, de humor y acciones que conmueven al lector. Da igual que le pongan música, que lo animen con ingeniería de papel o que el formato sea vertical/ horizontal, El topo que .... será siempre el mismo, el favorito de niños y padres para leer, reír y disfrutar. ¡Por otros 25!


Más topos que no saben:

jueves, 18 de septiembre de 2014

Alain Grée y los trescientos

Un día de 2010 mientras paseaba por los post de A meva maleta (blog de la ilustradora Carme Sala) sufrí un ataque de envidia del tamaño de un vagón de tren. Allí descubrí que la redactora había conseguido en un "todoacien" parte de los títulos de una colección de libros de los 60 del ilustrador francés Alain Grée y que Juventud publicó en castellano a finales de los 70. No daba crédito; me estaba poniendo de color verde ¡qué mala es la envidia Carme! y lo peor es que esa espina no se me quitó, ahí la llevaba clavada desde entonces.

Hoy, cuatro años después, es el día Grée, el día que me arranco esa espina de panchito de lo más profundo de mi alma porque tengo el honor de decirles ¡que he conseguido mi propio Grée! sí, sí y sí, ¿o no? bueno, sí pero no, ya que es un librito del ilustrador aunque de otra colección distinta a la de Juventud. A los efectos, un triunfo, ¡un tesoro de 1969! (y no les digo cuánto me ha costado para no romper la magia que desprenden los libros antiguos).

 
J'apprends a reconnaitre Les animaux. Alain Grée. París: Hachette, 1969

J'apprends a reconnaitre Les animaux. Alain Grée. París: Hachette, 1969

J'apprends a reconnaitre Les animaux. Alain Grée. París: Hachette, 1969

J'apprends a reconnaitre Les animaux. Alain Grée. París: Hachette, 1969

J'apprends a reconnaitre Les animaux. Alain Grée. París: Hachette, 1969

J'apprends a reconnaitre Les animaux. Alain Grée. París: Hachette, 1969

J'apprends a reconnaitre Les animaux es uno de los títulos de una colección de libritos de primeros conceptos llamada Les Albums Roses (publicada a finales de los 60 por Hachette). En apenas 20 páginas A. Grée nos hace un repaso por diversas especies y sus hábitats de la mano del Pilou, un niño rubito y muy majo que nos va contando qué hacen, cómo se alimentan o dónde viven los zorros, las golondrinas, las cochinillas o las truchas.

J'apprends a reconnaitre Les animaux. Alain Grée. París: Hachette, 1969

J'apprends a reconnaitre Les animaux. Alain Grée. París: Hachette, 1969

J'apprends a reconnaitre Les animaux. Alain Grée. París: Hachette, 1969

Junto con este libro de animales, A. G. ilustró otros títulos para esta colección de primeros lectores, libros que funcionaban como pictogramas o diccionarios visuales y que aportaban al libro de conocimiento la riqueza de la ilustración. A continuación las cubiertas de otros cuantos Albums Roses

Alain Grée. Col. Les Albums Roses, 1968

J'apprends a reconnaitre Les animaux. Alain Grée. París: Hachette, 1969

Pero ¿quién es Alain Gréen? Alain nació en Eaubonne (Francia) en 1936. Era un lector aficionado a los libros de aventuras y de ahí vino su pasión por el mar, los barcos y la navegación. Pasa cinco años en la Escuela de Artes Aplicadas de París y sueña con hacer libros infantiles mientras navega en su barquito con su compañera Monique alrededor del mundo- supuestamente viviendo de los royalties... como ya dije era un sueño.

Hizo libros infantiles para aprender, de los que él mismo aprendía a la par que los creaba; se documentaba escrupulosamente, hacía los textos e ilustraba las imágenes que sintetizaban los contenidos. Y así, nacieron un sinfín de colecciones que hablaban de la vida en el mar, el bosque, los ríos, el ciclo del agua, los coches, los aviones, la tele... y no hizo pocos, su bibliografía recoge más de 300 títulos. Volviendo al tema que arranca el post, la colección de la envidia, demos una ojeada a los libros de Casterman- editorial con la que trabajó además como diseñador gráfico-


Alain Grée para Castermann

Alain Grée. Achille et Bergamote series (1962 - 1983). Casterman.
Edición en castellano de Editorial Juventud

Alain Grée. Achille et Bergamote series (1962 - 1983). Casterman

Alain Grée. Achille et Bergamote series (1962 - 1983). Casterman

Alain Grée. Achille et Bergamote series (1962 - 1983). Casterman

Alain Grée. Achille et Bergamote series (1962 - 1983). Casterman

Y miles de niños de todo el mundo (sus libros fueron traducidos hasta en 20 idiomas) alimentaron su curiosidad a golpe de libros de Grée, que se empeñó en explicar a todos esos lectores fisgones el porqué de todas las cosas posibles, para lo cual hizo libros sobre: la granja, la electricidad, los coches, los aviones, los pájaros, y así hasta el infinito.

Fueron tantos los temas, tantos los libros, que un buen día Alain se cansó, sentía que se repetía a si mismo y dejó de hacer libros infantiles. De la LIJ pasó a escribir en una revista de vela y poco después estaba haciendo libros de navegación para adultos. Como diseñador gráfico dejó piezas como catálogos para Casterman o Lotus, folletos y algunos carteles para Simca y Renault o campañas de publi para el agua Saint-Yorre.

Alain Grée para Baby Relax, 1966

Alain Grée para Renault R4,  1960

Alain Grée para Simca, 1960

Alain Grée para Simca, 1960

Gree ha influenciado a numerosos ilustradores alrededor del mundo, de lo cual se siente orgulloso. Esto le sirve para recordar que él también tuvo una referencia que marcó su indiscutible estilo, y esta fue la ilustración de Alice y Martin Provensen (él es el creador de Tony the Tiger- el tigre de Kellog's) dos figuras imprescindibles del panorama ilustrado del Mid Century.

De unos años hacia aquí, se han reeditado buena parte de los títulos que A.G. creó para editoras como Casterman, Hachette o Nathan, sobre todo por parte de una editora japonesa. También y tras muchos años, el ilustrador gestiona su propia licencia con la que se han creado todo tipo de productos Alain Grée: tazas, telas, papelería y un sinfín de cosas más. Hace tres años, Anorak Press, la casa editorial responsable de la revista Anorak, publicó PLOC, una revista de entretenimiento ilustrada de principio a fin por el genio francés del vintage; se publicaron dos títulos: The farm y The sports

Ploc Magazine. Alain Grée. Anorak Press, 2011

Ploc Magazine. Alain Grée. Anorak Press, 2011

Si navegan por su web, no olviden echar un ojo a la colección de sellos de caucho (hizo hasta 30) que usó en 1966 para ilustrar el libro Joyeux Depart y el vídeo en el que explica su proceso creativo (en el enlace de abajo verán cómo da vida a uno de sus entrañables personajes).

Y hasta aquí la crónica de una envidia y su posterior resarcimiento, porque querida Carme, la mancha de la mora con otra verde se quita.


Más y más Grée:

jueves, 11 de septiembre de 2014

Villa Acordeón

Hacía mucho tiempo desde nuestra última excursión en busca de nuevas Pequeñas Ciudades, así que nos hemos preparado una mochila, nos hemos subido a la campervan y nos hemos echado a la carretera al más puro estilo Kerouac. Sin rumbo, con un destino incierto pero con un objetivo claro: encontrar esos tejaditos rojos que tanto nos gustan, esas casitas ilustradas en las que tan bien se vive y tan poco se paga de hipoteca. Y así, tras unos cientos de kilómetros y unos cuantos litros de gasolina ilustrada, llegamos a un lugar encantador: Villa acordeón, o lo que es lo mismo, una pequeña ciudad llena de casitas de gouache que se han escapado de una concertina!

¿Cómo es posible? pues gracias a la ilustre arquitecta de Pequeñas Ciudades Faye Moorhouse, una chica de Brighton que un buen día se puso a ilustrar un libro y mientras lo hacía, se le escaparon las casitas que en él pintaba. Sí, un hecho insólito, algo extraño, desconcertante, pero tan, tan bello.

Juzguen ustedes mismos.

Small Village. Faye Moorhouse

Small Village. Faye Moorhouse

Small Village. Faye Moorhouse

Small Village. Faye Moorhouse

Esta Pequeña Ciudad está hecha con gouache, sobre un pedacito de papel ahuesado (ivory) que un buen día se plegó para ser un acordeón. A partir de aquí no hay información veraz acerca de cómo salieron las casitas, todo un misterio que la ilustradora británica trata de resolver sin éxito.

El fenómeno reunió en la Pequeña Ciudad a millones de mirones entusiasmados con aquellas casitas mágicas que cambiaba de sitio. Adoraban a la arquitecta como a una deidad ilustrada capaz de convertir sus dibujos en bellos y acogedores hogares, y como respuesta a tal marea de halagos, la regidora de esta ciudad tomó una decisión: todo aquel que quiera una casa, la tendrá, y o misma la haré, la plegaré y la enviaré por correo en un pequeño sobre de papel manila... y así fue como su deseo se hizo realidad

Small Village. Faye Moorhouse
Small Village. Faye Moorhouse

Entre los trabajos del portfolio de Moorhouse hay una serie de pequeños libros-acordeón autoeditados y hechos a mano de principio a fin, como el caso de Small Village, esta pequeña concertina de casitas pintadas en gouache con la que seguro te entrarán unas ganas irreprimibles de mudarte.

Faye es una ilustradora a la que le gusta pintar cosas raras, usar acuarelas y llevar a cabo sus trabajos de manera artesanal- de principio a fin-. Estudió un bachillerato artístico y desde entonces no ha soltado sus pinceles, que le han dado pasaporte para publicar, ganar premios y exponer en buena parte de Europa y EE.UU. Es miembro de la Asociación Internacional de Ilustradores (AOI).

Es hora de volver a casa, o ¿quedarse en una de las de la Small Village de Faye Moorhouse?...no sé, ya veremos que hago. Con un entorno tan fantástico da pereza volver al denostado y maltratado Gòtic...en fin, que me quedo en una casa de gouache. Ya les contaré.


La casa de las casitas y más info de Faye Moorhouse en:

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