jueves, 18 de septiembre de 2014

Alain Grée y los trescientos

Un día de 2010 mientras paseaba por los post de A meva maleta (blog de la ilustradora Carme Sala) sufrí un ataque de envidia del tamaño de un vagón de tren. Allí descubrí que la redactora había conseguido en un "todoacien" parte de los títulos de una colección de libros de los 60 del ilustrador francés Alain Grée y que Juventud publicó en castellano a finales de los 70. No daba crédito; me estaba poniendo de color verde ¡qué mala es la envidia Carme! y lo peor es que esa espina no se me quitó, ahí la llevaba clavada desde entonces.

Hoy, cuatro años después, es el día Grée, el día que me arranco esa espina de panchito de lo más profundo de mi alma porque tengo el honor de decirles ¡que he conseguido mi propio Grée! sí, sí y sí, ¿o no? bueno, sí pero no, ya que es un librito del ilustrador aunque de otra colección distinta a la de Juventud. A los efectos, un triunfo, ¡un tesoro de 1969! (y no les digo cuánto me ha costado para no romper la magia que desprenden los libros antiguos).

 
J'apprends a reconnaitre Les animaux. Alain Grée. París: Hachette, 1969

J'apprends a reconnaitre Les animaux. Alain Grée. París: Hachette, 1969

J'apprends a reconnaitre Les animaux. Alain Grée. París: Hachette, 1969

J'apprends a reconnaitre Les animaux. Alain Grée. París: Hachette, 1969

J'apprends a reconnaitre Les animaux. Alain Grée. París: Hachette, 1969

J'apprends a reconnaitre Les animaux. Alain Grée. París: Hachette, 1969

J'apprends a reconnaitre Les animaux es uno de los títulos de una colección de libritos de primeros conceptos llamada Les Albums Roses (publicada a finales de los 60 por Hachette). En apenas 20 páginas A. Grée nos hace un repaso por diversas especies y sus hábitats de la mano del Pilou, un niño rubito y muy majo que nos va contando qué hacen, cómo se alimentan o dónde viven los zorros, las golondrinas, las cochinillas o las truchas.

J'apprends a reconnaitre Les animaux. Alain Grée. París: Hachette, 1969

J'apprends a reconnaitre Les animaux. Alain Grée. París: Hachette, 1969

J'apprends a reconnaitre Les animaux. Alain Grée. París: Hachette, 1969

Junto con este libro de animales, A. G. ilustró otros títulos para esta colección de primeros lectores, libros que funcionaban como pictogramas o diccionarios visuales y que aportaban al libro de conocimiento la riqueza de la ilustración. A continuación las cubiertas de otros cuantos Albums Roses

Alain Grée. Col. Les Albums Roses, 1968

J'apprends a reconnaitre Les animaux. Alain Grée. París: Hachette, 1969

Pero ¿quién es Alain Gréen? Alain nació en Eaubonne (Francia) en 1936. Era un lector aficionado a los libros de aventuras y de ahí vino su pasión por el mar, los barcos y la navegación. Pasa cinco años en la Escuela de Artes Aplicadas de París y sueña con hacer libros infantiles mientras navega en su barquito con su compañera Monique alrededor del mundo- supuestamente viviendo de los royalties... como ya dije era un sueño.

Hizo libros infantiles para aprender, de los que él mismo aprendía a la par que los creaba; se documentaba escrupulosamente, hacía los textos e ilustraba las imágenes que sintetizaban los contenidos. Y así, nacieron un sinfín de colecciones que hablaban de la vida en el mar, el bosque, los ríos, el ciclo del agua, los coches, los aviones, la tele... y no hizo pocos, su bibliografía recoge más de 300 títulos. Volviendo al tema que arranca el post, la colección de la envidia, demos una ojeada a los libros de Casterman- editorial con la que trabajó además como diseñador gráfico-


Alain Grée para Castermann

Alain Grée. Achille et Bergamote series (1962 - 1983). Casterman.
Edición en castellano de Editorial Juventud

Alain Grée. Achille et Bergamote series (1962 - 1983). Casterman

Alain Grée. Achille et Bergamote series (1962 - 1983). Casterman

Alain Grée. Achille et Bergamote series (1962 - 1983). Casterman

Alain Grée. Achille et Bergamote series (1962 - 1983). Casterman

Y miles de niños de todo el mundo (sus libros fueron traducidos hasta en 20 idiomas) alimentaron su curiosidad a golpe de libros de Grée, que se empeñó en explicar a todos esos lectores fisgones el porqué de todas las cosas posibles, para lo cual hizo libros sobre: la granja, la electricidad, los coches, los aviones, los pájaros, y así hasta el infinito.

Fueron tantos los temas, tantos los libros, que un buen día Alain se cansó, sentía que se repetía a si mismo y dejó de hacer libros infantiles. De la LIJ pasó a escribir en una revista de vela y poco después estaba haciendo libros de navegación para adultos. Como diseñador gráfico dejó piezas como catálogos para Casterman o Lotus, folletos y algunos carteles para Simca y Renault o campañas de publi para el agua Saint-Yorre.

Alain Grée para Baby Relax, 1966

Alain Grée para Renault R4,  1960

Alain Grée para Simca, 1960

Alain Grée para Simca, 1960

Gree ha influenciado a numerosos ilustradores alrededor del mundo, de lo cual se siente orgulloso. Esto le sirve para recordar que él también tuvo una referencia que marcó su indiscutible estilo, y esta fue la ilustración de Alice y Martin Provensen (él es el creador de Tony the Tiger- el tigre de Kellog's) dos figuras imprescindibles del panorama ilustrado del Mid Century.

De unos años hacia aquí, se han reeditado buena parte de los títulos que A.G. creó para editoras como Casterman, Hachette o Nathan, sobre todo por parte de una editora japonesa. También y tras muchos años, el ilustrador gestiona su propia licencia con la que se han creado todo tipo de productos Alain Grée: tazas, telas, papelería y un sinfín de cosas más. Hace tres años, Anorak Press, la casa editorial responsable de la revista Anorak, publicó PLOC, una revista de entretenimiento ilustrada de principio a fin por el genio francés del vintage; se publicaron dos títulos: The farm y The sports

Ploc Magazine. Alain Grée. Anorak Press, 2011

Ploc Magazine. Alain Grée. Anorak Press, 2011

Si navegan por su web, no olviden echar un ojo a la colección de sellos de caucho (hizo hasta 30) que usó en 1966 para ilustrar el libro Joyeux Depart y el vídeo en el que explica su proceso creativo (en el enlace de abajo verán cómo da vida a uno de sus entrañables personajes).

Y hasta aquí la crónica de una envidia y su posterior resarcimiento, porque querida Carme, la mancha de la mora con otra verde se quita.


Más y más Grée:

jueves, 11 de septiembre de 2014

Villa Acordeón

Hacía mucho tiempo desde nuestra última excursión en busca de nuevas Pequeñas Ciudades, así que nos hemos preparado una mochila, nos hemos subido a la campervan y nos hemos echado a la carretera al más puro estilo Kerouac. Sin rumbo, con un destino incierto pero con un objetivo claro: encontrar esos tejaditos rojos que tanto nos gustan, esas casitas ilustradas en las que tan bien se vive y tan poco se paga de hipoteca. Y así, tras unos cientos de kilómetros y unos cuantos litros de gasolina ilustrada, llegamos a un lugar encantador: Villa acordeón, o lo que es lo mismo, una pequeña ciudad llena de casitas de gouache que se han escapado de una concertina!

¿Cómo es posible? pues gracias a la ilustre arquitecta de Pequeñas Ciudades Faye Moorhouse, una chica de Brighton que un buen día se puso a ilustrar un libro y mientras lo hacía, se le escaparon las casitas que en él pintaba. Sí, un hecho insólito, algo extraño, desconcertante, pero tan, tan bello.

Juzguen ustedes mismos.

Small Village. Faye Moorhouse

Small Village. Faye Moorhouse

Small Village. Faye Moorhouse

Small Village. Faye Moorhouse

Esta Pequeña Ciudad está hecha con gouache, sobre un pedacito de papel ahuesado (ivory) que un buen día se plegó para ser un acordeón. A partir de aquí no hay información veraz acerca de cómo salieron las casitas, todo un misterio que la ilustradora británica trata de resolver sin éxito.

El fenómeno reunió en la Pequeña Ciudad a millones de mirones entusiasmados con aquellas casitas mágicas que cambiaba de sitio. Adoraban a la arquitecta como a una deidad ilustrada capaz de convertir sus dibujos en bellos y acogedores hogares, y como respuesta a tal marea de halagos, la regidora de esta ciudad tomó una decisión: todo aquel que quiera una casa, la tendrá, y o misma la haré, la plegaré y la enviaré por correo en un pequeño sobre de papel manila... y así fue como su deseo se hizo realidad

Small Village. Faye Moorhouse
Small Village. Faye Moorhouse

Entre los trabajos del portfolio de Moorhouse hay una serie de pequeños libros-acordeón autoeditados y hechos a mano de principio a fin, como el caso de Small Village, esta pequeña concertina de casitas pintadas en gouache con la que seguro te entrarán unas ganas irreprimibles de mudarte.

Faye es una ilustradora a la que le gusta pintar cosas raras, usar acuarelas y llevar a cabo sus trabajos de manera artesanal- de principio a fin-. Estudió un bachillerato artístico y desde entonces no ha soltado sus pinceles, que le han dado pasaporte para publicar, ganar premios y exponer en buena parte de Europa y EE.UU. Es miembro de la Asociación Internacional de Ilustradores (AOI).

Es hora de volver a casa, o ¿quedarse en una de las de la Small Village de Faye Moorhouse?...no sé, ya veremos que hago. Con un entorno tan fantástico da pereza volver al denostado y maltratado Gòtic...en fin, que me quedo en una casa de gouache. Ya les contaré.


La casa de las casitas y más info de Faye Moorhouse en:

domingo, 7 de septiembre de 2014

Ralph Fasanella y el sindicato del pincel

Érase una vez un niño que nació en el Bronx un 1 de mayo. Se llamaba Ralph Fasanella y sus padres eran dos inmigrantes italianos: él, repartidor de hielo y ella modista-antifascista (que se lo digo yo, que este muchacho apuntaba maneras). Su adolescencia fue un horror, sufrió abusos en un internado católico, hecho que marcó su vida, junto con otra tragedia, el dolor que sentía al ver a su padre sacrificarse en el trabajo o a su madre luchando por las injusticias sociales que vivían los inmigrantes de la América de la época.

Pasan los años, y en la década de los 30 el joven Ralph comienza a trabajar por su cuenta (desde pequeño había sabido lo que era ganarse el jornal mientras acompañaba a su padre en sus largas jornadas de reparto): fue camionero, dependiente en una gasolinera, trabajador del sector textil...hasta que un día, en medio de La Gran Depresión, se cansa de ver tanta explotación, desigualdad e injusticias y pasa a a la acción directa: se alista voluntario en en la brigada Abraham Lincoln para luchar en España contra el fascismo ¡toma ya! y a su vuelta a Estados Unidos se involucra en el movimiento sindical, donde lucha incesantemente en pro de los derechos de los trabajadores.

Ralph tenía un problema más allá de la injusticia social y el abuso del poder: la artritis. Sí, padecía terribles dolores en sus dedos, hasta que un día, un compañero de sindicato le propone pintar- supuestamente el ejercicio artístico aliviaría el sufrimiento provocado por el reuma-. Y así es como comienza la carrera de este genio autodidacta, cuando ya contaba casi 30 años (ven como todo es posible, nunca es tarde)

Nacía entonces Ralph Fasanella, el artista que llevó su activismo a la pintura con la intención de dejar no una marca, si no un moratón, dejar constancia de que un país no funciona si no es gracias a la gente trabajadora, colectivo al que dedicó su vida y su obra.


Charmian Reading, about 1970, black and white print, American Folk Art Museum, New York, Gift of the Estate of Ralph Fasanella. 

Fasanella se había colado por derecho propio en el mundo del arte; sus críticos no sabían cómo etiquetarlo: tal vez primitivo, naíf, folky o realista social, etc en cualquier caso, el mundo del arte estaba recibiendo una bofetada de color con cada uno de sus cuadros. En ellos podía verse un homenaje a la clase trabajadora, hablaba de la ciudad, del día a día en familia, de los fines de semana y los partidos de béisbol; criticaba a la iglesia, al patrón y dejaba en pañales al gobierno y sus políticas abusivas

New York City. Ralph Fasanella, 1957

Ralph Fasanella. Red Sky, 1993

Ralph Fasanella. Farewell Comrade/End of the Cold War 1993–99

Ralph Fasanella. Baseball Park, 1974 
Ralph Fasanella. Detalle de Everyday heroes, 1972

Ralph Fasanella. Dress shop, 1972

Nueva York lo era todo, en la ciudad había un extenso inventario de tipos oprimidos a los que debía retratar, y no se dejó atrás ni un solo problema por el que la clase obrera tuviera que luchar. Para él era fundamental recordar de dónde venimos, puesto que ello designa el quienes somos.

La llegada de McCarthy supuso el arrinconamiento de las pinturas de Fasanella, que hasta los 70 estuvo incluido en la lista negra de galeristas y marchantes americanos. Treinta largos años en los que Ralph y su esposa, maestra, sobrevivieron gracias al sueldo de ella. Un buen día, uno de esos marchantes puso el ojo en su trabajo y muy poco tiempo después Ralph Fasanella alcanzaba la gloria de Manhattan gracias a una portada en el New York Magazine. A partir de ahí, siguió trabajando y hablando de temas políticos y sociales como el asesinato de Keneddy, pero a pesar de las buenas nuevas, el pintor se sentía frustrado: su objetivo no se había cumplido. Poco antes de fallecer en 1997, Ralph Fasanella dijo que el propósito de realizar esos murales de enormes dimensiones no era otro que poder mostrar a todos los compañeros de sindicatos del país su modo de luchar por las injusticias sociales. Con el paso del tiempo y a pesar del reconocimiento, las obras del pintor ya no tenían sedes sindicales dónde ser expuestas, ya nada tenía sentido.

Antes de irnos, debemos recordar, como a Ralph le gustaba, que el 31 de mayo de 1993 se produjo un milagro, un regalo para el recuerdo, la clave de todo para el pintor del **Lest we forget. Fasanella fue el protagonista del New Yorker

Street of dreams. Original de Fasanella para la Revista Ney Yorker, 1993

Portada definitiva del New Yorker con ilustración de Ralph Fsanella, mayo de 1993 

La propietaria de esta pintura (que la vendió en Sothebys en 2006 por 24.000 dólares, cof, cof) era amiga personal de Fassana y cuenta que el pintor paseó y paseó por Times Square como en los viejos tiempos para pintar Street of dreams. Y eso es lo que pintó; en ella hay referencias a Sinatra, a la Extraña Pareja y otros iconos de la vida moderna como la Coca-Cola o la publicidad de tabaco -que a comienzos de los 90 aún estaba permitida.

Su dibujo me trae a la cabeza a la joven ilustradora de Essen, Angela Dalinger, y su espíritu de lucha y saber estar me recuerdan a otro genio de la sencillez, Woody Guthrie.

Y hasta aquí el repaso de la vida de un compañero, un trabajador de pincel y mural al que le sobraron razones para pintar su particular manera de gritar y luchar contra la injusticia social y los derechos de los trabajadores.

Salud Ralph!



Más Fasanella y la expo virtual del Smithsonian, por aquí abajo:

viernes, 29 de agosto de 2014

Wild, wild horses

Childhood living is easy to do
The things you wanted I bought them for you
Graceless lady you know who I am
You know I can't let you slide through my hands

Wild horses couldn't drag me away
Wild, wild horses couldn't drag me away

Wild Horses
Rolling Stones, 1971

Banksy. Bronx (NY), 2008


¿Cuántos caballos salvajes y desbocados han cabalgado por el mundo de la música y el cine? Supongo que innumerables, me quedo sin duda alguna con los de los Rolling. Pero, ¿han pensado alguna vez en los caballos ilustrados? háganlo y cuéntenmelo. Como aperitivo y elemento de motivación les dejo a este ejemplar de appaloosa de big Banksy, un pura sangre primo hermano de Pequeño Tío (el jamelgo a lunares de Pipi).

Hagan memoria y liberen a todos esos caballos ilustrados de su cabeza, les invito a verlos galopar por la Pequeña Ciudad.


Fuente de la imagen:

Planet Banksy: Unauthorized: The man, his work and the movement he inspired. Compiled and introduced by Ket. London: Michael O'Mara Books, 2014

miércoles, 27 de agosto de 2014

Peter Grundy & Nicholas Blechman: the easy way out

o lo que es lo mismo, diseñadores que nos ayudan a ver las cosas de la manera más sencilla, sin complicaciones, sin dobleces ni remilgos, cada cosa por su nombre. El primero, lleva 26 años dedicándose a hacernos la vida más fácil por medio de sus infografías, que ahora, por suerte, también están pensadas para los pequeños lectores. El segundo, con más de 20 años de carrera y actual director de arte de The New York Times Review, hace lo propio: imágenes sencillas para describir procesos complejos. Ambos tienen ahora algo en común: I see what you mean, una colección de libros infantiles a partir de la infografía

Peter Grundy. Logo Grundini

Ante ustedes Peter Grundy, un genio de la comunicación, el diseño y la simplicidad que recientemente ha decidido traspasar la barrera del público adulto para dejarnos un par de joyas de libros infantiles. En ellos ha desplegado todo su armamento creativo en pos de "explicar la vida" de manera sencilla, valiéndose tan solo de un poquito de imaginación, sentido común y elementos básicos (para muestra, su propio logo, un autorretrato a golpe de comas, paréntesis y pocos más elementos tipográficos).

Pero ¿quién es P. Grundy (aka Grundini)? Hace ya más de un cuarto de siglo, a finales de los 70, Tilly Northedge y Peter Grundy se conocieron en la Royal College of Art donde entablaron una relación basada en los intereses comunes por el mundo de la comunicación. Pocos años después crearon Grundy & Northedge (1980) un pequeño estudio cuya única pretensión era ahondar y mejorar el diseño de la información; recordemos que para entonces esta parcela de la profesión era poco glamurosa,sino que además estaba más centrada en la venta de productos que en el uso de la imagen como portadora de información (publicidad VS divulgación).


Grundy y Northedge trabajaron juntos veintiséis años y a lo largo de su carrera en común desarrollaron un universo propio de imágenes sencillas para representar ideas y conceptos al que denominaron Iconography (viene a ser algo así como imágenes sencillas que sirven para explicar cosas más complejas, algo similar a los Isotipos de Otto Neurath y Gerd Arntz), una representación visual de la información fresca, atractiva y fácil de entender para los lectores. Y de esta frescura y abrumadora sencillez no tardaron en aprovecharse clientes como Royal Mail, Volkswagen, Red Bull, The Guardian, Google, Ubuntu...

Desde hace unos años Grundy camina en solitario, momento elegido por el gurú infográfico para pasearse por el wild side y dejar su impronta en el mundo de la LIJ con dos piezas de escándalo: Human body y Animal Kingdom, dos manuales infográficos dentro de la colección I see what you mean


El objetivo de ambos es explicar de manera sencilla a los pequeños lectores, procesos complejos como el de reproducción o la digestión en los humanos, el método mortífero de la serpiente para acabar con sus víctimas, etc (dicen sus editores que es "ver para creer" y no podría estar más de acuerdo con ellos). Pero por aquello de que una imagen vale más que mil palabras...

Infographics: Human Body. Simon Rogers; il. Peter Grundy. UK: Big Picture Press, 2014

Infographics: Human Body. Simon Rogers; il. Peter Grundy. UK: Big Picture Press, 2014

Infographics: Human Body. Simon Rogers; il. Peter Grundy. UK: Big Picture Press, 2014

Infographics: Human Body. Simon Rogers; il. Peter Grundy. UK: Big Picture Press, 2014

Infographics: Human Body. Simon Rogers; il. Peter Grundy. UK: Big Picture Press, 2014

Peter Grundy utiliza imágenes para describir historias de tal manera que éstas puedan ser entendidas tanto por niños como por adultos. La infografía es la herramienta propuesta por Grundy como método de aprendizaje temprano, un instrumento de gran valor en plena revolución informativa que es usado como soporte de transmisión de info política, cultural, científica, etc...

Y del mismo modo que Grundy, Blechman recurre a la sencillez de formas y a resumir los conceptos, para crear imágenes transmisoras de un montón de información, que aparentemente o de manera textual podría ser más complicada para el lector.

Nicholas Blechman, ilustrador, diseñador y director de arte (miembro de la AIGA) ha mostrado sus trabajos en publicaciones como GQ, Wired o The New Yorker, además de diseñar/editar y publicar el magazine político Nozone desde hace más de 20 años. En 2013 hizo su primer ilustrado infantil, Night and Light, un atrayente librito de pre-lectores para contar que publicó Scholastic.

De la mano de Big Press, nos enseña en apenas 80 páginas cómo se organiza el reino animal. Estas son algunas de las imágenes que ha creado para contarnos los entresijos de la zoología

Infographics: Animal Kingdom. Simon Rogers; il. Nicholas Blechman. UK: Big Picture Press, 2014

Infographics: Animal Kingdom. Simon Rogers; il. Nicholas Blechman. UK: Big Picture Press, 2014

Infographics: Animal Kingdom. Simon Rogers; il. Nicholas Blechman. UK: Big Picture Press, 2014

Infographics: Animal Kingdom. Simon Rogers; il. Nicholas Blechman. UK: Big Picture Press, 2014

Infographics: Animal Kingdom. Simon Rogers; il. Nicholas Blechman. UK: Big Picture Press, 2014

Los dos títulos de la colección tienen como autor a Simon Rogers, el editor del blog de The Guardian (también gestiona su Twitter); ambos han sido traducidos ya al francés y al alemán, y quién sabe, tal vez un día descubran en la mesa de novedades de su librería amiga, alguno de estos ejemplares en español.

Así suceden las cosas a nuestro alrededor y así nos las narran Peter Grundy y Nicholas Blechman, en pocas imágenes, con pocas palabras. Un ejercicio de síntesis que mejora la comprensión lectora, fruto de un trabajo de décadas que otorgan por derecho propio el título de gurú infográfico a un diseñador (en este caso Grundy) que no aspiraba a ser artista ni estratega de los negocios, sino simplemente un narrador.

Lean, diviértanse y ayuden a los pequeños lectores a aprender a través de las imágenes: ¡Infografícense!? ¡es una orden! (por su bien, claro).

Fuente de las imágenes y más Info en:



Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...