La Pequeña ciudad de P.

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domingo, 17 de julio de 2016

El paseo de Sándor Bortnyik y Albert Sixtus

Además del famoso crac con la devastadora caída del mercado y el descubrimiento de la penicilina por Fleming, 1929 fue un año glorioso para la LIJ. Poco sabemos de Die Wunderfahrt (algo así como el paseo milagroso) un curioso y sorprendente álbum ilustrado, o lo que es lo mismo, una inflexión en la obra del artista y grafista húngaro Sándor Bortnyik.

Nada que les diga les dará una idea aproximada del libro que traigo en esta entrega. Un auténtico tesoro del grafismo del primer cuarto del XX.

Die Wunderfahrt. Albert Sixtus; il. Sándor Bortnyik. Leipzig: Alfred Hans Verlag & Dietrich and Sell, 1929

Un libro para niños con ilustraciones originales e inusuales del pintor húngaro. De las dos tintas propias de la cartelería Bauhaus, Bortnyik rompe su paleta habitual para dejarnos boquiabiertos con un libro infantil en el que el color y la forma lo son todo: tonos luminosos, brillantes, personajes geométricos aparentemente sencillos pero con infinidad de detalles y por supuesto un apego a la filosofía de la Bauhaus que es inconfundible. Un libro de 48 páginas, veinte de ellas ilustradas y ¡cómo!. Vean:

Die Wunderfahrt. Albert Sixtus; il. Sándor Bortnyik. Leipzig: Alfred Hans Verlag & Dietrich and Sell, 1929

Die Wunderfahrt. Albert Sixtus; il. Sándor Bortnyik. Leipzig: Alfred Hans Verlag & Dietrich and Sell, 1929

Die Wunderfahrt. Albert Sixtus; il. Sándor Bortnyik. Leipzig: Alfred Hans Verlag & Dietrich and Sell, 1929

Bortnyik(1893-1976) fue miembro de la Bauhaus, aunque mostró cierta reticencia a ser identificado con el colectivo artístico, y dejó una extensa huella gráfica en el mundo de la cartelería, los anuncios publicitarios (fue el grafista responsable de la imagen del antiguo papel de liar Modiano) y por supuesto en la pintura.

Die Wunderfahrt. Albert Sixtus; il. Sándor Bortnyik. Leipzig: Alfred Hans Verlag & Dietrich and Sell, 1929

Die Wunderfahrt. Albert Sixtus; il. Sándor Bortnyik. Leipzig: Alfred Hans Verlag & Dietrich and Sell, 1929

Por otra parte, los sencillos versos que daban musicalidad a las imágenes de Bortnyick fueron obra de Albert Sixtus (1892-1960), un archiconocido autor de literatura infantil y juvenil alemán que obtuvo gran fama con su libro Häschenschule, un clásico de la LIJ alemana (1924) que ha sido traducido a múltiples idiomas (a nuestro país no llegó, no busquen en el ISBN) y que estaba muy en la línea de su colega británica y amante de los conejos, la señora Potter.

El ilustrador del libro, Sándor Bortnyik fue un punto fundamental para el desarrollo de la vanguardia húngara. En 1913 comenzó sus estudios de arte en Budapest, atraído por el estilo pictórico de los fauves.

Sus relación con la Bauhaus y los movimientos constructivistas dieron como fruto obras no figurativas con un fuerte predominio de la arquitectura. A partir de 1924 comenzó a interesarse por la representación de escenas satíricas y solo un año después, de vuelta a Hungría, montó un taller y volvió a dedicarse al diseño de carteles. A mediados de los años treinta, Bortnyik volvió a retomar la pintura influido por un grupo de artistas socialistas formado en Budapest. Durante los años siguientes, como profesor y director de la Academia de Bellas Artes de Budapest, publicó diversos libros y revistas.

Y hasta aquí el maravilloso paseo, pero maravilloso, sin duda; lo de milagroso...habría que verlo.

martes, 5 de julio de 2016

El vestuario de Oskar Schlemmer

En 1922 El Lissitzky, máximo exponente de la corriente suprematista rusa del primer tercio del siglo XX, creó un libro para explicar a los niños que la tierra estaba compuesta por dos cuadrados, y estos podían y debían moverse y reubicarse con el fin de construir un mundo mejor. La tierra con dos cuadrados...

Mientras tanto, en la orilla alemana, otro visionario como Lissitzky recurría de nuevo a las formas geométricas básicas para desarrollar un proyecto visual único e irrepetible: el vestuario del Ballet Triádico. El artífice de este dispendio creativo fue Oskar Schlemmer, pintor-escultor-diseñador y escenógrafo de la Bauhaus.


Oskar Schlemmer. Autorretrato con máscara, 1930.

La Bauhaus fue y continúa siendo una institución de vital trascendencia en la historia del arte de los últimos siglos, dejando una especial impronta en campos como la arquitectura, las arte gráficas o las artes decorativas. Esto fue posible gracias a la participación de auténticos talentos como formadores de sus talleres: Kandinsky era el profe de pintura, Klee el de vidrio y Oskar Schlemmer el de escenografía. Así cualquiera sale inspirado de clase.

Schlemmer fue profe de pintura mural, escultura y escenografía en la Bauhaus hasta el año 29 (recordemos que los nazis acabaron con sus planes en el 33, tildando su obra de "degenerada"). Desde los inicios de la escuela y como ideólogo del movimiento, prestó especial atención a la danza y el teatro, el cual dirigió desde 1922, año de la primera representación del ya mítico Teatro Triádico, o lo que es lo mismo, una combinación medio bizarra de danza, vestuario, pantomima y música en la que los protagonistas aparecían en el escenario ataviados como maniquíes geométricos.


Fue además uno de los impulsores de las famosas "fiestas de los sábados" que organizaba la Bauhaus, en las que no faltaban los disfraces, el jazz, las excursiones y por supuesto el baile.

Oskar Schlemmer. Vestuario Teatro Triádico, ca. 1922

Oskar Schlemmer. Vestuario Teatro Triádico, ca. 1922

Oskar Schlemmer. Vestuario Teatro Triádico, ca. 1922

Oskar Schlemmer. Vestuario Teatro Triádico, ca. 1922

El ballet y teatro de Schlemmer tenía un protagonista indiscutible: el traje-disfraz. Y con enorme tesón, el maestro enredaba a sus alumnos a que formaran parte de estas danzas y representaciones... pero no siempre lo conseguía, aunque nunca salía con las manos vacías ya que aquellos aprendices que no querían permanecer en un escenario delante del público, se sumergían en el taller a crear títeres, nuevos trajes y decorados, algo que sin duda enriquecía al maestro.

Estos atuendos a modo de coraza geométrica, procedían de una automatización del diseño, de una manera de hacer que rompía la norma y se adelantaba a los tiempos. El cuerpo había dejado de ser la fuente principal de la expresión, y el traje le había tomado el relevo, pero ¡qué trajes! vestiduras de patrones imposibles formados a base de rectángulos, cuadrados, esferas, trapecios... El color y los materiales también tenían una enorme relevancia, habían vuelto al uso de colores primarios, pero lo más llamativo era sin duda el refinamiento de las líneas y las formas. Lo básico pasa a ser lo más sofisticado.

A continuación, algunos de los bocetos que el artista alemán desarrolló en los años 20 para el vestuario del Teatro Triádico.


Oskar Schlemmer. Bocetos

Oskar Schlemmer. Bocetos

Oskar Schlemmer. Bocetos

Oskar Schlemmer. Bocetos

Oskar Schlemmer. Bocetos

A Schlemmer le pasaba lo que a Francisco Vasquez Garcia (protagonista de la canción de los Pogues): Oskar adoraba las fiestas y se daba en cuerpo y alma a ellas, no solo en lo que a diseño de vestuario o escenografía se refiere, porque la música también le fascinaba. Él fue el inventor del "Payaso Musical", una especie de hombre orquesta con todos los instrumentos posibles pegados a su cuerpo de tal modo que el más mínimo movimiento del inocente clown tenía como respuesta una melodía inmediata, una música que lo acompañaba de manera natural en cada uno de sus movimientos. Recuerden lo que Schlemmer decía de sí mismo: «Soy demasiado moderno para pintar cuadros». En fin, esta y muchas otras más genialidades como el "constructivismo coreográfico", que de ser enumeradas no permitirían poner fin a este modesto acercamiento a la figura del artista alemán.

En 1968 Margarete Hasting, Franz Schömbs y Georg Verden, recuperaron la documentación del Teatro Triádico: dibujos, coreografías, escenarios, etc y a partir de la reconstrucción con los originales (sacados del archivo del MoMA que en 1938 había acogido una expo de Schlemmer) crearon una pieza de treinta minutos para la televisión alemana.

Dibujos originales de Oskar Schlemmer para la escenografía del Teatro de la Bauhaus

Reconstrucción del Teatro Triádico para la TV Alemana, 1968

La plástica de Schlemmer es, ha sido y será fuente de inspiración para cualquier humano con cierta sensibilidad artística. Su particular manera de "vestir personajes" cautivó miradas como la de David Bowie, que en 1974 coincidiendo con la aparición del mítico Ziggy Stardust, lució varias prendas diseñadas por Kansai Yamamoto, inspiradas en el popular teatro de la Bauhaus.

En definitiva, vístanse como les parezca, pero por favor, háganlo con buen gusto.



Más trajes-disfraz y otras glorias de la Bauhaus en:

lunes, 27 de junio de 2016

A la sombra de Adrienne Adams

sombra
2. f. Imagen oscura que sobre una superficie cualquiera proyecta un cuerpo opaco, interceptando los rayos directos de la luz.

Miren, así se las gasta la RAE cuando le preguntamos qué es eso de la sombra. Si para nosotros resulta un tanto farragoso de explicar y comprender ¿qué cara va a quedárseles a los pequeños lectores cuando descubran esta acepción para definir algo tan complejo? El caso es que a lo largo de la historia ha habido muchas mujeres preocupadas por enseñar al mundo cosas importantes, cosas como la ciencia, conceptos que aparentemente son muy sencillos pero que necesitan una explicación para poder llegar a todos. Les hablo de personajes de nuestro país como Doña Angelita (precursora de los dispositivos móviles allá por los 40) o Margarita Salas (imprescindible en el panorama científico del siglo pasado con su descubrimiento de ADN Polimerasa). 

Mientras en España evolucionamos a ritmo muy lento, en lo que a ciencia se refiere, en países como EE. UU. no solo se fomenta más la investigación, sino que además se divulga ¿y cómo? pues de una manera sencilla y pedagógica para que llegue al mayor número de usuarios posible. Si hemos de hablar de LIJ y libros de divulgación científica hemos de pasar obligatoriamente por las manos de la autora Helen Borten, quien junto al astrónomo Franklyn Mansfield Branley, creó la archilaureada colección de libros infantiles-juveniles Let's-Read-and-Find-Out Science con la que han aprendido las claves básicas de la ciencia millones de niños americanos y que recientemente ha comenzado a reeditar Flying Eye Books. Por otra parte y si cabe, más desconocida aún que la Borten por las tierras del jamón ibérico es Adrienne Adams, una autora e ilustradora americana de principios del XX que ilustró libros infantiles desde los años 40 y dejó tras de sí una fabulosa bibliografía que incluye entre otros galardones, dos premios Caldecott.

Pero entre todos sus libros, hay uno que en esta casa ilustrada nos vuelve locos, y ese es What Makes a shadow? un libro infantil de los 60 que fue concebido y ejecutado a cuatro manos: texto de Clyde Robert Bulla e ilustraciones suyas. ¿Quieren conocer la sombra de Adrienne Adams? Pues pasen y vayan con cuidado, siempre por la sombra.


What Makes a shadow? Clyde Robert Bulla; il. Adrienne Adams. NY: Crowell, 1962

Aunque el bagaje lijero de Adrienne Adams tocó más palos que el flamenco: adaptaciones de clásicos de los Grimm, de H.C. Andersen o libros ñoños para aspirantes a princesas, Adams incluyó entre sus libros un ejemplar en el que se explicaba a los pequeños lectores de dónde procedían las sombras ¿Qué es la sombra? ¿Cómo funciona? en el que la ilustradora americana trabajó con una línea de ilustración poco habitual para los libros infantiles que acostumbraba a hacer. Ha de tenerse en cuenta que la autora procedía y se había formado en el mundo del diseño gráfico (estudió en la escuela de Nueva York en los años 20 y de allí salieron ilustradores como Tomi Ungerer o Ivan Chermayeff) algo que sin duda marcó su línea de ilustración y que en este libro la hizo destacar por su sensatez gráfica y su manejo del color, un auténtico ejercicio de equilibrio y buen gusto en la elección de su paleta gráfica. Si más, pasemos a la tripa.

What Makes a shadow? Clyde Robert Bulla; il. Adrienne Adams. NY: Crowell, 1962

What Makes a shadow? Clyde Robert Bulla; il. Adrienne Adams. NY: Crowell, 1962

What Makes a shadow? Clyde Robert Bulla; il. Adrienne Adams. NY: Crowell, 1962

What Makes a shadow? Clyde Robert Bulla; il. Adrienne Adams. NY: Crowell, 1962

Dean es el mote por el que Adrienne era conocida entre sus amigos y su circulo de trabajo. Fue una artista- ilustradora-grafista igual de longeva que de prolífica, ya que vivió 96 años en los que tuvo tiempo de hacer más de 30 libros infantiles (6 de ellos escritos e ilustrados íntegramente por ella). Adrienne después de formarse en la American School of design trabajó como freelance con diferentes empresas para las que hacía patrones de textil, pintaba murales o diseñaba tarjetas de felicitación. En los 40 conoció al que sería su marido y que casualmente era autor de libros infantiles. A partir de la llegada de su primer hijo, el romance de la artista con los libros infantiles ya fue eterno, y de ese amor por los libros, la ilustración y los niños salió este tesoro que hoy comparto con ustedes.

Espero que no haya quedado duda alguna acerca de la formación de las sombras, porque les aseguro que no hay un libro mejor que el que están viendo para explicárselo. Un descubrimiento científico donde los haya y una mujer ilustrada de esas que hicieron historia.

Y recuerden.... vayan por la sombra.


Más sombras, ciencia, científicas y blablablá:



domingo, 26 de junio de 2016

Súper Súper Héroes

Alexandre Clérisse

En esta casa ilustrada somos poco empáticos con los superhéroes. Somos más de héroes con capa remendada, más de aquellos "héroes de barrio" a los que cantaba Kiko Veneno. A veces las cosas cambian, sí, por extraño que resulte, a veces, vemos las cosas de otra manera y nuestra curiosidad enloquece de entusiasmo con elementos que aparentemente habíamos descartado de nuestras vidas( como el caso de los superhéroes en la mía).

Jamás dedicaré un minuto a releer los antiguos tomos de Capitán Trueno. Jamás. Pensaba que tampoco tendría que dedicar ni un minuto más de mis lecturas a tipos como El hombre Lobo, Flash Gordon o incluso a La mujer maravilla, pero me equivoqué.

La ilustración del francés Alexandre Clérisse me ha obligado a dar un giro de 360º a los esquemas mentales que poblaban mi cabeza hasta la fecha. Él ha hecho posible este cambio de rumbo, ya que con una mano de color y una perspectiva diferente, ha conseguido hacerme sentir atracción por un personaje al que nunca he tenido la menor estima: El hombre enmascarado (aka Phantom) ¿Cómo se quedan?

Le Fantôme, conocido en nuestro país como El hombre enmascarado, fue un héroe creado en 1936 por Lee Falk. Hace un par de años, el autor del cómic Souvenirs de l'empire de l'atome, dedicó su tiempo a ahondar en el mundo del cómic clásico, recuperando personajes de antaño como Fantôme. Clérisse envuelve las escenas del héroe en color y desdobla o descompone su imagen de tal manera que sitúa al lector en una escena propia de un videojuego. Es puro dinamismo, Phantom ha dejado de ser un dibujo plano, un personaje anticuado y añejo para convertirse en un superhéroe que huele a futuro. Así es el nuevo Hombre Enmascarado: jovial, enérgico, ligero y nostálgico, no vayamos a olvidar que ya tiene sus años.

A excepción de mi debilidad por La Masa, que me toca la fibra sensible por proximidad cronológica, los superhéroes nunca han sido santos de mi devoción. Pero las cosas cambian gracias a la mirada y el color de ilustradores como Alexandre Clérisse, un color que sin duda me ha llevado a otra de las bestias de la banda diseñada, Brecht Evens.

Clérisse estudió ilustración y comunicación visual en Aurillac y posteriormente en Angoulême. Ha publicado varios cómics junto a Thierry Smolderen y entre los clientes que han contado con sus trabajos están el propio festival de Angoulême (FIBD), Rock en Seine, o Canson.

Desde aquí, animo a todos aquellos ilustradores que estén en dique seco, o en su defecto, en huelga de lápices caídos, que retomen estos viejos personajes al igual que lo hizo el camarada francés. Sería fantástico ver un catálogo actualizado de todos estos personajes.

Mientras tanto, lean cómics. Son una opción de lectura fresca para el verano que nos espera.

domingo, 12 de junio de 2016

Por un caminito va caminando

“El pájaro del que voy a hablar es el búho. El búho no ve de día y de noche es más ciego que el topo. No se gran cosa del búho, así que continuaré con otro animal que voy a elegir: la vaca.

La vaca es un mamífero, tiene seis lados, el de la izquierda, el de la derecha, el de arriba y el de abajo. El de la parte de atrás tiene un rabo del que cuelga una brocha. Con esa brocha se espanta las moscas para que no caigan en la leche.

La cabeza sirve para que le salgan los cuernos. Y además porque la boca tiene que estar en alguna parte. Los cuernos son para luchar con ellos.

Por la parte de abajo tiene la leche. Está equipada para que se le pueda ordeñar. Cuando se le ordeña la leche viene y ya no se va nunca. ¿Cómo se las arreglará la vaca? Nunca he podido comprenderlo. Pero cada vez sale con mayor abundancia.

El marido de la vaca es el buey, el buey no es mamífero. La vaca no come mucho, pero lo que come lo come dos veces, así que ya tiene bastante, cuando tiene hambre muge, y cuando no dice nada es que está llena de hierba por dentro.

Sus patas le llegan al suelo. La vaca tiene el olfato muy desarrollado, por lo que se puede oler desde lejos, por eso es por lo que el aire del campo es tan puro.”


El mejor libro para aprender a dibujar una vaca. Hélène Rice; il. Ronan Badel. Granada: Barbara Fiore, 2016

El mejor libro para aprender a dibujar una vaca. Hélène Rice; il. Ronan Badel. Granada: Barbara Fiore, 2016

Antes de que se hagan una idea equivocada he de decir a aquellos que no conozcan el texto con el que arranca el post, que esta frescura y brillantez a la hora de definir al mamífero no es cosa mía. No, desgraciadamente yo no cuento con ese gracejo, porque si así fuera, ahora no estaría aquí sino en el Musée Pédagogique de París, que es donde ha acabado esta fantástica redacción de un nene francés de 8 años.

El caso es que no podía dejar de mencionarla al hablar de vacas, porque si hay una vaca en el mundo que me guste, esa es la que han visto descrita al principio de este post, aunque de un tiempo aquí, he encontrado otra vaca digna de mención. Se trata de la vaca que sale del libro de Hélène Rice y Ronan Badel El mejor libro para aprender a dibujar una vaca, una obra maestra en lo que a métodos y tutoriales se refiere.

Pero ¿por qué es el de Rice & Badel el mejor de los libros para aprender a dibujar vacas? pues porque estos dos maestros han sido capaces de aunar en un solo álbum, dos fórmulas infalibles con las que lectores, aprendices de ilustradores, diseñadores y futuros ganaderos podrán tener vacas por doquier con un mínimo esfuerzo, un lápiz, una goma y una pequeña dosis de paciencia. Una vez reunidos todos estos elementos, los interesados en compartir su vida con un bovino solo tendrán que decidir que sistema quieren: el inmediato o el del temple. Antes de que elijan el suyo, ¿no deberían saber de qué va cada uno? pasemos a los pormenores.

El mejor libro para aprender a dibujar una vaca. Hélène Rice; il. Ronan Badel. Granada: Barbara Fiore, 2016

El mejor libro para aprender a dibujar una vaca. Hélène Rice; il. Ronan Badel. Granada: Barbara Fiore, 2016

El mejor libro para aprender a dibujar una vaca. Hélène Rice; il. Ronan Badel. Granada: Barbara Fiore, 2016

El mejor libro para aprender a dibujar una vaca. Hélène Rice; il. Ronan Badel. Granada: Barbara Fiore, 2016

Dicen las malas lenguas que en la vida hay dos tipos de personas: los que se duchan por la noche y los que se duchan por las mañanas. Pues en esto de dibujar una vaca nos encontraremos con una situación similar: por una lado están los que piensan que dibujar la vaca es coser y cantar; por el otro, los que creen que las cosas necesitan su tiempo y que la paciencia es la clave del éxito. ¿Y ustedes? ¿Qué tipo de vaca son? la vaca rápida, impetuosa y un tanto alocada o la vaca mansa que pace serena en un prado apacible?

No sería justa si no les advirtiera de los peligros y responsabilidades que entraña vivir con una vaca. Hace años María Elena Walsh hizo una tentativa de alerta con Dailan Kifki, un libro en el que se nos explicaban los pormenores e inconvenientes de convivir con un paquidermo ¿recuerdan? pues lo de vivir con la vaca es un poco así, pero por momentos incluso puede resultar un tanto peligroso. ¡No se asusten! y como bien dicen los autores del libro ¡Mantengan la calma!, pero sobre todo, no olviden llevar siempre encima una goma de borrar. Por lo que pueda pasar.

Otra particularidad de este manual es la del acertijo visual. El lector ve cosas que poco tienen que ver con vacas; díganme ustedes si por el formato, este álbum más que de vaca no podría ser de un cocodrilo ¿no les parece? recuerden las Lágrimas de cocodrilo de André François ¿eran así? supongo que será por eso por lo que esta vaca me recuerda tanto a un cocodrilo.

Sea lo que fuere lo que oculta en su interior, El mejor libro para aprender a dibujar una vaca es un álbum fantástico para recetar paciencia. Desde el humor y con un dibujo de línea muy sencillo, Badel aporta con su dibujo la ironía que Hélène Rice oculta tras sus palabras aparentemente inocentes. El verde lo es todo por momentos y el amarillo se presenta fugaz como diente de león. Y es que a El mejor libro..., le sobran motivos para serlo.


El mejor libro para aprender a dibujar una vaca. Hélène Rice; il. Ronan Badel. Granada: Barbara Fiore, 2016

El mejor libro para aprender a dibujar una vaca. Hélène Rice; il. Ronan Badel. Granada: Barbara Fiore, 2016

Así que ya saben, si tienen gallinas, algún que otro conejito y están pensando en tener una vaca ¡No vayan a la feria del ganado a comprarse un ternero! pásense por su librería más cercana y adquieran un ejemplar como este. Créanme, esta vaca de manual les evitará problemas en el futuro. No consume tanto como las otras y se la puede llevar de viaje en el equipaje de mano. ¿Qué más se le puede pedir a una vaca? ¡ah! bueno sí, de la leche ya hablaremos en otro post. Aquí es que somos más de soja.


Más vaca, más risas en:

jueves, 9 de junio de 2016

Perdóname luna

The moon seems to change. Franklyn Mansfield Branley; il. Helen Borten. Thomas y. Crowell Company, 1960


Enviste la luna como enviste el toro
la luna menguante carente de amante, carente de todo.
Qué sabe la luna, cuando soy sincero?
Si una vez te quise, o si aún te quiero?

Qué sabe la luna cómo yo me siento,
si hasta la armadura se me ha puesto oscura de llorar por dentro.
Dudo que la luna pueda saber cuáles son mis dudas, si ni yo las sé!

La luna lunera no brilla en mi cielo, ya no hay cascabeles pa'su sonajero.
Yo desde mi tumba convertida en cuna, vuelvo pa'decirte:
Perdóname luna, perdóname luna.

Enviste la luna como enviste el toro,
con y sin motivo,
sé que te quería,
que me siento solo.

Sabe bien la luna
que sin ti no vivo,
que no puedo verte
pero no te olvido!

Qué sabe la luna del triste payaso,
que al callar otorga, firmes a la horca que le da el fracaso.
Dudo que la luna pueda saber
cuáles son mis dudas, si ni yo las sé!

La luna lunera ...

La luna lunera ...

Perdóname luna, perdóname luna

Silvia Pérez Cruz. Las Migas





Poco más que decir que lo que les ha dicho la luna de Helen Borten y la voz de Silvia Pérez Cruz. Todo rezuma Lorca y el vello se eriza. Disfruten de la luna.


Más luna y más migas:


**Para P alta. Por la que nos queda por ilustrar.

martes, 7 de junio de 2016

Dos fuerzas, dos tintas: Ungerer por Icinori

ICINORI

A estas alturas del partido es muy posible que todos ustedes sepan ya quien es mi ilustrador de cabecera- aunque más que de cabeza, es de corazón- porque ¿lo saben, verdad? sí, sí, no ha habido cambios. La decisión es inamovible. Tomi es el dueño de mi corazón ilustrado y siempre será así, pase lo que pase.

A veces pasan cosas. En ocasiones muy contadas salen a la luz proyectos e ilustradores que consiguen emocionarme y hacerme temblar. Hace unos años sentí todas esas cosas con ATAK, al que coloco sin dudar en el segundo puesto del podio tras el padre de Los tres bandidos, pero ¿y el tercer puesto? ¿Quién o quienes han llegado hasta ese lugar? pues ni más ni menos que el colectivo ICINORI. Ya no van a olvidarse del ranking ¿verdad?

Pero como las cosas pasan, esto no iba a quedarse aquí. ¿Cómo se quedarían si les contara que dos de los tres del podio están unidos por una Riso? pues sí queridos lectores. La magia ha obrado este milagro ilustrado con el que estoy segura que el abuelo Tomi estará más que satisfecho.

Se trata de una serie de homenaje a Ungerer que 
Mayumi Otero y Raphael Urwiller han hecho con Riso para el museo del ilustrador. A propósito de una exposición de juguetes del alsaciano, ICINORI ha compuesto unos carteles a dos tintas que recogen algunos de los personajes y juguetes de Ungerer. Miren, miren:

ICINORI

ICINORI

ICINORI

Los amantes de Ungerer no podrán quejarse en lo que a golosinas ilustradas del autor se publican. En los últimos años hemos podido disfrutar de muchos de sus clásicos de los 60 gracias a la fantástica labor de recuperación de Phaidon, pero además, han visto la luz trabajos poco o nada conocidos del ilustrador, en ediciones de pequeño tiraje y más próximas al coleccionismo de arte que al de la pasión ilustrada. Es el caso de algunos de los dibujos de infancia que publicó Nieves o los carteles de Icinori que acabo de mostrarles.

En definitiva, una suma de fuerzas con un resultado único. Ya saben, disfruten por duplicado. Esto no ocurre muchas veces.


To Icinori & Ungerer en:

http://icinori.com/portfolio/tomi-ungerer/



domingo, 5 de junio de 2016

Adiós Cassius Clay

Jean-Michel Basquiat. Cassius Clay, 1982 (Gagosian Gallery)

Anoche colgó sus guantes The Greatest, el hombre que enseñó a bailar al mundo con sus puños y sus palabras. El que volaba como una mariposa y picaba como una abeja, ese era Cassius Clay.

Jean-Michel Basquiat lo incluyó en su particular altar de héroes, reyes y santos afroamericanos, y por lo tanto, lo remató con corona como ya había hecho con músicos como Charlie Parker, Miles o Duke Ellington y otros atletas como Jesse Owens.

Hasta luego Muhammad Ali. No dejes de bailar nunca.




Fuente de la imagen y más info en:

jueves, 2 de junio de 2016

Un acercamiento al porvenir

Adiós al provenir: carta a Ángel Ossorio. Manuel Azaña; il. de Manuel Flores.
Valencia: Media Vaca, 2015


«Si un día llega a nuestro planeta un ser inteligente, procedente de Sirio- quiero suponer que viene de otro planeta, porque lo que es en el nuestro el número de hombres inteligentes ha disminuido de modo alarmante, y no es seguro encontrarlos con facilidad cuando se trata de examinar el problema de España […].»
Manuel Azaña. Discurso en el Ayto. de Madrid, 1937


Las cosas extraordinarias no se someten a la norma. Adiós al porvenir no lo hace. Es un fuera del orden, de hecho solo tienen ustedes que buscar su prólogo para poder verificar mis argumentos. El porvenir que se nos va a cada página que leemos de este fabuloso libro, lleva el principio al final; es un ¿epipólogo? o como cada lector tenga a bien llamarle, pero lo que es, seguro, un texto brillante, vigoroso y concluyente que ilustra con palabras los más de 120 dibujos con los que Manuel Flores da vida a Azaña, y a un singular grupo de gente que orbitaba alrededor de la revista satírico-humorística Gutiérrez.


Adiós al provenir: carta a Ángel Ossorio. Manuel Azaña; il. de Manuel Flores.
Valencia: Media Vaca, 2015

Adiós al provenir, decía Azaña con su cara de cantatriste en su carta a Ángel Ossorio. ¡Porvenir campeón! lo que el gaditano Javier Ruibal cantaba en su Ojos de almendra. ¡Ay del porvenir! Bendito barrio. Bendito libro.

Seguimos leyendo. Si les mata la curiosidad, recuerden "la triple R" de Negrín: Resitir, Resistir, Resistir. Sean pacientes.


martes, 24 de mayo de 2016

Los carteles de Shigeo Fukuda

Shigeo Fukuda. Poster for children’s clothing made by Nippon Rayon Co. Ltd.
Graphis Annual 66/67

Shigeo Fukuda nació en Tokio en 1932 era miembro de una familia de fabricantes de juguetes. Orientó sus estudios hacia las artes aplicadas y en 1956 se graduó en la Universidad Nacional de Bellas Artes y Música de Tokio.

Fue un reconocido cartelista del Mid-Century. El reconocimiento le llegó en 1967 cuando una pieza suya fue seleccionada como cartel oficial para la Exposición Universal de Osaka de 1970. Entre la particularidades del versátil artista japonés, está la creación de ilusiones ópticas, técnica que aplica tanto a las imágenes de sus carteles como a sus esculturas.

Su obra ha dado la vuelta al mundo y se le considera uno de los padres del cartelismo. 
Pero sin duda, lo más importante, es que sus diseños transforman ideas complejas en obras asombrosamente sencillas, un don del que gozan solo los maestros grafistas.

Fuente de la imagen:

http://flashbak.com/30-vintage-japan-illustrations-1950s-1970s-40016/


lunes, 16 de mayo de 2016

Y en un despiste el cocodrilo...

En ocasiones el destino, al igual que el cocodrilo, despedaza a sus presas girando violentamente sobre sí mismo. Dicho así, resulta un tanto tétrico para un arranque, pero ustedes ya conocen eso de "la realidad supera la ficción" y habrán visto algún que otro documental de la 2 donde alguien trataba de arrebatar a alguien de las fauces de un cocodrilo. Pues la historia que guarda este cuento no es menos voraz ni cruenta.

No teman, el cocodrilo está controlado.

Acérquense a sus pantallas, comienza la Historia d'un cocodril despistat -Historia de un cocodrilo despistado- de Albert Ràfols-Casamada (colección Contes per Clara, 1).



Historia d'un cocodril despistat. Albert Ràfols-Casamada.
Barcelona: Cocodrils anònims, 2002. Edición facsímil de la original de 1967

Cada 11 de agosto durante la festividad de Santa Clara, Albert Ràfols-Casamada- pintor, poeta y uno de los creadores de la escuela de arte y diseño barcelonesa Eina- escribía y pintaba un cuento para su adorada sobrina Clara. Y así durante casi dos décadas.

El cuento que vemos en el post, un facsímil del de 1967, es un sencillo y brillante acordeón de 5 cuerpos en el que el pintor cuenta a su sobrina la historia de un cocodrilo muy muy distraído. Este, un día se echó a andar y cuando se dio cuenta estaba en medio del desierto. A partir de aquí y con apenas unas cuantas palabras, Ràfols introduce en el cuento el concepto de oasis en forma de botella de Coca Cola, elixir que salvará de la deshidratación al reptil con una especie de moraleja en la que se recomienda a los lectores no salir de casa sin un abridor por aquello de que si se encuentran una botella de cola en el desierto, tengan algo para abrirla.

No dejen de seguir al cocodrilo...


Historia d'un cocodril despistat. Albert Ràfols-Casamada. 
Barcelona: Cocodrils anònims, 2002. Edición facsímil de la original de 1967

Historia d'un cocodril despistat. Albert Ràfols-Casamada. 
Barcelona: Cocodrils anònims, 2002. Edición facsímil de la original de 1967

Historia d'un cocodril despistat. Albert Ràfols-Casamada. 
Barcelona: Cocodrils anònims, 2002. Edición facsímil de la original de 1967

Historia d'un cocodril despistat. Albert Ràfols-Casamada. 
Barcelona: Cocodrils anònims, 2002. Edición facsímil de la original de 1967

Historia d'un cocodril despistat. Albert Ràfols-Casamada. 
Barcelona: Cocodrils anònims, 2002. Edición facsímil de la original de 1967

Historia d'un cocodril despistat. Albert Ràfols-Casamada. 
Barcelona: Cocodrils anònims, 2002.
Edición facsímil de la original de 1967

Albert Ràfols- Casamada se había iniciado en la pintura dentro del movimiento postexpresionista y figurativista, evolucionando constantemente hacia lo abstracto. El dibujo de este proyecto de colección de cuentos infantiles para Clara, es sencillo, con trazo ligero y descuidado en tinta negra, al igual que la caligrafía, que se zambulle en medio de la ilustración sin pautas ni norma alguna. Los personajes son entrañables: el cocodrilo con el pañuelo en la cabeza, la nena con sombrero y coletas, el pájaro que dice Piu Piu, etc

Historia d'un cocodril despistat. Albert Ràfols-Casamada. 
Barcelona: Cocodrils anònims, 2002. Edición facsímil de la original de 1967

Albert Ràfols- Casamada nació en 1923 en Barcelona e inicialmente estudió arquitectura, disciplina que no tardó en abandonar para experimentar en otros campos de las artes plásticas. En 1950 se fue a París gracias a una beca del gobierno francés, donde decidió instalarse junto a su esposa la pintora y grabadora Maria Girona i Benet.

En 1967, tomando como referencia la contribución pedagógica de la Bauhaus, fundó la escuela Eina junto a un selecto grupo de intelectuales, profesores y artistas. Fue profesor y director durante 17 años. Fue Premio Nacional de Artes Plásticas en 2003, Premio Nacional de Artes Visuales de Cataluña además de ser distinguido con la Creu de Sant Jordi y la Legión de Honor francesa o el titulo de académico honorario de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.

El artista creador de Eina, muere en 2009 y su esposa 6 años más tarde. Y hasta aquí el cocodrilo despistado ¿o no? me temo que no, que este es el final de un delicado y entrañable cuento infantil, pero no el final de la historia. El post de hoy, además de traerles una rareza de cuento/libro de artista, trae detrás una historia más despiadada que las filas de dientes del cocodrilo. Y digo despiadada y seguro que me quedo corta. El caso es que tras la muerte del matrimonio Ràfols, la polémica ha perseguido a la pareja y no por motivos artísticos, sino familiares. El año pasado y por vía de apremio, las autoridades representantes de la Biblioteca de Cataluña se personaron en el renovado mercado de Encants Vells de Barcelona para tratar de impedir la desaparición de los fondos pertenecientes a la biblioteca personal del matrimonio de artistas.

El reparto de la herencia, la falta de comunicación entre la administración y las partes de la familia, el mal criterio de tasación al que se sometió la biblioteca (el "tasador" estimó que había demasiados libros de bolsillo y catalogó a la biblioteca como "instrumental" desestimando la adhesión del fondo a la Fundación Eina), bla bla bla, hizo que cientos de manuscritos, bocetos, folletos y otro material bibliográfico acabara esparcido en el suelo de uno de los puestos del mercado. Un comerciante había adquirido todo lo que quedaba en la casa del matrimonio por apenas 2000 euros que pagó a una de las sobrinas, material que durante días estuvo literalmente "tirado" en el mercado de viejo hasta que alguien reparó en ello y lo puso en conocimiento de las autoridades.

Una serie de catastróficas desdichas ha rodeado a la malograda biblioteca de la pareja de artistas, que finalmente se ve que ha sido adquirida por las instituciones culturales catalanas. El despropósito tuvo lugar en agosto del pasado año y unos meses después la BC anunciaba a bombo y platillo la recuperación de los fondos. En cualquier caso, creo que no recuerdo barbaridad de tal calibre en los años que tengo.

Es obvio que la sensibilidad no se hereda; también lo es que los libros no son un "goloso patrimonio", si hay cash por medio. Es doloroso que la gente a la que legas tus recuerdos se deshaga de ellos de la manera más chabacana posible. Pero lo más triste es pensar que esa biblioteca, un acervo de valor incalculable por su singularidad, un pedazo de historia de las artes visuales de nuestro país, cayera en manos de alguien tan desaprensivo, ambicioso y sobre todo tan poco ilustrado, algo que sin duda entristecería y abochornaría sobremanera a sus tíos.

Y en un despiste del cocodrilo, alguien se llevó la biblioteca (quédense tranquilos, la desaprensiva sobrina cocodrilo no fue la pequeña Clara).


domingo, 1 de mayo de 2016

Zig-Zag has grown!

I don't wanna have to shout it out
I don't want my hair to fall out
I don't wanna be filled with doubt
I don't wanna be a good boy scout
I don't wanna have to learn to count
I don't wanna have the biggest amount
I don't wanna grow up
I don't wanna grow up. 
Ramones


Todo lo que empieza con una canción de Ramones acaba bien. Eso es así. Y no, no es que me niegue a crecer, a mí la vida me llegó así de pequeña, yo me niego a hacerme mayor, como bien decían Joey, Johnny, Dee Dee y Marky.

Pero inevitablemente, cuando hablamos de hacerse mayor, pensamos en envejecer, en cómo el paso del tiempo hace mella en nuestros envoltorios. Hablando del paso del tiempo, pronto se cumplirán 4 años de la llegada del primer ¡Oh! ¡Un zig-zag! a la Pequeña Ciudad, aquel fanzine tan salado del ilustre Sr. Ladrillo que nos hablaba de rectas, verticales, horizontales y curvas sinuosas ¿lo recuerdan? ¡cómo olvidarlo! Pues bien, el caso es que se nos ha hecho grande, ¡sí! el fanzine ha crecido para convertirse en un fabuloso álbum que incluye nuevas páginas, nueva encuadernación y sobre todo viene con enormes ganas de colarse en todas las estanterías de los amantes de la ilustración. Hagan sitio entre sus baldas que llega ¡Oh! ¡Un zig-zag!


¡Oh! ¡Un zig-zag!. Antonio Ladrillo. Madrid: Silonia, 2016

¡Oh! ¡Un zig-zag!. Antonio Ladrillo. Madrid: Silonia, 2016


Porque el Zig-Zag de Ladrillo ha crecido en manos de la nueva editorial madrileña Silonia, una casa editorial que hasta el momento ha conjugado en su catálogo obra de ilustradores y artistas contemporáneos junto con la recuperación de clásicos como los del húngaro László Réber o de la americana Dahlov Ipcar.

La editorial apuesta por esta pieza de Ladrillo, como herramienta para introducir a los más pequeños en la forma y el color a través de una aproximación intuitiva a las principales preocupaciones del arte contemporáneo, algo que si duda se hará efectivo en el momento que cualquier lector sostenga entre sus manos este álbum de 21x21 con el que seguro quedarán prendados. Veamos algo más del sinuoso mundo a cinco colores de ¡Oh! ¡Un zig-zag!


¡Oh! ¡Un zig-zag!. Antonio Ladrillo. Madrid: Silonia, 2016

¡Oh! ¡Un zig-zag!. Antonio Ladrillo. Madrid: Silonia, 2016

¡Oh! ¡Un zig-zag!. Antonio Ladrillo. Madrid: Silonia, 2016

¡Oh! ¡Un zig-zag!. Antonio Ladrillo. Madrid: Silonia, 2016

¡Ondular! ¡Ondular! ¡Ondular! eso es lo que da ganas de hacer este libro, convertirse en una de sus líneas llenas de color y ponerse a serpentear por la vida adelante ¿No les apetece? bueno, si son ustedes menos danzarines pueden quedarse en horizontal, descansando. Hay para todos, hasta para los más cotillas, que podrán reunirse para señalar sin disimulo mientras los amantes del riesgo permanecen haciendo equilibrios. Pero da igual lo que les cuente, lo que tienen que hacer es sumarse al viaje de ¡Oh! ¡Un zig-zag! y embarcarse en una estupenda aventura de formas y colores que marcará su ilustrada vida.

Y es que sin duda, estamos ante un año muy ladrillero, ya que acabamos 2015 con el fantástico A wonderful world publicado por Apa Apa, seguimos con el recién comentado Zig-Zag de Silonia y esto no acaba aquí, ya que los italianos Nortari acaban de publicar otro fantástico álbum del alicantino llamado Montagnes. No pierdan de vista a Mr. Brick, porque guarda muchas sorpresas entre sus botes de pintura, sorpresas de color con las que los amantes y apasionados del mundo ilustrado satisfarán sus exquisitos paladares. Mientras tanto, disfrutemos de estas joyas y vitaminicémonos para lo que está por venir.

Lo dicho: que ustedes lo ondulen bien... ¿o lo zigzageen?; da igual, hagan lo que hagan, pongan un Ladrillo en sus vidas.



Todo sobre las líneas inquietas y colores crujientes en:
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